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Un apicultor extrae un panal de un alza para elaborar un núcleo por el método del caza nodrizas

Un apicultor coloca un panal de abejas y cría en el alza. Foto: Emma Jane, en Flickr.

Los apicultores no siempre colocan las alzas de miel de igual manera. Hay diversas posiciones posibles: te contamos cómo colocar las alzas de las colmenas.

Colocar las alzas de las colmenas es una de las tareas preferidas por los apicultores. Dar ese paso significa que las colonias están fuertes, que han llenado las cámaras de crías y que reclaman más espacio para llenar con la cosecha o con más cría. Y, a medida que las abejas aumentan en número y la cosecha crece, se añadirán más alzas. A veces, un número importante.

Sin embargo, no todos los apicultores colocan las alzas melarias de igual forma y el detalle no es menor, porque genera muchas discusiones y pareceres contrarios. Algunos colocan las alzas vacías directamente encima de las que ya están llenas o casi llenas. Otros prefieren situar las nuevas cajas sobre la cámara de cría, desplazando las que ya se han completado hacia arriba. Y todavía hay más posibilidades.

Cada uno de estos métodos de trabajo tiene sus ventajas y los investigadores y autores del ámbito de la apicultura no se ponen de acuerdo sobre cuál es mejor. Sigue leyendo y te contaremos cómo colocar las alzas de las colmenas y qué aporta cada uno de los sistemas de manejo.

ÍNDICE DEL ARTÍCULO
1 – Colocar nuevas alzas de las colmenas sobre
las llenas
2 – Alzas melarias vacías, debajo de las llenas
3 – Otras opciones para manejar las alzas de
las colmenas
4 – Bibliografia empleada

1 – Colocar nuevas alzas de las colmenas sobre las llenas

La forma más habitual de trabajar -o la más común- es situar las nuevas alzas directamente sobre las que ya están llenas. Seguramente sea la manera más intuitiva: apilar alzas en vertical, aumentando así el espacio disponible para que las abejas acumulen más reservas. En colmenas como la Langstroth, Dadant, Lusitana y otras parecidas, es lo normal.

Trabajar de esta forma presenta varias ventajas:

  • Comodidad. Es mucho más sencillo situar un alza vacía sobre las que ya están llenas. Basta con abrir la colmena y colocar la nueva caja sobre la pila. No es necesario levantar cajas llenas, con el peso que pueden tener. La operación es rápida y limpia.
  • Gestiona mejor el calor. Esta forma de trabajar colocando las alzas vacías arriba del todo es más interesante al final de la temporada, cuando las noches se hacen más frías y la colonia empieza a agruparse para protegerse mejor. Al concentrase en las cajas inferiores la cosecha y la cría, el conjunto des más compacto y cálido. En cambio, las cajas vacías son más frías, con lo que es mejor que estén lejos del núcleo de la colonia.
  • Retirada rápida. Si la temporada se corta por cualquier motivo, es más fácil retirar un alza vacía o apenas iniciada que esté colocada en la parte superior de la pila. Es frecuente que los apicultores retiren alzas o medias alzas que las abejas no han llegado a tocar. Si la temporada es mala, ese material no aporta nada en la colmena y se devuelve al almacén. Entonces, será más fácil retirarlo si está por encima del conjunto.
    Grupos de colmenas en un paisaje de brezales

    Colmenas paletizadas con varias alzas cada una. Foto: Neil Williamson, en Flickr.

  • Manejo de medias alzas. Para los apicultores que trabajan con medias alzas, es más cómodo ir colocándolas en altura, sin tener que levantar muchas cajas para añadir las nuevas.
  • Disuasión para las reinas. Una caja llena de miel actúa como un excluidor de reinas y disuade a estas de pasar hacia las cajas superiores a poner huevos. Esto ayuda a los apicultores a controlar la puesta de las reinas sin necesidad de utilizar rejillas excluidoras.

En el lado de las desventajas, es preciso mencionar algunos inconvenientes de esta técnica de manejo:

  • Largos recorridos. Las pecoreadoras que llegan cargadas a la colmena tienen que recorrer todo el interior de la misma, a veces trepando por varios cuerpos de panales, para llegar al lugar de descarga. Esto, además de suponer un esfuerzo extra, supone gran cantidad de recorridos sobre los panales ya operculados de cuerpos inferiores, con lo que la cera de los opérculos se ensucia más y se oscurece.

2 – Alzas melarias vacías, debajo de las llenas

Otra idea es la que proponen los que prefieren colocar las alzas vacías siempre sobre la cámara de cría, desplazando las cajas llenas hacia arriba. Esta forma de trabajar tiene muchos partidarios y también presenta algunas ventajas significativas.

  • Menos recorrido. Al estar siempre cerca de la piquera, las abejas tienen que recorrer menos alzas para llegar a los panales en los que depositan el néctar. Esto facilita su trabajo y también hace que la cera de los opérculos esté más limpia, porque las abejas no caminan tanto sobre los panales ya sellados.
  • Más cosecha en picos de néctar. Parece que este método de trabajo es más interesante cuando el campo ofrece gran cantidad de alimento y se producen picos de néctar. En esas circunstancias, tener el alza más cercana hace que las abejas cosechen más miel. Sin embargo, como se ha visto antes, no sucede lo mismo cuando las temporadas son malas o se acortan, con lo que este efecto se compensa.
  • Más calor para las cereras. Los defensores de este sistema señalan que, al estar directamente sobre la cámara de cría, el alza vacía recibe más calor del nido, con lo que las obreras cereras trabajan en mejores condiciones y estiran mejor y más rápido los panales.

Y también es un método que plantea desventajas importantes.

  • Más peso y trabajo. Si cada vez que se agrega una nueva alza es necesario levantar todas las que están llenas, el trabajo se torna muy pesado y laborioso. También es más molesto para las abejas, que ven “partida” su colmena con cada alza que se añade.
  • Excluidor de reinas obligatorio. Al no haber una “barrera” de miel entre la cámara de cría y las alzas superiores, la reina siempre podrá pasar a esa nueva caja que le ofrece. Esto hace prácticamente obligatorio trabajar con excluidor de reinas, un manejo que, como hemos contado en otras ocasiones, también tiene sus inconvenientes.

Estudios sobre el mejor manejo de alzas

Algunas investigaciones han abordado esta cuestión de la colocación de las alzas. Es el caso del trabajo de Berry y Delaplane en el año 2000, que analizaron el desarrollo de dos apiarios idénticos, situados en la misma ubicación, con manejos simétricos y con la única diferencia de ubicar las alzas vacías por encima o por debajo de las que ya estaban llenas.

Tras una temporada de observaciones, las autoras de este trabajo, ambas investigadoras del Departamento de Entomología de la Universidad de Georgia, en Estados Unidos, llegaron a una conclusión que, en realidad, es poco concluyente: “no hay diferencias significativas”. Es decir, no encontraron ventajas en un sistema frente al otro.

esquema de cómo colocar las alzas de las colmenas

Esquema de trabajo del experimento. Fuente: Berry y Delaplane.

3 – Otras opciones para manejar las alzas de las colmenas

Estas dos maneras principales de manejar las alzas son consecuentes con la forma en que se trabaja generalmente en la apicultura comercial: de abajo hacia arriba. Sin embargo, sabemos que, en la naturaleza, las abejas construyen siempre sus panales de arriba para abajo, descolgándolos.

Esto plantea la posibilidad de ir colocando las alzas por debajo de la cámara de cría, un sistema de trabajo que, aunque parece mucho más natural, no se practica y no ha sido probado de forma industrial. Trabajar así obligaría a levantar la cámara de cría constantemente, de forma las alzas se añadirían siempre por el pie de la colmena.

Una configuración como esa complicaría notablemente el trabajo: para cualquier inspección de las alzas, es necesario abrir y apartar el nido de cría, con le estrés que eso genera en las colonias y lo incómodo que resulta para el apicultor. El único método apícola que trabajaba de esta manera era el sistema Warré, prácticamente en desuso en nuestros días.

El método Warré se basa en la creación de lo que su autor, un monje francés, consideraba como un entorno más natural para las abejas. Así, su colmena es vertical y utiliza solo los cabezales de cuadro en lugar de marcos o cuadros de cera estirada completos. Por lo general, cuenta con una cuña de madera o una guía-surco desde la que las abejas construyen su propio panal de cera. Este diseño permite a las abejas gestionar su propio hábitat sin intervención humana.

Warré diseñó la colmena con el objetivo de que fuera fácil de construir y manejar, del tamaño adecuado para las abejas y que permitiera la cosecha del excedente de miel. Documentó sus conclusiones y las razones de su diseño en un libro llamado “La apicultura para Todos”.

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Con una colmena Warré, no hay necesidad de inspeccionar con frecuencia la colonia. La gestión de las colmenas Warré requiere la adición de cajas adicionales (elementos) debajo de la cámara cuando se desea un tamaño de enjambre mayor, o encima del último elemento cuando se desea cosechar excedentes de miel.

Otra opción es la que supone el sistema Layens, que propone un crecimiento horizontal. En el manejo Layens, los panales que se añaden hacia los lados del nido de cría funcionan como alzas horizontales.

Como puedes ver, la forma de colocar las alzas de las colmenas da mucho más de si de lo que parecía. ¿Y tú cómo lo haces? Cuéntanoslo en los comentarios.

4 – Bibliografía empleada

Berry, J.A. & K.S. Delaplane. (2000) Effects of top- versus bottom-supering on honey yieldAmerican Bee Journal 140(5): 409-410 

Biri, Melchiorre & Prats, Carmen (1988) El gran libro de las abejas. Barcelona: Editorial de Vecchi.

Jean Prost, Pierre (2007) Apicultura. Conocimiento de la abeja. Manejo de la colmena. Barcelona: Editorial Mundi Prensa.

Lasanta, Eugenio (2018). Apicultura práctica tradicional y moderna: La esencia en el hexágono. Madrid: Liber Factory.

Robles, Elena & Salvachúa, Carmelo (2012) Iniciación a la apicultura. Tecnología y calendario. Madrid: Editorial Mundi Prensa.

Salvachúa, Carmelo & Robles, Elena (2003) Manual de apicultura práctica. Sector apícola Galego.

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