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panal preparado para practicar el método del racimo de cría de reinas

Marco con los “racimos” listos para ser aceptados por la colmena terminadora. Foto: Apiarios Lema.

En la apicultura, las ideas más sencillas son a veces las mejores. Lo demuestra este sistema para criar reinas que se ha hecho popular en Internet. Es una variante que simplifica el clásico enfoque de Miller y se llama método del racimo de cría de reinas. Te lo explicamos

Muchas veces, en la apicultura, la innovación no llega por la alta tecnología y los grandes estudios científicos, sino gracias al ingenio de los apicultores, que aportan su conocimiento y su talento para mejorar técnicas o desarrollar nuevos manejos. Es el caso del método del racimo de cría de reinas, un sistema de trabajo que ha cobrado popularidad gracias a Internet y las redes sociales.

Este sistema, difundido a través de vídeos por usuarios de YouTube como Apiarios Lema o Apicultura Sin Fronteras, propone una revisión del método Miller, uno de los más conocidos y recomendados para pequeños apicultores que no necesiten criar muchas reinas. También es una variante del más tradicional método Hopkins. Sin embargo, simplifica y allana mucho ambos métodos, ofreciendo una técnica de cría de reinas que sorprende por su sencillez, eficacia y bajo coste.

En este artículo, te ofrecemos una explicación del método del racimo de cría de reinas a partir de los vídeos que lo han hecho popular en Internet. Sigue leyendo para saber qué es y cómo funciona esta metodología para criar reinas en apicultura.

ÍNDICE DEL ARTÍCULO
1 – Método del racimo de cría de reinas: paso a paso
2 – Ventajas del método del racimo
3 – Otros métodos sencillos de cría de reinas
4 – Bibliografía empleada

Criar reinas es una actividad que todo apicultor debe dominar. Le sirve para reponer reinas defectuosas o envejecidas, dotar de madres a sus núcleos y paquetes y, sobre todo, mejorar la genética de sus colonias. Sin embargo, la cría de reinas también es compleja y los métodos que se utilizan no siempre se adaptan a las necesidades de todos los apiarios. Este método del racimo está pensado, sobre todo, para criar pequeñas cantidades de reinas de alta calidad y sin necesidad de hacer traslarves.

1 – Método del racimo de cría de reinas: paso a paso

Esta forma de trabajo propone una serie de pasos muy sencillos que permiten contar con reinas fácilmente. En realidad, se trata de una variante muy simplificada del método Miller de cría de reinas, uno de los más utilizados en todo el mundo.

 

Tal y como se expone en los vídeos que han dado a conocer el método del racimo de cría de reinas, los pasos a seguir son estos:

1 – Selección de colmenas donantes y terminadoras. Como en casi todos los métodos de cría de reinas, el primer paso es elegir una buena genética para reproducirla. Se valoran las colmenas del apiario y se decide qué reinas son las mejores. Las colmenas donantes, además, deberán ser unidades muy fuertes. Preferentemente, se habrán alimentado con jarabe estimulante desde, al menos, un mes y medio antes.
Por otro lado, se elegirán las colmenas terminadoras: aquellas que se harán cargo del desarrollo de las celdas reales. Puede ser la misma que la donante, u otra. En todo caso, también conviene alimentarla previamente para que tenga suficiente fuerza y población. En este caso, es interesante añadir proteína a la alimentación, porque, cuanta más proteína tenga la colonia terminadora, más nodrizas trabajarán en cuidar a las reinas.

2 – Panal de cera estampada. Cinco días antes de empezar el proceso de cría de reinas, se introduce en el centro de la colmena donante un panal con cera estampada o estirado, pero muy limpio. La idea es que la reina lo llene rápidamente de huevos.

3 – Preparar los “racimos”. El método se llama racimo porque utiliza una especie de “racimos” hechos con el cuello de una botella de plástico de dos litros. Estos cuellos se recortan y los tapones se fijan con cola o un clavo a un listón que, a su vez, irá sujeto a un marco sin lámina de cera. Muchos apicultores introducen estos bastidores 24 horas antes en la colmena terminadora, para que las abejas los hagan suyos y los impregnen con el olor de la colonia. Así se evitan posibles rechazos.

4 – Orfanizar la colmena terminadora. Una vez listos los bastidores, hay que orfanizar la colmena o colmenas terminadoras, que se encargarán de sacar adelante a las reinas. Esto requiere buscar la reina (es más fácil si está marcada) y apartarla. Si es una reina vieja, se puede optar por eliminarla para renovarla también. Si es joven, se puede utilizar para hacer un núcleo o un paquete, o para introducirla en una colmena que necesite una nueva reina.
También se puede emplear la técnica de la semiorfanización: se enjaula a la reina en un canasto técnico durante los días necesarios para que la colmena desarrolle las celdas reales.
En este punto, es importante buscar y eliminar posibles celdas reales que ya estén creciendo en la colmena. También se puede retirar toda la cría joven de la cámara de cría, de forma que solo queden las larvas de los “racimos”.

5 – Producción de los racimos. La gran diferencia entre el método Miller y este se da en este punto. Cuando todo está listo, se toma el panal que se introdujo en la colmena donante y se sacuden las abejas. Entonces, se utilizan los “racimos” de plástico a modo de cortadores circulares, como los que se emplean para hacer galletas. Con el propio cuello de plástico, se corta un trozo de panal redondo, que ya quedará encajado y firme en el “racimo”. El cuello de plástico, a su vez, se enrosca en el tapón que va fijado al bastidor. Este círculo de panal lleva un grupo de larvas de la edad perfecta para ser convertidas en reinas.

6 – Estirar las realeras. Al sentirse huérfanas, las abejas empezarán a levantar realeras reales. Si se ha retirado la cría joven de la cámara, solo tendrán disponible las larvas de los “racimos”. Si no se ha eliminado esa cría, es posible que también desarrollen realeras en otros panales, con lo que habrá que tenerlo en cuenta más adelante.

apicultor revisando un panal de abejas antes de practicar el método del racimo de cría de reinas

Elegir bien las colmenas donantes, clave en la cría de reinas. Foto: Ana Triana, en Flickr.

7 – Realeras listas para cosechar. Unos días después de colocados los “racimos”, las obreras ya habrán desarrollado realeras, incluso varias por cada racimo. Tras verificar este hecho, en el día décimo se habrán operculado las celdas reales, con lo que ya estarán listas para ser cosechadas. Este proceso se hará con mucho cuidado: cada realera se cortará con un cuchillo que corte muy bien.

8 – Utilización de las reinas. Una vez cosechadas las realeras, se pueden injertar en núcleos o en colmenas que requieran un cambio de reina. También se pueden enjaular las celdas, a la espera de que nazcan las reinas que, después, serán introducidas en núcleos de fecundación o en colmenas.

9 – Reponer la reina. En el momento en que se cosechan las realeras, hay que decidir si se deja una para que nazca una reina en la colmena terminadora. Y, si se optó por enjaular su reina, será el momento de liberarla y dejar que retome su puesta.

Como se puede ver, el método del racimo de cría de reinas se parece mucho al sistema de Miller, pero evita el engorro de cortar tiras de panal y sujetarlas a los listones, algo que siempre se vuelve complejo. 

2 – Ventajas del método del racimo

Esta forma de trabajar que se ha descrito puede parecer un tanto casera o improvisada. Sin embargo, responde a muchas pruebas y a muchos cambios de enfoque para adaptar el método Miller a una solución más práctica. Además, tiene algunos beneficios para los apicultores.

Las ventajas más importantes del método del racimo de cría de reinas son estas:

  • Bajo coste. Sin duda, la ventaja más importante es su bajísimo coste. No hace falta invertir nada en equipamiento: apenas hacen falta unas botellas vacías, unos tornillos tirafondos y unos cuadros adaptados para albergar los cuellos de botellas. Materiales muy baratos y adecuados para hacer todo uno mismo (do it your self).
  • Manejo sencillo y sin traslarve. La otra gran ventaja es la gran sencillez del método. Los dos puntos más complejos son la búsqueda de la reina en la orfanización y el control de los días de vida de las larvas que es van a utilizar. A partir de ahí, no es necesario el complejo traslarve de otros métodos, como el Doolitle, e incluso es mucho más fácil de operar que métodos como el Miller o el Hopkins, a los cuales simplifica esta técnica.
  • Fácil de controlar. Al criar pocas reinas de cada vez, el método permite llevar el control del proceso de manera muy sencilla. Así, el apicultor sabe en todo momento cuántas reinas tiene en marcha.
  • Buenos resultados. En general, es un método que da buenos resultados. Se logran reinas de calidad en celdas muy bien definidas, fáciles de separar y de enjaular.

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3 – Otros métodos sencillos de cría de reinas

Este sistema de cría de reinas complementa a otros que hemos descrito en Apicultura y Miel en otros artículos y que están igualmente basados en la sencillez. Son métodos de trabajo para apicultores que no necesitan criar muchas reinas y que, sobre todo, no quieren hacer traslarve. Los métodos sencillos de cría de reina más conocidos son estos:

  • La orfanización. La orfanización de colmenas constituye un método expeditivo para la producción de realeras. Este procedimiento implica la selección de una colonia como progenitora y la posterior eliminación de su reina. Ante la ausencia de una reina funcional, las obreras procederán a construir y sellar realeras de emergencia. Si bien la orfanización ofrece rapidez en la obtención de realeras, cabe destacar que la calidad de las reinas así generadas suele ser inferior a la lograda mediante otros métodos. Además, la construcción de realeras de emergencia se produce de manera aleatoria en los panales, lo que dificulta su posterior recolección.
  • Método Miller. El método Miller de cría de reinas se parece mucho al del racimo, aunque es algo más complejo. También se inicia la introducción de un panal con lámina de cera estampada en el centro de la cámara de cría de una colmena donante. Se espera a que las abejas estiren la cera y la reina ponga huevos en el panal. Una vez que las larvas tengan entre dos y tres días de edad, se procede a extraer el panal. Para ello, se cepillan las abejas y se retira el cuadro. Después, el panal se corta con un cuchillo afilado y caliente en tiras de aproximadamente 1,5 cm de ancho, cada una conteniendo una fila de celdas con larvas. Estas tiras se fijan a listones de madera, de forma que puedan ser montados en uno o varios cuadros. Las tiras de panal se colocan con las celdillas mirando hacia abajo. A continuación, se eliminan dos de cada tres celdillas y se amplía la abertura de las restantes con un lápiz sin punta o un instrumento similar. Estos cuadros con las tiras de cera son, a su vez, introducidos en una colmena terminadora, donde se desarrollarán las celdas reales.  

panal con celdas reales desarrolladas con el método Hopkins de cría de reinas

Panal del método Hopkins con realeras selladas.

  • Método Hopkins. Muy parecido al Miller y al del racimo, en este caso lo que se hace es colocar el panal con larvas suspendido sobre los cuadros de la cámara de cría. Las obreras estirarán las realeras directamente del panal. Es más aparatoso, porque requiere montar un alza con el marco de cría fijado a ella.
  • Método Alley. En un bastidor o marco, se coloca un trozo de lámina de cera estampada que ocupe el tercio superior del panal. Este panal se introduce en el centro de la cámara de cría de la colmena donante. Se deja una semana para que las abejas estiren la cera y la reina ponga huevos en el panal. Al séptimo día, se extrae el bastidor y se recorta su extremo inferior para formar tres picos o triángulos. Además, se aplastan dos de cada tres celdas del borde del panal, creando espacios entre ellas. Esta modificación, similar al método Hopkins, estimula a las abejas, en su estado de orfandad, a levantar celdas reales en los bordes de los triángulos de panal.
    El panal modificado se introduce en la colmena terminadora, que debe haber permanecido al menos 24 horas sin reina. En este ambiente de orfandad, las abejas construirán celdas reales en los bordes de los triángulos de panal, que se podrán cosechar pasados 10 días.
  • Método Cupularve o Jenter. Este sistema se basa en el uso de una jaula técnica específica llamada “Cupularve“. En el interior de esta jaula hay un panal de plástico con celdas especiales en forma de pequeñas cúpulas, diseñadas para que la reina ponga en ellas y, después, poder colocarlas en un bastidor para que las nodrizas las desarrollen. Como con el traslarve, es un sistema recomendado si se trabaja con incubadoras de reinas.

Como ves, hay muchos métodos sencillos, además de este método del racimo de cría de reinas que te hemos explicado. ¿Cuál prefieres tú? Cuéntanoslo en los comentarios.

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4 – Bibliografía empleada

Biri, Melchiorre & Prats, Carmen (1988) El gran libro de las abejas. Barcelona: Editorial de Vecchi.

Fert, G. (2013) Cría de reinas. Madrid: Paraninfo.

Jean Prost, Pierre (2007) Apicultura. Conocimiento de la abeja. Manejo de la colmena. Barcelona: Editorial Mundi Prensa.

Lasanta, Eugenio (2018). Apicultura práctica tradicional y moderna: La esencia en el hexágono. Madrid: Liber Factory.

 

Robles, Elena & Salvachúa, Carmelo (2012) Iniciación a la apicultura. Tecnología y calendario. Madrid: Editorial Mundi Prensa.

Salvachúa, Carmelo & Robles, Elena (2003) Manual de apicultura práctica. Sector apícola Galego.

Wilson, Noah (2014) La abeja. Una historia natural. Librería Universitaria de Barcelona: Barcelona.

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