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apiario de colmena termosolar

Un apiario de colmenas termosolares.

Una de las soluciones más llamativas contra la varroa es la colmena termosolar. Se trata de un modelo puesto a punto en la República Checa que es capaz de calentar las colmenas gracias al calor del sol y matar así los ácaros de varroa. Te contamos cómo funciona.

Utilizar el calor como agente contra la varroa es una técnica muy interesante. No requiere de acaricidas, no deja residuos en la miel o la cera y elimina rápidamente a los ácaros, que no soportan determinadas temperaturas. Sin embargo, es un sistema de trabajo complejo, que requiere dispositivos como saunas para colmenas y conexiones eléctricas en los apiarios, algo que no siempre se puede conseguir.

Para reducir el impacto de esta técnica, una empresa checa comercializa la colmena termosolar, un modelo basado en las colmenas Langstroth y Dadant que incluye un módulo que utiliza la energía solar para calentar la colonia y eliminar a los ácaros.

En este artículo, te contamos qué es la colmena termosolar, cómo funciona y qué ventajas ofrece. Sigue leyendo para descubrir esta sorprendente innovación apícola en la lucha contra la varroa.

ÍNDICE DEL ARTÍCULO
1 – Qué es la colmena termosolar
2 – Ventajas de la colmena termosolar
3 – Calor contra la varroa: un tratamiento seguro
4 – Bibliografía empleada

La varroa es un ácaro que se alimenta de la hemolinfa y de los cuerpos grasos de las abejas. Es bastante resistente a muchos métodos acaricidas, pero tiene un talón de Aquiles: el calor. A partir de 37º, los ácaros de varroa se debilitan, sus proteínas se alteran rápidamente y acaban por morir. Por eso, aplicar calor a una colmena es una forma inteligente de eliminar la varroa. Esa es la idea de la que parte la colmena termosolar.

1 – Qué es la colmena termosolar

El proyecto surge en 2020 en la República Checa. Allí, un equipo de emprendedores empieza a investigar con un prototipo capaz de aprovechar el calor del sol para calentar la colmena. Parten de una realidad: ya existen saunas capaces de subir rápidamente la temperatura de una colonia, pero son poco eficaces: son un dispositivo ajeno a la colmena y requiere de alimentación eléctrica, algo poco habitual en los apiarios. Por eso, pensaron en el sol como fuente de energía.

Así nació Thermosolar Hive, nombre en inglés de la colmena termosolar. Se trata de una colmena que parte de los estándares de Langstroth y Dadant. Sin embargo, se diferencia de estas en que sus cajas, tanto de cámara de cría como de alzas, llevan “ventanas” en la parte delantera. Estas ventanas, hechas en material plástico, están cubiertas por un protector la mayor parte del tiempo y solo se retira ese protector cuando se pone en marcha el tratamiento contra la varroa.

Además, llevan una tapa diferente: es una lámina pensada para que entre todo el calor del sol. Esta tapa sustituye a la normal cuando se quiere subir la temperatura. En la entretapa van colocados dos termómetros digitales con sendos sensores. Un sensor se conecta a la cera de un panal de la cámara de cría y el otro, a un cuadro de un alza. De esa forma, se puede controlar la temperatura a la que llega la colmena.

La otra gran diferencia con las colmenas convencionales es que sus cuadros se colocan en exposición caliente. Es decir, en paralelo a la piquera, y no perpendicularmente, como es habitual. Este sistema es utilizado por muchos apicultores, pero no es el uso mayoritario.

colmena termosolar

Una colmena termosolar.

¿Cómo funciona la colmena termosolar?

La empresa explica que el modo de funcionamiento es muy sencillo: cuando se quiere iniciar el tratamiento y elevar el calor de la colmena, se retira la tapa y se deja que el sol incida directamente sobre la entretapa termosolar. Además, se retiran los protectores de las “ventanas”.

Por tanto, el procedimiento recomendado sería el siguiente, paso a paso:

  • Ubicación de las colmenas. Las colmenas termosolares deben estar orientadas al sur o al oeste (en el hemisferio norte), para aprovechar la máxima incidencia del sol.
  • Momento del tratamiento. La empresa recomienda tratar en primavera, antes de colocar las alzas, y en verano, después de la cosecha. Se debe elegir un día soleado o con muy pocas nubes y empezar por la mañana, de forma que dé tiempo a que la colmena alcance la temperatura deseada. La colmena debe tener reservas de miel suficientes para que actúen como acumuladores de calor. Entre 5 y 8 kilos.
  • Retirar rejilla excluidora y reducir piqueras. Si la colmena tiene excluidor de reinas, se debe retirar para facilitar la circulación de las abejas y del calor. También es necesario reducir las piqueras para evitar pérdidas de calor.

techo de una colmena termosolar

El techo de la colmena, pensado para facilitar el calentamiento del interior.

  • Abrir “ventanas”. Se retira la tapa de la colmena y se coloca la tapa termosolar. También se abren las “ventanas” del frontal de las cajas para que entre el sol en la colmena.
  • Vigilar las temperaturas. Inmediatamente, la colmena empieza a calentarse. Cada minuto, la temperatura interior aumenta 0,1º, por lo que en 10 minutos aumenta 1º. Se vigilarán los termómetros, de forma que cuando la colmena llegue a los 47º, se detendrá el proceso de calefacción de la parte superior colocando la tapa normal. En la empresa explican que “como la temperatura es menor en la parte inferior de la cámara de cría , las temperaturas comenzarán a igualarse”. La idea es que se estabilicen en un promedio de 42-43º, que se mantendrá durante al menos 120 minutos (dos horas). Esto es suficiente para eliminar los ácaros de varroa ocultos en la cría. Ese intervalo de tratamiento de 120 minutos debe contarse desde el momento en que se alcanzan al menos 40º en toda la extensión de la colmena.
  • Cerrar. Pasados los 120 minutos, se cierran también las “ventanas” y se deja que la colmena restaure poco a poco su temperatura normal.
  • Comprobar. Es importante verificar la caída de ácaros utilizando un fondo sanitario.
  • Repetir. Desde la firma checa señalan también que conviene repetir el proceso pasada una semana, a fin de eliminar cualquier ácaro que hubiera podido sobrevivir.

Este calor de 42 o 43º está muy por encima de los 35 o 36º que suelen mantener las abejas en la colmena con su sistema de termorregulación. Sin embargo, al ser un periodo relativamente corto, no afecta a la cría ni tampoco daña los panales. Las nodrizas mantienen alimentadas y húmedas a las larvas, con lo que soportan bien el cambio térmico pasajero.

Por su parte, las demás abejas adultas y la reina no se exponen al calor: generalmente, se retiran al fondo de la colmena, donde la temperatura no aumenta tanto durante el tratamiento.

2 – Ventajas de la colmena termosolar

Los promotores y usuarios de esta colmena termosolar citan una gran cantidad de ventajas asociadas a su empleo. El primero y mayor beneficio del sistema sería su eficacia, que, según un artículo publicado en una revista científica, se cifra entre el 99 y el 100 por ciento. Es decir, elimina prácticamente toda la varroa de la colmena.

Además de esa alta eficacia, las ventajas más llamativas de la colmena termosolar son estas:

  • Tratamiento sin químicos ni residuos. Al ser un sistema puramente físico, se combate la varroa sin productos químicos, lo que evita que se acumulen residuos en la miel o la cera.
  • Mejor desarrollo de la colmena. Incluso con el protector puesto, las “ventanas” frontales de la colmena termosolar permiten que la colmena aproveche mejor el calor del sol, incluso en días fríos. Eso ayuda a que la colonia se desarrolle más rápido y con menos gasto de recursos.
  • Colmenas más atemperadas. La temperatura de las colmenas se mantiene mejor y las abejas tienen que realizar menos esfuerzo para calentar la colonia.
  • Menos humedad interior. Al aumentar la temperatura interior, se reduce la humedad, con lo que la miel se conserva mejor y las abejas no necesitan eliminar tanta agua del néctar.

termómetros de la colmena termosolar

Los termómetros permiten controlar el proceso.

  • Adelanto de la cría. Con mejores temperaturas interiores, la colonia puede empezar a criar antes y el enjambre crece más rápido.
  • Efectiva contra nosema. Se han encontrado efectos benéficos del calor en la lucha contra la Nosema ceranae, otra enfermedad frecuente en las abejas y ligada, como la varroa, al síndrome de colapso de la colonia.
  • Más cosecha de miel. Los responsables aseguran que, al sumar todas estas ventajas, la colonia tiene mejor salud, más fortaleza y mayor capacidad de cosecha. Los promotores de esta colmena hablan de hasta un 40 por ciento de aumento en la cantidad de miel cosechada. 

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3 – Calor contra la varroa: un tratamiento seguro

El empleo del calor como herramienta de lucha contra la varroa es una de las técnicas libres de productos químicos que se emplean en esta batalla. Se aplica con dispositivos como saunas de colmenas (calentadores externos) y también con panales calefactables. La colmena termosolar se suma a este arsenal.

La eficacia del calor está muy probada. El ácaro de varroa es un organismo muy pequeño y está dotado de una estructura orgánica relativamente sencilla. Está muy adaptado a las temperaturas habituales de la colmena, que se suelen mantener en torno a los 35º. Pero cuando la temperatura pasa de ese nivel, varroa empieza a sufrir.

La muerte se produce porque, a partir de 37º, las proteínas de los ácaros más jóvenes empiezan a alterarse, lo que produce daños en su estructura celular. Poco a poco, esos daños van en aumento hasta que la varroa muere.

En cambio, las abejas, aunque prefieren estar en torno a los 35º, pueden aguantar perfectamente temperaturas de hasta 45º. Es cierto que no durante un tiempo muy prolongado, pero sí unas horas, lo que da margen suficiente para estos tratamientos térmicos, como el de la colmena termosolar.

Base de la sauna para abejas, que aplica calor contra la varroa

Base de la sauna para abejas.

El empleo de calor se suma a otros sistemas puramente físicos o que combinan partes físicas y algún producto químico. Es el caso de la técnica de “rascar la cría”, que propone romper todas las celdas de cría operculada para que el producto acaricida penetre en ellas y mate también a los ácaros que se esconden en las larvas.

Una forma parecida de trabajar consiste en sacar los panales de cría. En este caso, se retiran de la colmena los cuadros de cría operculada, que se destruye por congelación o, directamente, se desecha. Es la forma de sacar de la colonia todas las varroas que estén en fase reproductiva.

Muchos apicultores optan por la cría de zánganos, que son las larvas preferidas por la varroa. Se utilizan panales con cera estampada de un tamaño especial que induce a las abejas a desarrollar celdas de zánganos. Cuando la cría de machos está operculada, se retira y se destruye, eliminando la mayor cantidad de varroa.

Otra herramienta fundamental es el empleo del fondo sanitario, un accesorio que permite que las varroas caídas salgan de la colmena y evita que puedan volver a entrar. También hay quien utiliza pellets específicos en los ahumadores para combatir la varroa mientras trabaja con las abejas.

Y en los últimos meses, han aparecido productos que, en lugar de utilizar un acaricida, optan por alterar la estructura genética de la varroa. Es el caso de Norroa, un producto basado en la tecnología de interferencia de ARN que se muestra muy prometedor.

La colmena termosolar, con su original enfoque, es otra alternativa que podría ayudar a frenar el daño que varroa causa a la apicultura.

4 – Bibliografía empleada

Bičík, Vítězslav, et al. (2017) The effectiveness of thermotherapy in the elimination of Varroa destructor. Acta Musei Silesiae, Scientiae Naturales, 65,(3). Silesian Museum in Opava. pp. 263-269.
 https://doi.org/10.1515/cszma-2016-0032

Biri, Melchiorre & Prats, Carmen (1988) El gran libro de las abejas. Barcelona: Editorial de Vecchi.

Jean Prost, Pierre (2007) Apicultura. Conocimiento de la abeja. Manejo de la colmena. Barcelona: Editorial Mundi Prensa.

Lasanta, Eugenio (2018). Apicultura práctica tradicional y moderna: La esencia en el hexágono. Madrid: Liber Factory.

 

Robles, Elena & Salvachúa, Carmelo (2012) Iniciación a la apicultura. Tecnología y calendario. Madrid: Editorial Mundi Prensa.

Salvachúa, Carmelo & Robles, Elena (2003) Manual de apicultura práctica. Sector apícola Galego.

Wilson, Noah (2014) La abeja. Una historia natural. Librería Universitaria de Barcelona: Barcelona.

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