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panal con celdas reales desarrolladas con el método Hopkins de cría de reinas

Panal del método Hopkins con realeras selladas.

Con el método Hopkins de cría de reinas es muy sencillo producir reinas en cantidad suficiente para las necesidades de un apiario medio. Descubre este sistema de trabajo.

No todos los apicultores necesitan producir grandes cantidades de reinas. Por tanto, no todos necesitan recurrir a métodos de cría de reinas sofisticados y de alta producción, como puede ser el conocido método Doolittle, que incluye traslarve.

Para producir menos reinas, pero de calidad, hay posibilidades más sencillas, desde la simple orfanización de una colmena (método poco fiable), a sistemas fáciles, como el Miller o el Alley. Y también está el método Hopkins de cría de reinas, uno de los más antiguos y eficaces.

Con este sistema de trabajo, se logra una cantidad notable de reinas y su manejo es muy sencillo. Sigue leyendo para conocer el método Hopkins de cría de reinas, sus ventajas y posibilidades.

ÍNDICE DEL ARTÍCULO
El método Hopkins de cría de reinas: paso a paso
2 – Ventajas del método Hopkins de cría de reinas
3 – Otros sistemas de cría de reinas sin traslarve
4 – Bibliografía empleada

Con este método de cría de reinas, se logran buenos resultados incluso con muy poca experiencia en el manejo de abejas. Además, no es necesario saber nada de la siempre complicada técnica del traslarve.

El método Hopkins de cría de reinas: paso a paso

La idea del método Hopkins es sencilla: se trata de facilitar a las abejas la elección de las larvas que van a convertir en reinas y, como decía el propio Hopkins, “dejar a las abejas que hagan lo que hacen solas desde hace miles de años, sin que nadie les enseñe”.

Isaac Hopkins fue un conocido y prestigioso apicultor de Nueva Zelanda que, en 1911, publicó un manual muy valorado: ‘Australasian Bee Manual. Another Method Of Raising Cells’.  En este libro, Hopkins explicaba un método de cría de reinas que, según explicaba, había aprendido de un apicultor australiano. Como nunca dijo el nombre de este otro apicultor, el sistema ha pasado a la historia como el “método Hopkins”, denominación que, además, se popularizó más desde que, en 1984, la revista American Bee Journal lo divulgase en una serie de artículos firmados por el editor Jerry Hayes.

En esencia, se trata de un método de cría de reinas pensado para apicultores con poca experiencia o pocas colmenas, que no requieren de una gran producción de celdas reales, si no que solo precisan de una pequeña cantidad de reinas para reponer o para introducir en sus núcleos.

El método consiste, básicamente, en colocar un panal con larvas muy jóvenes situado horizontalmente sobre los panales de una colmena huérfana. Las obreras estirarán rápidamente celdas en ese panal que cuelga sobre ellas.

Para ejecutar correctamente el método Hopkins de cría de reinas, hay que seguir estos pasos:

1 – Seleccionar la colmena donante. Como en todos los métodos de cría de reinas en los que se aplica una cierta estrategia, lo que se busca es producir reinas de gran calidad. Para ello, se seleccionarán las colmenas de mejor comportamiento, aquellas que destacan por su gran producción, su resistencia a enfermedades, su carácter tranquilo, su limpieza… Los criterios de selección de reinas ayudarán a elegir la madre que, por su excelencia, se quiere reproducir.

Abeja reina de gran calidad lograda con el método Hopkins de cría de reinas

La calidad de las madres es clave a la hora de hacer cría de reinas. Foto: Kevin Boyd, en Flickr.

2 – Seleccionar la colmena criadora. Al mismo tiempo, se elegirán aquellas colmenas que van a hacer las veces de criadoras. Puede ser una sola, si solo se quiere hacer una tanda de reinas, o más de una si se trata de producir más celdas reales. En este caso, se buscarán colmenas fuertes, con mucha población. Una buena idea es preparar estas colmenas con alimentación estimulantes desde aproximadamente un mes y medio antes de la operación de cría de reinas. De esa forma, se asegura que la colmena criadora tenga una gran población de abejas y, especialmente, de jóvenes abejas nodrizas, que serán las encargadas de desarrollar las reinas.

3 – Conseguir larvas jóvenes de máxima calidad. Para lograr las larvas que se quieren convertir en reinas, se introduce un panal estirado y limpio en el centro de la colmena donante. En general, en unos pocos días (tres o cuatro), la reina de calidad que se quiere reproducir habrá depositado huevos en el cuadro. Seguramente habrá ya larvas de muy corta edad, ideales para producir reinas. En algunas variantes del método, para asegurar que la reina pone rápidamente en el cuadro, se introduce este en un cesto técnico, una especie de caja hecha de malla fina que obliga a la reina a permanecer en ese panal, con lo que la puesta se verifica rápidamente.

Huevos y larvas de abeja en un panal. Apicultura y Miel

Las larvas más jóvenes son las que dan lugar a reinas de más calidad.

4 – Orfanizar la colmena criadora. Al tiempo que se introduce el cuadro en la colmena donante, se orfaniza la que va a funcionar como criadora. Este trabajo exige localizar la reina, que, si no está marcada, puede dar algún problema. Una vez encontrada, se debe decidir qué se hace con ella. Si ya es una reina vieja, quizá lo mejor sea eliminarla y, cuando acabe todo el proceso, dejar una de las nuevas reinas en la colmena. Si, en cambio, es joven y de calidad, se puede utilizar para hacer con ella un núcleo, o para reponer la reina de otra colmena que haya perdido la suya o que requiera un recambio.

5 – Eliminar realeras de emergencia. En cuanto la colmena está huérfana, se desata entre las abejas el impulso de producir nuevas reinas, con lo que empezarán a levantar celdas reales de emergencia. Estas reinas suelen ser de baja calidad, con lo que no interesan. Cuando llegue el momento de introducir el cuadro con larvas de la colmena donante, habrá que romper todas esas realeras que se han empezado a levantar. Basta con esperar tres días para asegurarse de que ya no quedan larvas jóvenes con las que hacer nuevas reinas: la colmena estará totalmente huérfana.
Algunos autores aseguran que este paso no es imprescindible y que, en realidad, las abejas harán nuevas reinas en el panal que se les ofrece, porque lo encontrarán en unas condiciones muy naturales. Sin embargo, para asegurar que una reina no nace antes de tiempo y mata a todas las demás, conviene eliminar esas realeras de emergencia.

6 – Preparar el panal de larvas. Cuando el cuadro estirado que se introdujo en la colmena donante está lleno de cría y huevos, se saca y se limpia de abejas. En este punto, el método Hopkins muestra su primera particularidad: con un cuchillo, se eliminan dos de cada tres filas de celdas en sentido horizontal. Se trata de romper esa puesta (se corta o machaca, de forma que esa puesta quede inviable) y se deja una sola fila de larvas de cada tres. Se hace lo mismo con las filas verticales: se rompen dos de cada tres y se deja una. Esto se hace para que las nodrizas no levanten celdas reales pegadas unas a otras, sino que haya suficientes huecos para desarrollarlas de forma independiente. Así, se facilitará mucho su recolección.

7 – Introducir las larvas. Una vez así preparados los panales de larvas, se introducen en la colmena criadora. Y aquí viene la segunda característica del método Hopkins. En lugar de colocar el panal entre los demás del nido, lo que se hace es situarlo sobre los panales, de forma horizontal, de forma que una de las caras del panal llena de huevos y larvas jóvenes cuelgue sobre los cabezales de los panales. Para que el cuadro no esté directamente sobre los panales de la cámara de cría, se suele utilizar una media alza vacía: en ella, se suspende el panal (por ejemplo, con dos cordeles) a unos 10 centímetros de altura, para que las celdas puedan desarrollarse en ese hueco sin problema.

8 – Alimentar la colmena criadora. Cuando la colmena criadora recibe las larvas, conviene darle un fuerte estímulo en forma de alimento. Se puede optar por un jarabe muy rico en azúcares, aunque los expertos en alimentación apuestan por soluciones proteicas: cuanta más proteína tenga la colmena en ese momento, más jalea real producirá y más calidad tendrán las reinas.

apicultor con un panal preparado para el método Hopkins de cría de reinas

Colocación de panal en la media alza. Foto: J. Conti.

9 – Verificación de realeras. A los tres días de introducido el panal, se verifica que se han estirado realeras en él y que todo marcha según lo esperado. De no ser así, habrá que repetir el proceso: los fallos más habituales tienen que ver con la edad de las larvas. Si se espera mucho tiempo, serán larvas ya muy maduras y no servirán para criar reinas.

10 – Protección y cosecha de realeras. Una vez pasados 10 días, las obreras habrán sellado las realeras. En ese momento, se pueden proteger con tubos de protección de plástico, para evitar que un nacimiento prematura deje a una princesa en situación de matar a sus hermanas. En los días siguientes se pueden ir cosechando las realeras (para introducirlas en colmenas o núcleos), o las reinas ya nacidas, que, igualmente, se pueden destinar a reponer reinas en colmenas, a hacer núcleos o paquetes de abejas. Para recoger las realeras es necesario un utensilio que corte muy bien y permita hacer cortes limpios, sin aplastar las realeras. Es aquí donde la idea de generar separaciones entre filas de larvas muestra su verdadera utilidad.
Acabada la operación, se desmonta el cuadro y toda la colmena retoma su actividad normal. Es importante recordar que sigue siendo huérfana, con lo que habrá que dejarle una de las reinas nacidas.

traje de apicultor oz armour

2 – Ventajas del método Hopkins de cría de reinas

El sistema desarrollado por Hopkins, que en Estados Unidos se ha llamado también método Case de cría de reinas, tiene varias ventajas, especialmente para los pequeños apicultores o para aquellos que no tengan práctica con el traslarve. Las principales son estas:

1 – Sin apenas conocimientos. Para llevar a cabo esta técnica de cría de reinas no hay que tener prácticamente ningún conocimiento. Solo es necesario saber buscar la reina de la colmena criadora y, como mucho, ser capaces de identificar la edad de las larvas para que no estén demasiado maduras.

2 – Reinas de calidad. El sistema permite contar con reinas de alta calidad, porque se habrán seleccionado a partir de madres calificadas como excelentes por el apicultor. Así, se mejora la genética y se perpetúan las líneas de reinas de mejor rendimiento.

3 – Cantidades manejables. Este método facilita la producción de una cantidad relativamente pequeña de reinas, con lo que no hay problemas de tener que mantener muchas celdas reales o reinas ya nacidas.

abeja reina naciendo en un sistema de cría de reinas llamado método Hopkins de cría de reinas

Con el método Hopkins se evita que las celdas se peguen unas a otras. Foto: Klaas de Gelder, en Flickr.

4 – Sin traslarve. Seguramente la ventaja más importante del método Hopkins de cría de reinas es que no requiere traslarve, una técnica compleja que todavía supone un obstáculo para muchos apicultores.

5 – Mínimo coste de materiales. Apenas se utilizan materiales para este método. Solo hace falta tener un cuadro estirado, una caja de alza o media alza vacía y jaulas plásticas para proteger las realeras. Todo el material del método cuesta menos de 30 euros.

A cambio, en el lado de las desventajas, se puede mencionar que es un método de reducido alcance: no tiene sentido que lo utilicen apicultores que necesitan criar grandes cantidades de reinas. En estos casos, es mejor recurrir al Doolittle, o método del traslarve.

3 – Otros sistemas de cría de reinas sin traslarve

Este sistema ideado por Hopkins se une a otros sistemas de trabajo que tampoco requieren traslarve. Son métodos bien conocidos por los apicultores, que llevan practicándolos muchos años con éxito.

1 – Método Alley.  Este sistema requiere la selección de una colmena fuerte y con poco espacio disponible para la postura de la reina. Esta colmena se mantendrá alimentada con jarabe líquido durante el proceso, a fin de estimular a las abejas. Adicionalmente, se utilizará una segunda colmena, también de gran fortaleza, que actuará como colmena terminadora de las celdas reales.
En un bastidor o marco, se coloca un trozo de lámina de cera estampada que ocupe el tercio superior del panal. Este panal se introduce en el centro de la cámara de cría de la colmena seleccionada como madre o donante. Se deja una semana para que las abejas estiren el panal y la reina ponga huevos en él.
Al séptimo día, se extrae el bastidor y se recorta su extremo inferior para formar tres picos o triángulos. Además, se aplastan dos de cada tres celdas del borde del panal, creando espacios entre ellas (en este punto, se parece al Hopkins). Esto estimulará a las abejas, en su estado de orfandad, a levantar celdas reales en los bordes de los triángulos de panal. Finalmente, este panal se introduce en la colmena terminadora, que deberá haber permanecido al menos 24 horas sin reina. Cuando las celdas estén selladas, se recortan cuidadosamente  y se emplean como se quiera.

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2 – Método Miller. En el centro de la cámara de cría de la colmena donante, se introduce un panal con lámina de cera estampada. Se espera a que las abejas estiren el panal y la reina ponga huevos en él. Cuando el panal contenga larvas de dos o tres días de edad, será el momento de extraerlo. Se cepillan las abejas y se extrae el cuadro.
El panal se corta con un cuchillo afilado y caliente en tiras de aproximadamente 1,5 cm de ancho, cada una conteniendo una fila de celdas con larvas. Estas tiras se sujetan a listones, de manera que los estos puedan ser montados en uno o varios cuadros. Las tiras de panal se colocarán con las celdillas mirando hacia abajo. Además, se eliminarán dos de cada tres celdillas y se ampliará la abertura de las restantes con un lápiz sin punta o un instrumento similar. Es crucial no tocar las larvas durante este proceso y que la temperatura esté entre 25 y 30°C y con cierta humedad, para evitar que las larvas mueran de frío o se deshidraten. La humedad se puede lograr trabajando sobre un paño mojado.
Los bastidores con listones se introducen en una colmena terminadora que llevará una semana huérfana. Durante este período de orfandad, esta colmena no tendrá ya larvas o huevos, por lo que no podrá desarrollar celdas reales fuera de los bastidores que reciba. Si hubiera alguna, deberá ser destruida. La colmena terminadora recibirá una importante dosis de alimento estimulante. Cuando las realeras estén desarrolladas en los listones, se podrán proteger y cosechar. Un variante muy fácil del enfoque de Miller es el método del racimo.

3 – Método Jenter o Cupularve. Este método se basa en la utilización de una jaula técnica llamada Cupularve, en cuyo interior hay un panal de plástico que lleva algunas celdas que, en realidad, son pequeñas cúpulas de las que se utilizan para traslarvar. La idea es encerrar a la reina en la caja con un séquito de abejas y forzar que deposite huevos en esas cúpulas de plástico. Una vez hecha la puesta, en cuanto aparecen las larvas, se colocan esas cúpulas en listones y en una colmena terminadora que desarrollará las celdas reales.

Jaula Cupularve para cría de reinas por el método Cupularve

Una jaula Cupularve. Foto: Huairdum, en Amazon.

4 – Orfanización. Otro método para lograr rápidamente realeras es orfanizar una colmena. Se trata de elegir qué colonia se quiere utilizar para reproducir y, después, retirar la reina. Pasados diez días, las abejas habrán levantado y sellado realeras de emergencia. El problema es que estas reinas de emergencia nunca tienen la calidad que se logra cuando se trabaja con los otros métodos. Además, las realeras aparecerán en cualquier lugar, lo que puede dificultar su cosecha.

Y tú, ¿cómo crías tus reinas? ¿Has probado alguna vez el método Hopkins de cría de reinas? ¡Cuéntanoslo en los comentarios!

4 – Bibliografía empleada

Biri, Melchiorre & Prats, Carmen (1988) El gran libro de las abejas. Barcelona: Editorial de Vecchi.

Conti, J. (2021) The Hopkins Method for Raising Queens in your Small Apiary. Reino Unido: Northern Bee Books.

 Hopkins, L. (1911). Australasian Bee Manual. Another Method Of Raising Cells. Wellington, New Zealand: Gordon and Gotch Ltd.

Jean Prost, Pierre (2007) Apicultura. Conocimiento de la abeja. Manejo de la colmena. Barcelona: Editorial Mundi Prensa.

Lasanta, Eugenio (2018). Apicultura práctica tradicional y moderna: La esencia en el hexágono. Madrid: Liber Factory.

Robles, Elena & Salvachúa, Carmelo (2012) Iniciación a la apicultura. Tecnología y calendario. Madrid: Editorial Mundi Prensa.

Salvachúa, Carmelo & Robles, Elena (2003) Manual de apicultura práctica. Sector apícola Galego.

Wilson, Noah (2014) La abeja. Una historia natural. Librería Universitaria de Barcelona: Barcelona.

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