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(Last Updated On: 2019-03-25)
El polen de abeja es uno de los productos más interesantes de cuantos producen las colmenas. Como es sabido, el polen es una sustancia de origen vegetal formada por diminutos granos –un polvo fino- que producen las flores de muchas plantas. De hecho, en latín, polen significa ‘polvillo muy fino’.

Polen de abeja

Polen de abeja.

El polen se da en las plantas cuyas flores producen semillas. Lo generan los estambres, que son las partes masculinas de las flores, con lo que el polen funciona como vehículo de genes masculinos. Cuando el polen llega a una flor femenina, esta es fecundada y produce fruto.

Al ser tan fino, el polen puede viajar de flor en flor gracias al viento. Pero muchas especies vegetales recurren a agentes polinizadores: pájaros, insectos de todo tipo, y, especialmente, las abejas.Las abejas son las responsables de la tarea de polinización de miles de especies vegetales.




La FAO, el Fondo de Naciones Unidas para la Alimentación, considera que las abejas (silvestres y domésticas) se encargan de  polinizar el 70 por ciento de las plantas de las que depende el abastecimiento de alimentos de la mitad de los países del mundo. En concreto, de las 100 plantas de las que depende la agricultura de 146 países, 71 son polinizadas por las abejas. En España, por ejemplo, el 70 por ciento de los cultivos destinados al consumo humano se poliniza gracias a las abejas.

Por tanto, la simbiosis entre polen y abejas no solo es fundamental para flores y abejas, sino que es crucial para mantener la agricultura y, con ella, la cadena alimenticia de nuestras sociedades.

Cómo recolectan el polen las abejas

Las abejas utilizan el polen para alimentar a sus larvas. Su alto contenido en proteína es fundamental para el desarrollo rápido de las jóvenes abejas. Por eso, la mayor entrada de polen en la colmena coincide con las épocas en que más cría hay en los panales: primavera y primera parte del verano.Las abejas, en su tarea de pecorea de flor en flor, recolectan néctar, pero también polen.

Para el polen, las abejas han desarrollado unas cestillas especiales que se alojan en su tercer par de patas, el posterior. Estas pequeñas cestas también se llaman corbículas y permiten cargar una cantidad de polen que ronda los 20 mg.

Las abejas llegan a las flores y peinan con sus patas delanteras los estambres. Ese movimiento arranca los diminutos granos de polen, que van pasando a las patas centrales y, finalmente, se van apelmazando en las cestas, donde lo aglomeran con gotas de néctar o miel que regurgitan de su estómago o buche. A medida que van reuniendo granos, el polen va tomando forma de pelota compacta y perfectamente visible.

                                 

                         Vídeo: abejas recogiendo polen, a cámara lenta.

Cuando las plantas generan mucho polen, microscópicos granos se pegan a los pelillos que recubren el cuerpo de la abeja. De hecho, es habitual verlas completamente teñidas del color de polen. Cuando llegan a otra flor, esos granos que van pegados al cuerpo de la abeja entran en contacto con las partes femeninas y es cuando se produce la polinización.

Ya de vuelta en la colmena, las abejas estiban el polen en las celdillas y lo compactan apretando con sus cabezas. Cuando las celdillas tienen suficiente carga, cubren el polen con una capa fina de miel. Eso genera una fermentación anaeróbica y transforma el polen en lo que los apicultores llaman “pan de abeja” o “pan de polen”, que se lo que ofrecen como alimento a las larvas. Las abejas adultas no suelen comer polen.

Cómo se cosecha el polen de abeja

Los apicultores han aprendido a cosechar una parte del polen que recogen las abejas. Para ello, utilizan un dispositivo denominado “cazapolen”. Se trata de

Una abeja recoge polen en una flor amarilla. Apicultura y miel.

Abeja recogiendo polen

una trampa con forma de caja que se sitúa ante la entrada o piquera de las colmenas y obliga a las abejas a pasar a través de una rejilla estrecha para entrar. En el esfuerzo de pasar al interior, las abejas se rozan contra la rejilla y dejan caer las pelotas de polen, que se almacenan en un cajoncillo.

La recolección debe hacerse solo en temporada de entrada de mucho polen, y siempre en colmenas muy fuertes, que puedan permitirse un día sin entrada de este producto. Después, las trampas deben rotar de colmenas para no debilitar demasiado a las colonias.

Los apicultores recogen cada día el polen que cosechan las trampas y lo almacenan de dos formas: seco o fresco. El polen seco pasa por un proceso de desecado, que se puede hacer simplemente a la sombra y en un entorno ventilado, o en cámaras especiales.

En el caso del polen fresco, se envasa al vacío y se mantiene refrigerado. Esta variante es más cara, pero conserva más propiedades y sabor.


                                 Vídeo: Proceso de cosecha y secado del polen.

Propiedades del polen de abeja: un súperalimento

El polen es un alimento muy apreciado por las personas que quieren llevar una alimentación sana. Por su gran contenido en nutrientes y elementos beneficiosos para el organismo, el polen se considera un superalimento.

En su composición se encuentran grandes cantidades de proteínas: entre un 16 y un 30 por ciento del polen es proteína, con una media del 25 por ciento.Además, es rico en vitamina A, D, E, B1, C, K, rutina y colina. Y abunda en minerales, aminoácidos y oligoelementos, como el calcio, el sodio, el zinc, el magnesio, el potasio, el aluminio, el hierro y muchos otros.

Gracias a esta cantidad de nutrientes, el polen se considera un alimento muy completo y beneficioso para el buen funcionamiento del organismo. Es capaz de aumentar la actividad enzimática, equilibra el pH de la sangre e incrementa la hemoglobina.Está especialmente indicado en casos de debilidad, fatiga o anemia, y permite recuperar rápidamente fuerzas. Contribuye a recuperar la flora intestinal, ayuda a regular el colesterol y se cree que también tiene efectos positivos en casos de depresión o ansiedad.

Por si fuera poco, refuerza la barrera anti-gérmenes del organismo, previniendo el ataque de virus como la gripe.

Cómo se consume el polen de abeja

Los expertos aconsejan moler el polen antes de consumirlo. Es decir, no ingerir directamente las bolitas de polen, sino pulverizarlas para facilitar que el organismo asimile sus componentes.Se puede tomar solo, o también mezclado con yogures, cuajadas u otros alimentos similares.

También se puede mezclar  el polen con café o leche, o con zumos de frutas, batidos y otros preparados. Incluso se utiliza como ingrediente para ensaladas.

NOTA IMPORTANTE: Muchas personas son alérgicas al polen, por lo que deben consumirlo con moderación y, en casos severos, bajo control médico. Además, el polen es muy susceptible a la contaminación. Es importante conocer la trazabilidad y el origen del polen antes de consumirlo, evitando el que procede de países con normas de calidad muy laxas, como China.

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