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un apicultor en el acto de leer los panales de una colmena

Un apicultor revisa un panal de abejas. Foto: Fishermansdaughter, en Flickr.

Los panales de una colmena son un registro de información que le dice al apicultor prácticamente todo lo que necesita saber sobre el estado de la colonia. En este artículo te enseñamos a leer los panales de una colmena y qué puntos debes tener en cuenta al revisarlos.

Se suele decir que la colmena de cuadros móviles es un libro y cada uno de los panales, una página. Y, en gran medida, es cierto. No solo porque los panales se pueden “pasar” como hojas de un libro, sino porque, como auténticas páginas, van recogiendo información sobre el estado de las abejas en cada momento.

Saber “leer los panales de una colmena” es fundamental para que un apicultor sepa qué manejo corresponde a cada colonia, detecte enfermedades o problemas de organización interna.

En este artículo, te damos claves para interpretar y leer los panales de una colmena correctamente. Sigue leyendo para mejorar las revisiones de tus colmenas.

ÍNDICE DEL ARTÍCULO
1 – Leer los panales de una colmena:
la cámara de cría
2 – Estado de salud de la colmena
3 – Interpretar los panales del alza
4 – Bibliografía empleada

Cuando un apicultor revisa sus colmenas, siempre tendrá en cuenta la información exterior y la interior. El mayor o menor la parte exterior, hay que atender a señales como la tranquilidad o agitación de la colonia, el tráfico de obreras en la piquera, presencia de ventiladoras, presencia de abejas ociosas, abejas muertas en la piquera o sus proximidades, cría muerta expulsada, zánganos muertos, deyecciones sobre la pared de la colmena, serrín de cera en la piquera… Son señales que, en un sentido u otro, informan de cuál puede ser el estado de la colmena. Sin embargo, la información no está completa si no se mira dentro y se revisa la situación de la colonia. Al hacerlo, la mayor cantidad de datos los ofrecerán los panales.  

1 – Leer los panales de una colmena: la cámara de cría

Esas páginas del libro que son los panales funcionan como un registro de todo lo que ha pasado y de todo lo que sucede en la colonia. Para el ojo entrenado, resultan muy fáciles de leer y, al hacerlo, se completa la foto fija de cada colmena, se comprende su estado y se determina qué manejo necesitan. Al leer los panales de una colmena, se deben tener en cuenta, sobre todo, estos puntos:

Visión general de los panales: población

Al abrir la colmena, sea de desarrollo vertical, como las Langstroth, las Dadant o las lusitanas, o sea de desarrollo horizontal, como las Layens, siempre hay que evaluar el tamaño del enjambre: cuántos panales ocupan las abejas.

De forma natural, a medida que se desarrolla, la colonia va ocupando más cuadros, llenándolos de cría y reservas. Sin embargo, terminada la temporada el proceso es inverso: las abejas tienden a concentrarse y van dejando panales libres, que pueden estar vacíos o contener reservas alimenticias.

Así, el tamaño de la colonia es la primera información que nos da una colmena y es importante, porque el apicultor debe tener una idea aproximada de cuál debe ser el tamaño correcto en cada época del año.
Con la llegada de la primavera, las abejas empiezan a recolectar néctar y polen y las reinas aceleran la postura, ocupando rápidamente panales. En buenas circunstancias de campo y salud, la colonia llenará pronto la cámara de cría y empezará a requerir un alza o más espacio de trabajo.

abejas sobre panales, un signo que hay que entender para leer los panales de una colmena

Población abundante y bien distribuida. Foto: Anita Gould, en Flickr.

En estas circunstancias favorables, el apicultor debe estar atento, sobre todo, a controlar el vigor para que la colmena no se bloquee o enjambre. El bloqueo se produce porque la cámara de cría se llena de huevos, larvas y alimento y la reina ya no puede poner más. Esto hace que la colonia se estrese, frene su desarrollo y, a veces, enjambre.

[Aquí te contamos cómo evitar el bloqueo y en este reportaje, cómo evitar la enjambrazón]

En función de lo que quiera hacer con la colmena, el apicultor tomará decisiones. Cuando el 80 por ciento de la cámara de cría está ocupado (8 panales de 10, por ejemplo), puede ser el momento de agregar alzas o bien de hacer núcleos o paquetes y posponer las alzas. En todo caso, es una decisión que dependerá del tamaño y vigor de la colonia y el dato clave será el número de cuadros estirados y ocupados por abejas, cría y alimento.

¿Y si la colmena no tiene el tamaño esperado?

Cuando, en buenas condiciones de clima y campo, la colmena no tiene el desarrollo esperado (es fácil comparar con el resto del apiario), el apicultor ya tiene una primera pista de que algo pasa. Deberá buscar razones para ese poco desarrollo: una reina envejecida que requiere renovación, una colmena debilitada por diferentes razones, un problema de salud, una colonia zanganera… Los motivos pueden ser muchos y los abordaremos más adelante.

 

trajes de apicultor oz armour

Colonias en repliegue: el tamaño en otoño e invierno

Cuando acaba la temporada, retiradas las alzas de la cosecha y agotado el alimento en el campo, la colonia empieza a retraerse. Los zánganos desaparecen y, paulatinamente, muchas abejas van muriendo. La familia se prepara para la invernada.

En este momento, lasrevisiones de otoño son cruciales. El apicultor deberá evaluar si la cantidad de abejas es suficiente para garantizar la invernada, tiene que determinar cuál es su estado de salud y cuántas reservas de alimento arropan al enjambre.

De nuevo son los panales los que ofrecen toda esta información: cuántos cuadros ocupan las abejas, que no deberían ser menos de tres, cuántos panales de miel tienen y en qué punto está la reina, si todavía pone o ya ha cesado su actividad. A veces, será necesario añadir alimento y, en muchas ocasiones, si la colonia es muy pequeña, convendrá reunirla con otra para garantizar la supervivencia.

Muchos apicultores hacen también revisiones invernales. Son más delicadas, pero útiles para evitar pérdidas innecesarias de colmenas. Es muy frecuente encontrar que las colonias se han reducido todavía más y, para protegerlas del frío, se pueden utilizar soluciones como los ponchos, plásticos con los que se ‘envuelve’ el conjunto de panales en los que se refugia la colonia. También puede ser el momento de ofrecer a la colmena una alimentación de mantenimiento en forma de miel o de piensos proteicos.

Abejas muertas por falta de alimentación de las abejas en invierno

Grupo de abejas muertas por frío y falta de alimento en invierno. Foto: PIxabay.

Estado físico: roturas, cera envejecida, humedad…

El otoño y el invierno son buenos momentos para renovar los panales viejos, enmohecidos o rotos. Por eso, otro punto que hay que vigilar al leer los panales de una colmena es su estado físico, especialmente en la cámara de cría.

Se sabe que los panales viejos van acumulando residuos, restos de tratamientos médicos y otros elementos que los ennegrecen y deterioran. Un estudio reciente ha demostrado incluso que las reinas criadas en panales viejos son de peor calidad.

Por tanto, es necesario ir renovando los panales de cera de la cámara de cría. Lo aconsejable es hacerlo en invierno y otoño, porque los cuadros se van quedando vacíos y es más fácil retirarlos y reemplazarlos por cera en buen estado. También se puede hacer en otros momentos. Por ejemplo, en las revisiones de primavera: al encontrar un panal viejo o roto, es recomendable orillarlo, ponerlo en un extremo del alza, de forma que sea de los primeros en ser abandonado en otoño y se pueda cambiar.

[El método Bailey permite cambiar todos los panales de una cámara de cría a la vez]

Colmenas en invierno: panales apolillados

La polilla de la cera también puede atacar si el invierno no es muy frío. Foto: Tobin, en Flickr.

La humedad es un problema grave para los marcos de cera en muchos lugares, así que conviene prestar atención para detectar su presencia. Un panal humedecido presenta colores blanquecinos e incluso verdosos. Es recomendable eliminarlos, porque la humedad puede favorecer enfermedades transmitidas por hongos.

Por último, los panales pueden estar rotos por motivos como ataques de otros animales. Es el caso de los ratones, que a menudo invaden las colmenas y se comen la cera de los cuadros, produciendo rotos importantes. También enemigos de las abejas, como la polilla de la cera, deterioran marcos. Si estas roturas son graves, será necesario reemplazar los cuadros.

Estado de la cría en la cámara

Tras evaluar el estado general de los panales, la siguiente información clave hay que buscarla en la cría que contienen. El apicultor valorará cuánta hay y en qué estado se encuentra.

La cantidad de panales de cría dependerá de la estación: su número aumenta en primavera, cuando el campo ofrece mucho alimento y las pecoreadoras recogen gran cantidad de polen. Después, a medida que la temporada termina, la reina pone menos y no es raro que incluso deje de poner en verano, en momentos de poco flujo de néctar. Por tanto, la valoración de la cantidad de cría siempre debe hacerse en relación con el momento de la temporada, el clima y la cantidad de recursos que ofrece el campo.

panal lleno de cría de abejas, un rasgo de reinas de alta calidad

Las reinas de alta calidad llenan los panales de cría. Foto: Mbeo, en Flickr.

Por comparación con otras colmenas del apiario, el apicultor sabrá cuáles van más retrasadas con la cría, y también cuáles tienen cría por encima de la media. Esto es interesante, porque si una colonia tiene un exceso de cría, esos panales sobrantes se pueden utilizar para reforzar a colmenas más débiles, o para hacer enjambres o núcleos, tanto tempranos, como tardíos.

Y, además de la cantidad, es muy importante fijarse en el estado de la cría. Por un lado, su tipo y, por otro, calidad y salud.

  • Tipo de cría. Todo apicultor sabe que en una colonia puede haber cría de tres tipos: de obrera (celdillas pequeñas y con el opérculo oscuro y poco abultado) de zánganos (celdillas más grandes y con el opérculo abultado) y de reina (celdas reales con forma de bellota). En una colmena normal, habrá miles de celdas de cría de obrera y, en primavera y verano, unos cientos de celdillas de zánganos. Las realeras no deberían tener presencia, salvo que la colonia esté cambiando voluntariamente de reina o se preparare para expulsar un enjambre o jabardos.
    Además, si se detecta mucha cría de zánganos, la colmena puede ser zanganera. En todos estos supuestos, será necesario tomar decisiones de manejo, bien para evitar el enjambre, bien para corregir el problema de una reina zanganera o una obrera ponedora.
    Por otro lado, al leer los panales de una colmena, el apicultor buscará siempre cría de obrera de todas las edades: huevos, larvas y pupas operculadas. Saber encontrar los huevos y larvas más jóvenes es necesario para hacer núcleos, sobre todo con traslarve. En cambio, la ausencia de cría joven puede ser señal de una colmena bloqueada, de una colonia que ha enjambrado y todavía no tiene una reina fecundada o de una reina que ya no pone y va a ser reemplazada. En el caso de un núcleo, estaremos ante una reina que todavía no se ha fecundado.

larvas de abeja de diferentes tamaños, importante para leer los panales de una colmena

Diferentes tipos de larvas y huevos. Foto: Vipin Balinga, en Flickr.

 

  • Calidad de la cría. La forma más segura de evaluar la calidad de la cría es ver su distribución. Una reina que pone bien y gobierna una colonia sana empieza a depositar huevos en el centro del panal y va realizando círculos hasta que lo completa, sin dejar espacios sin puesta. Cuanto más compacta, ordenada, homogénea y extendida esté la cría, más calidad tiene. En cambio, la cría salteada, rala, desordenada o escasa puede indicar que la reina ya no tiene suficiente energía o bien que existe un problema sanitario. En el siguiente apartado veremos los problemas de salud que se pueden detectar a través de los cuadros de la cámara cría.

pa.nal de cría de abejas

La cría salteada es un mal síntoma cuando se buscan reinas de alta calidad. Foto: David Goehring, en Flickr.

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2 – Estado de salud de la colmena

Los panales de la cámara de cría son magníficos indicadores del estado de salud de una colmena. Casi todos los problemas sanitarios se reflejan en ellos de una u otra forma. El apicultor deberá ser capaz de leer los panales de las colmenas interpretar las señales para encontrar estos problemas.

Estado de salud general.
Observando los marcos de la cámara de cría, se pueden señalar diferentes problemas de toda la colonia.

  • Varroa. La presencia de varroa se puede detectar a simple vista por la presencia de abejas con las alas atrofiadas y ácaros sobre las abejas y corriendo por los panales. Este diagnóstico se debe verificar cuanto antes con test de varroa para tomar medidas y aplicar el tratamiento oportuno.
  • Otros parásitos. Lo mismo sucede con otros parásitos, como el pequeño escarabajo de la colmena o la polilla de la cera (son visibles las galerías y los capullos de sus larvas).
  • Debilidad. Una colonia débil muestra síntomas muy claros: pocas abejas, poca cría o cría dispersa, falta de reservas…
  • Zanganera. Si la colonia es zanganera, la presencia de zánganos será muy evidente. Además, no habrá cría de obrera, solo de machos.

Un panal cubierto de cría de zángano y un apicultor arrancando un trozo en una colmena zanganera

El exceso de cría de zángano es un síntoma claro de estar ante una colmena zanganera.

  • Reina vieja o de mala calidad. En las colmenas con reinas desgastadas o de mala calidad, se percibe rápidamente el desorden que produce la falta de feromona real. La cría estará salteada o mal ordenada, habrá más suciedad de lo habitual y las obreras se mostrarán nerviosas. El nerviosismo (abejas corriendo por los panales o alzando el vuelo) puede ser también síntoma de una colonia huérfana o con reina sin fecundar.

Estado de salud de la cría

Apreciar en los panales el estado de salud de la cría es algo más difícil. Generalmente, será necesario desopercular algunas celdillas para verifica un primer diagnóstico. Así, habrá que prestar atención a estos signos:

  • Celdillas hundidas. Las celdillas con el opérculo hundido, roto o agujereado son una mala señal. Si se detectan, será necesario realizar un diagnóstico detallado. Pueden ser síntoma de varroa o de loques, tanto la europea, como la americana. Ante estas señales, se impone hacer un diagnóstico más preciso y tomar medidas sanitaras urgentes. La loque americana, especialmente peligrosa, se identifica por el fuerte olor a podrido de la cría.
  • Cría momificada. Si en los panales aparecen larvas muertas de color y apariencia del yeso, es posible que la colmena sufra algún tipo de micosis, enfermedades producidas por hongos.
  • Larvas negras. Cuando aparecen larvas muertas negras, es síntoma de una enfermedad viral llamada pollo saquiforme o ensacado. Las larvas mueren y su parte trasera se convierte en un saco lleno de líquido gris. No es una enfermedad muy grave, pero requiere atención.

panal de abejas con loque americana enfermedad para la que se ha desarrollado la primera vacuna contra la loque americana

Filamentos marrones que salen de una celdilla donde ha muerto una larva por loque.

  • Deyecciones. Si en las paredes de los panales, o en los cabezales de madera, se detectan deyecciones y excrementos de las abejas, es probable que la colonia sufra alguna variante de nosema. De nuevo, una enfermedad preocupante.
  • Caída de la población. Una merma rápida de la población en colmenas con recursos alimenticios es una mala señal. Si el problema no es de mala calidad de la reina, lo más probable es que presente un cuadro de trastorno del colapso de la colonia, un conjunto de patologías que suelen incluir varroa y nosema ceranae.

En algunos casos graves, con enfermedades como la loque americana, no quedará más remedio que proceder a la destrucción de todo el material y la eliminación de las abejas.

Reservas de alimentos en la cámara de cría

Por último, los cuadros de la cámara de cría también contienen reservas de alimento. De nuevo, estas reservas se evalúan en función del momento del año y las condiciones del campo. Si se trata del otoño, es importante que la cámara de cría tenga suficiente miel como para que la colonia afronte el invierno con tranquilidad.

En cambio, en otras épocas del año la presencia de alimento en la cámara de cría tiene otro sentido. Al principio de la temporada, será importante verificar que hay miel suficiente para superar unos días de mal tiempo, mientras que lo realmente clave será la presencia de polen, el alimento de la cría. Por tanto, el apicultor valorará la presencia de polen y pan de abeja, así como la cantidad de néctar y miel que hay en la cámara.

Por lo general, las abejas van almacenando polen en los panales más cercanos a la cría abierta. Así, cuando se encuentra un cuadro con mucho polen, lo más probable es que el siguiente cuadro contenga larvas. Esta cercanía entre el polen y la cría es importante para mantener bien alimentadas a las futuras obreras.

Así, en un panal de la cámara de cría, puede haber una gran zona de puesta y, alrededor, polen. Además, las partes superiores del cuadro pueden contener miel o néctar. Para muchos apicultores, esa distribución es idónea, porque indicaría que la colonia es muy ordenada y agrupa bien sus recursos. Incluso se ha tenido en cuenta para valorar la calidad de las reinas.

Sin embargo, no es un dato muy fiable, porque una colmena fuerte, en plena expansión primaveral, llenará cuadros de cría por completo, sin dejar espacio para los recursos. Lo importante entonces no será si almacena polen y miel al lado de la cría, sino cerca, en el panal contiguo, por ejemplo.

Finalmente, la presencia de alimento en la cámara de cría será un factor importante a la hora de hacer núcleos: si las cámaras de cría no tienen suficientes reservas de miel, los núcleos deberán ser alimentados con panales de otras colmenas o procedentes del almacén.

celdas de cría de abejas obrera compacta y operculada, en una leer los panales de una colmena

Cría de obrera de gran calidad: compacta y regular. Foto: Kris Fricke, en Flickr.

3 – Interpretar los panales del alza

Leer los panales de una colmena es mucho más fácil cuando se trata de revisar el alza de miel. Una colmena con alza, en plena producción, suele ser una colonia sana y fuerte, con lo que, si hay miel -e incluso cría- siempre es una buena noticia que habla positivamente del estado general.

Con todo, conviene tener en cuenta tres aspectos importantes:

  • Visión general del alza: aceptación de los cuadros. Lo primero es determinar que el alza ha sido aceptada por las abejas y trabajan en esa caja. A veces, el rechazo puede deberse a la mala calidad de la cera de los panales del alza. En otras ocasiones, la razón puede estar en la falta de alimento en el campo.
  • ¿Puesta en el alza? Si no se utiliza excluidor de reinas, será fácil que una colmena fuerte acabe por almacenar cría en el alza. Esto sucede, sobre todo, a principios de temporada, pero si la situación se prolonga, puede ser un problema que retrase la colonia, porque nunca se deben cosechar los panales de miel si tienen cría.

panal de miel con abejas, importante para leer los panales de una colmena

Panal de alza con miel en diferentes estados. Foto: Richardoyork, en Flickr.

  • Cantidad de reservas y estado. Por último, el apicultor valorará cuánta miel se almacena en las alzas, para determinar si debe ser cosechada. A medida que los panales se van operculando, la miel está madura. No se debe cosechar ningún panal que no tenga, al menos, un 80 por ciento de su superficie operculado.

Con estos puntos clave de revisión, es más fácil leer los panales de una colmena. Cuanta más experiencia tenga el apicultor, más fácil le resultará entender la información que almacena los cuadros y más acierto tendrá en el manejo de sus colmenas. ¿Qué opinas? Cuéntanoslo en los comentarios.

4 – Bibliografía empleada

Biri, Melchiorre & Prats, Carmen (1988) El gran libro de las abejas. Barcelona: Editorial de Vecchi.

Jean Prost, Pierre (2007) Apicultura. Conocimiento de la abeja. Manejo de la colmena. Barcelona: Editorial Mundi Prensa.

Lasanta, Eugenio (2018). Apicultura práctica tradicional y moderna: La esencia en el hexágono. Madrid: Liber Factory.

 

Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. Enfermedades y desórdenes objetos de vigilancia. https://search.app.goo.gl/Rtd7wWa

Ritter, Wolfgang (2001) Enfermedades de las abejas. México D.F. Acribia.

Robles, Elena & Salvachúa, Carmelo (2012) Iniciación a la apicultura. Tecnología y calendario. Madrid: Editorial Mundi Prensa.

Salvachúa, Carmelo & Robles, Elena (2003) Manual de apicultura práctica. Sector apícola Galego.

Wilson, Noah (2014) La abeja. Una historia natural. Librería Universitaria de Barcelona: Barcelona.

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