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Cámara de cría de una colmena casi llena según la regla 7/10

Cuando la cámara de cría tiene el 70 por ciento del espacio ocupado, se debe poner el alza. Foto: Max Westby, en Flickr.

Una de las grandes dudas de los apicultores es cuándo poner alzas a sus colmenas. Hacerlo demasiado tarde puede dar lugar a enjambrazones indeseadas. Hacerlo demasiado pronto, problemas de enfriamiento y desorden. La regla del 7/10 resuelve este problema e indica el momento exacto para colocar las alzas a las colmenas.

A medida que avanza la primavera y las colmenas van ganando fuerza y tamaño, es necesario ampliar el espacio disponible añadiendo alzas. Sin embargo, no siempre está claro cuándo hay que colocar las alzas, cuál es el momento exacto.

Hay apicultores que no colocan las alzas hasta que la cámara de cría no está totalmente llena. Otros lo hacen con 8 o 9 panales ocupados, y todavía hay más variantes. Por eso, para ayudar al apicultor con esa decisión, se utiliza la llamada regla del 7/10. Es decir, las alzas se deben poner cuando 7 de los 10 panales de la cámara de cría están ya ocupados por las abejas.

Con esta regla no solo se tiene una señal clara para tomar una decisión de manejo. También se están poniendo las bases para una gestión racional y optimizada del desarrollo de la colmena. Sigue leyendo para conocer los fundamentos de la regla del 7/10 para colocar correctamente las alzas de tus colmenas.

ÍNDICE DEL ARTÍCULO
1 – ¿Qué es la regla del 7/10 para poner alzas?
2 – Ventajas y beneficios del 7/10
3 – ¿Cómo se colocan las alzas correctamente?
4 – Bibliografía empleada

Para el apicultor, colocar alzas es un momento importante de la temporada. Marca el paso de las colmenas a producción. Terminan las operaciones relacionadas con el desarrollo de colonias, como hacer núcleos o cambiar reinas, y se orientan las colonias a la cosecha de miel. Ese momento viene marcado por la regla del 7/10.

1 – ¿Qué es la regla del 7/10 para poner alzas?

Para comprender bien la regla del 7/10, hay que entender cómo crece una colmena cuando el clima y el campo son favorables. En primavera, a medida que el territorio ofrece más alimento, las reinas rompen a poner huevos a gran velocidad, con lo que se dispara la población de las colonias, que ocupan rápidamente más espacio en las cámaras de cría. En unas semanas, el bolo invernal será un lejano recuerdo y el enjambre se habrá expandido ocupando más y más panales. A veces, los estiran y llena de cría y reservas en apenas un día o dos.

En ese momento, el apicultor debe actuar para gestionar esa expansión y evitar que la colmena enjambre. Si no se actúa correctamente, se pueden cometer fallos que perjudiquen después al desarrollo de la colonia. Por eso, es fundamental revisar las colmenas periódicamente para elegir bien el momento en que expandirlas.

Errores con el manejo del tiempo

Si se espera demasiado tiempo para colocar el alza, lo más probable es que la colmena se bloquee. La falta de espacio lleva al bloqueo de la reina, que no tiene sitio para poner. Este problema exige acción rápida del apicultor para romper el bloqueo.

Además, en esas circunstancias, lo normal es que se inicie un proceso de enjambrazón. La cámara de cría saturada y el exceso de calor llevará a las abejas a producir nuevas reinas para forzar la salida de al menos un enjambre.

El problema de esperar demasiado es que la colonia entra en un estado de ebullición difícil de controlar. A menudo, colocar el alza no apaga esa “fiebre de la enjambrazón” ya desatada y la colmena, incluso con más espacio disponible, acaba por enjambrar.

Ante una cámara de cría totalmente llena, lo idóneo es buscar celdas reales antes de poner el alza. Si se encuentran celdas reales de enjambrazón, lo aconsejable será romperlas. Si están ya maduras y operculadas, también se pueden recoger para utilizarlas en núcleos o en reposición de reinas. Una vez eliminada la amenaza de la enjambrazón, ya se puede colocar el alza sin temor a que, incluso con ella, la colmena enjambre.

un enjambre de abejas escapado de una colmena por no poner alzas con la regla del 7/10

Un enjambre de abejas colgado en un árbol.

Una forma de actuar complementaria a esta será subir cuadros de la cámara de cría al alza, introduciendo en la cámara láminas estampadas o panales ya estirados, pero vacíos. Al pasar panales a la caja superior, se libera espacio en la cámara de cría y se frena todavía más el impulso enjambrador. Lo aconsejable es subir dos cuadros, que pueden ser de cría operculada o de reservas. Estos marcos se sacarán de los extremos de la cámara de cría y se colocarán en posiciones centradas del alza, para asegurar que no se enfrían.
Esta práctica también ayuda a renovar parte de la cera de la cámara de cría, una operación que también tiene efectos de reducción de la enjambrazón.

Por otro lado, colocar alzas antes de tiempo también es un error. La colmena no estará suficientemente desarrollada y las abejas pueden tener problemas para regular correctamente la temperatura. Sobrará espacio y, si el clima no es favorable, el aire del interior se puede enfriar mucho. También es posible que las abejas no sean capaces de manejar correctamente la humedad.

Además, si hay más espacio del que la colonia requiere, se puede producir un uso ineficiente de los recursos: se dedica más esfuerzo a generar calor y menos a construir panales o a cosechar alimento. Estas circunstancias pueden producir un desequilibrio interno en la colmena, lo que acabará por afectar a su desarrollo, retrasándolo.

La regla del 7/10 en acción

Ante la duda, y para no tardar demasiado o hacerlo demasiado pronto, lo mejor es ceñirse a la regla del 7/10, que dice que se debe colocar el alza cuando estén ocupados por abejas, cría y reservas 7 de los 10 cuadros de la cámara de cría. O, si no tiene 10, el 70 por ciento de los panales que tenga.

De esta forma, el apicultor lo tiene muy sencillo para tomar decisiones: en el momento en que vea esos siete panales llenos, ya puede colocar el alza sin temor a complicaciones. La cantidad de abejas será ya suficientemente grande como para terminar de expandirse por la cámara de cría y ocupar el alza paulatinamente de una forma equilibrada.

apicultor revisando una cámara de cría lista para poner alza según la regla del 7/10

Un apicultor revisa una colmena lista para recibir un alza. Foto: Scott Trudeau, en Flickr.

2 – Ventajas y beneficios del 7/10

Añadir un alza cuando la cámara de cría tiene el 70 por ciento de su espacio ocupado ofrece bastante ventajas y beneficios en el manejo.  Para empezar, porque trabajar siguiendo esta norma crea ese equilibrio justo entre aportar espacio y generar una tensión innecesaria. Las abejas reciben el sitio extra que necesitan para seguir trabajando sin sufrir agobios o sin sentir que tienen que hacer frente a un exceso de espacio.

De esta forma, además, se reduce de golpe el posible estrés que esté sufriendo la colonia al crecer rápidamente y se corta cualquier intento de enjambrar que pudiera estar desarrollándose.

Al tiempo, el crecimiento natural de la familia es más predecible y manejable, sin explosiones incontrolables. El aumento de la colonia se hace más natural y armonioso y el apicultor marca mejor los ritmos de trabajo y las necesidades de material y manejo.

Por otra parte, añadir el alza en ese momento estimula la producción de miel, porque las abejas tienen mucho más sitio para almacena néctar.

También se favorece la ventilación: la cantidad de abejas ya es suficiente para generar flujo de aire en todo ese nuevo volumen, lo que ayuda a mantener la temperatura correcta, elimina humedades y ayuda a que la miel madure.

En resumen, la organización interna de la colmena es mucho mejor y se ordena de una manera mucho más natural.

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3 – ¿Cómo se colocan las alzas correctamente?

Una vez que la   indica que hay que colocar alzas, el apicultor debe llevar este material al apiario y situar las cajas vacías en sus colmenas. Y en ese punto, también hay diferentes enfoques.

La práctica más extendida consiste en colocar las alzas vacías sobre las que ya están llenas o casi llenas. Es la opción más intuitiva y cómoda: no hay que levantar cajas pesadas, la operación es rápida y resulta más sencilla al final de la temporada, cuando el frío aprieta y la colonia necesita compactarse en las cajas inferiores.

Además, una caja llena de miel actúa como barrera natural que disuade a la reina de subir, haciendo menos necesario el uso del excluidor. El principal inconveniente es que las pecoreadoras deben recorrer más distancia para descargar

colmenas con varias alzas

Colmensa con varias alzas. Foto: Anna Hesser, en Flickr.

el néctar, lo que ensucia y oscurece la cera de los opérculos inferiores.

El método alternativo: alzas nuevas debajo

Otra escuela, muy popular en países como Estados Unidos, Australia o Nueva Zelanda, propone colocar siempre el alza vacía justo sobre la cámara de cría (undersuppering, en inglés), desplazando las cajas ya llenas hacia arriba. Esto acorta el recorrido de las abejas, mantiene la cera más limpia y aprovecha mejor el calor del nido para facilitar el estirado de los panales nuevos.

 

En períodos de gran floración, puede aumentar la cosecha. Sin embargo, este enfoque exige un trabajo más pesado —hay que levantar todas las cajas llenas cada vez— y obliga prácticamente al uso del excluidor de reinas.

¿Cuál es mejor? La ciencia no se decide

Un estudio de Berry y Delaplane (2000) comparó ambos sistemas de manejo durante una temporada completa y llegó a una conclusión poco concluyente: no hay diferencias significativas entre uno y otro en cuanto a producción de miel.

Lo que sí marca la diferencia es la regla 7/10 para colocar las alzas. Si todavía no tienes un criterio muy claro a la hora de añadir espacio a tus colmenas, no lo dudes: este sistema de facilitará la toma de decisiones.

 

4 – Bibliografía empleada

Berry, J.A. & K.S. Delaplane. (2000) Effects of top- versus bottom-supering on honey yieldAmerican Bee Journal 140(5): 409-410 

Biri, Melchiorre & Prats, Carmen (1988) El gran libro de las abejas. Barcelona: Editorial de Vecchi.

Jean Prost, Pierre (2007) Apicultura. Conocimiento de la abeja. Manejo de la colmena. Barcelona: Editorial Mundi Prensa.

Lasanta, Eugenio (2018). Apicultura práctica tradicional y moderna: La esencia en el hexágono. Madrid: Liber Factory.

 

Robles, Elena & Salvachúa, Carmelo (2012) Iniciación a la apicultura. Tecnología y calendario. Madrid: Editorial Mundi Prensa.

Salvachúa, Carmelo & Robles, Elena (2003) Manual de apicultura práctica. Sector apícola Galego.

Wilson, Noah (2014) La abeja. Una historia natural. Librería Universitaria de Barcelona: Barcelona.

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