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Abejas compartiendo alimento - apicultura y miel

Abejas compartiendo alimento en la colmena. Foto: U.S.D. Agriculture.

La llegada de la primavera requiere muchos cuidados en los colmenares y una vigilancia especial. Los apicultores deben vigilar el estado del vigor de sus colonias, comprobando que las abejas tengan suficientes recursos alimenticios. Es, también, el momento para utilizar la alimentación estimulante para que el arranque de la temporada se produzca con la mayor fuerza y energía posible. Por tanto, es necesario contar con un buen alimento estimulante para las abejas.

Hay muchas posibilidades para estimular a las abejas. En este artículo vamos a revisar las principales opciones y las más interesantes en términos nutritivos, siempre teniendo en cuenta que sobrealimentar a las abejas al principio de la primavera es crucial para que las colonias hagan una buena temporada y aprovechen al máximo las floraciones.

A medida que el invierno va dejando sitio a los días más largos, luminosos y cálidos de la primavera, las abejas se ponen en marcha y empiezan a criar, actividad que requiere mucho gasto en alimento. Los apicultores pueden haber alimentado sus colmenas durante el invierno con miel o alimentos sólidos, con preparados ricos en azúcar. Si no lo han hecho, deberán estar muy atentos, porque las colmenas pueden salir del invierno muy escasas de recursos y un cambio de tiempo, una ola de frío tardía o varios días seguidos de lluvia pueden hacer que las colmenas agoten sus reservas de alimento y mueran al principio de la primavera.

Para evitar esa situación de gravedad, los apicultores pueden vigilar y alimentar durante el invierno y, sobre todo, al principio de la primavera. En este momento, lo más interesante desde el punto de vista estratégico será utilizar alimento estimulante para las abejas.

1- ¿Por qué y cuándo utilizar el alimento estimulante para las abejas?

El uso de alimento estimulante es muy aconsejable en el tránsito del invierno a la primavera. En ese momento, muchas colmenas están deseando aumentar el ritmo de cría y necesitan un empujón, que la alimentación de estímulo les da de forma decisiva. Otras colonias, en cambio, se han quedado más débiles y lo que necesitan es un refuerzo en forma de comida que les ayude fortalecerse. Por tanto, el alimento de estímulo es una herramienta que el apicultor utiliza ampliamente en el arranque de la temporada.

Sin embargo, hay otros momentos en los que se puede emplear alimento estimulante. Uno, igualmente importante, es la confeccionar núcleos de abejas. En ese proceso, para que los nuevos núcleos arranquen también fuertes, se suele emplear una pequeña cantidad de alimento estimulante. También se puede emplear cuando se trabaja con paquetes de abejas para que estos inicien rápidamente la construcción de panales y las reinas puedan empezar a poner huevos cuanto antes. Y, además, se emplea el alimento estimulante en la cría de reinas, para reforzar al máximo las colmenas iniciadoras.

un panal vacío con las celdillas estiradas

Una mala gestión de la colmena puede hacer que llegue al inicio de la primavera sin reservas. Foto: Pixabay.

Por último, hay otro momento importante para emplear alimento estimulante: al final de la temporada, para que las colmenas reaccionen bien a los tratamientos anti varroa y las reinas generen nuevas tandas de abejas sanas y fuertes para sobrevivir al invierno. Es especialmente útil en técnicas de tratamiento contra la varroa como la de ‘rasca la cría’.

Por tanto, como se puede ver, el alimento de estímulo es un recurso táctico importante que los apicultores pueden emplear en muchos momentos, pero el más importante y decisivo de  todos es el inicio de la primavera, cuando la temporada entera se pone en juego.

2 – Alimento de estimulación en primavera: mejor líquido

Hay que pensar que al inicio de la primavera no estamos dando a las abejas una reserva alimenticia. No se trata de llenar su despensa, como haríamos en invierno o en otoño, reforzando sus recursos para la época de frío, cuando el campo no aporta nada. Al principio de la primavera no queremos que las abejas guarden el alimento, sino que lo que buscamos es que lo conviertan rápidamente en energía y que esa energía se traduzca en un rápido aumento de la cría y del vigor de la colonia.

Para lograr ese objetivo de estimular, lo que se trata es de simular el proceso natural de aceleración de las colmenas e incrementar su ritmo. En condiciones normales, las abejas reaccionan a la presencia de néctar y polen en el campo. Si las plantas ofrecen alimento, las abejas inducen a la reina a aumentar la puesta para disponer de más obreras capaces de cosechar. Lo que buscamos con el estímulo es “engañar” a las abejas para que sientan que el campo ya está en óptimas condiciones y fuercen a las reinas a poner más. Para eso, lo que se necesita es simular la presencia de néctar que, como todos sabemos, es un líquido azucarado.

Cría de abejas en diferente estadio de desarrollo.

La cría consume gran cantidad de recursos, especialmente proteínas. Foto: Vipin Valiga, en Flickr.

Por esta razón, los mejores alimentos estimulantes de primavera serán líquidos o, al menos, muy fluidos, y azucarados. Con estos productos se cubren dos objetivos: por un lado, se hace creer a las colonias que el campo ya está en situación de ofrecer mucho alimento y, por otro, se les aportan azúcares que alimentan y refuerzan a las abejas.

Así, cuando la primavera avanza y llegan las primeras floraciones importantes, las colmenas ya estarán con los motores a tope y con poblaciones suficientes para aprovechar esos aportes de néctar y polen. Además, esa estimulación de la puesta permite adelantar la producción de núcleos, porque el material vivo crece más rápido. Y con núcleos más tempranos, hay más tiempo para que esas nuevas colonias se desarrollen y entren en producción.

Por tanto, y de acuerdo con lo indicado por Elena Robles y Carmelo Salvachúa en el libro ‘Gestión zootécnica del vigor de las colonias de abejas’ el alimento estimulante para las abejas en primavera debe ser:

  • En forma líquida o muy fluida, de manera que se pueda administrar fácilmente y las abejas lo consuman sin problemas y rápidamente.
  • Ingredientes nobles. Estará compuesto por ingredientes apropiados, como miel, azúcares del tipo sacarosa, polen, agua limpia y otros productos saludables para las abejas.
  • Dosis limitadas. No conviene poner grandes cantidades de alimento, porque las abejas tenderían a almacenarlo en los panales, algo contraproducente. Se trata de que lo consuman y lo conviertan en energía.
  • El apicultor verificará que las abejas consumen el producto y tendrá en cuenta el ritmo que toman las colonias para que no vayan demasiado por delante del ritmo del campo, lo que podría provocar desequilibrios.

3 – ¿Cómo hacer alimento estimulante para las abejas en primavera?

Con esta idea de hacer un alimento fluido o líquido, debemos pensar en preparar algún tipo de jarabe. Por supuesto, se puede recurrir soluciones ya elaboradas: el mercado nos ofrece productos muy equilibrados y con altas garantías de control sanitario. Sin embargo, desde Apicultura y Miel preferimos ofrecer una serie de rectas para preparar alimento de estimulación:

  1. Jarabes basados en miel. Una propuesta interesantes es emplear la miel como base para los jarabes. Carmelo Salvachúa y Elena Robles recomiendan utilizar un kilo de miel por cada medio litro de agua si se quiere un jarabe espeso, y una proporción de un kilo de miel por cada litro de agua si se busca que sea más fluido. Este preparado se hace mezclando la miel con agua tibia y es muy aconsejable, porque la miel es el alimento natural de las abejas y lo asimilan sin problemas. Además, incluye sus propias vitaminas. Sin embargo, es caro, porque la miel es un producto costoso que el apicultor quiere rentabilizar al máximo.
  2. Jarabes basados en azúcar. El azúcar común se utiliza frecuentemente en la preparación de jarabes alimenticios para las abejas. Las proporciones para un jarabe de azúcar son similares a las que hemos visto con la miel: un kilo por cada medio litro de agua para soluciones espesas y un litro por cada kilo en jarabes más líquidos. Para prepararlo, basta con mezclarlos en agua tibia hasta que el azúcar se disuelve. De nuevo, el inconveniente es el precio, porque el azúcar, incluso comprado en grandes cantidades, tiene un precio relativamente elevado. Este precio se incrementa notablemente si el apicultor quiere utilizar azúcar ecológica para apicultura orgánica.
  3. Jarabes de glucosa o fructosa. Una de las técnicas más utilizadas es emplear jarabes de glucosa o fructosa. En ambos casos, estamos hablando de formas de azúcar, con pequeñas diferencias en la composición molecular. Ambos productos están presentes en la miel y en infinidad de vegetales, por lo que son azúcares que las abejas asimilan fácilmente. Tanto la glucosa como la fructosa se pueden conseguir a precios muy bajos. A menudo son un subproducto de industrias como la de las mermeladas, con lo que se consiguen grandes cantidades por poco dinero.
    A la hora de administrar jarabe de glucosa o fructosa, conviene rebajar un poco la densidad para facilitar su asimilación. Para eso, se proponen varias formulaciones que hacen más líquido el producto final: dos kilos de glucosa/fructosa por cada litro de agua para una forma más espesa; un kilo por cada litro, para una solución intermedia; un kilo por cada dos litros de agua para lograr un acabado más líquido. Además, se puede administrar sin mezclar con agua, simplemente calentando suavemente el jarabe de glucosa/fructosa para que se fluidifique. En todos los casos, la mezcla se hace mejor si el agua está tibia, pero no muy caliente.

Es muy importante saber que, cuando se alimenta con azúcar o glucosa, se logra estimular a la colmena, pero no se le están aportando todos los nutrientes que requiere la colonia. En especial, se aportan hidrato de carbono, pero no proteínas, fundamentales para el desarrollo de la cría. Esto resulta muy delicado si el campo no aporta polen, que es la fuente de proteínas, con lo que habrá que equilibrar.

Para equilibrar la dieta, en casos de necesidad y ausencia de polen, se pueden suministrar alimentos proteicos. Una forma de hacerlo es aportar directamente polen, pero hay que tener mucho cuidado, porque puede ser una forma de introducir enfermedades en las colmenas. Por eso, los apicultores recurren a sucedáneos proteicos, como la levadura de cerveza o la harina de soja. Con estos productos, además de otros ingredientes, se preparan tortas proteicas que se introducen en la colmena para complementar la alimentación de hidratos. Este tipo de preparados son más habituales y prácticos en otoño e invierno, y solo se deben utilizar en primavera y la entrada de polen se corta o es muy débil y la colmena está ya criando fuerte.

Otra solución para complementar a los jarabes líquidos es enriquecerlos con complementos vitamínicos. Se suelen utilizar productos del tipo Promotor, muy habitual en la ganadería. Sin embargo, los beneficios de este tipo de complementos no están totalmente probados.

polen de abeja, alimento estimulante para las abejas en primavera

El polen aporta proteínas a la colmena, algo muy necesario para la cría. Foto: Pxhere.

4 – ¿Cómo se debe suministra el alimento estimulante?

Los tiempos deben estar bien calculados. El apicultor debe conocer bien los ritmos de las floraciones para saber cuándo debe empezar a estimular. Por regla general, conviene empezar unos 40 ó 45 días antes de que la primera gran floración esté en su esplendor. De esa forma, las abejas generarán una población fuerte y amplia que aprovechará muy bien esos recursos.

Las dosis siempre deben de ser pequeñas, para garantizar que las abejas las consumen rápido, evitando que el jarabe se corrompa o fermente y, sobre todo, evitando que lo almacenen en los panales, lo que podría arruinar futuras cosechas. Se aconseja administra entre un kilo y dos kilos por semana y colmena.

Aplicación interior. Con esa idea de utilizar raciones pequeñas, se recomienda trabajar siempre con aplicación directa en la colmena, para que las abejas no tengan que salir a buscar el alimento. Algunos apicultores utilizan bidones abiertos de jarabe y dejan que las abejas lo recojan libremente en el exterior. Sin ser una mala práctica, esta forma de trabajar no permite controlar lo que se da a cada colmena y, en algunos casos, recogen tanto que lo almacenan. Además, esos grandes abrevaderos pueden ser fuente de contagios de enfermedades y a menudo producen el ahogamiento de muchas abejas.

colmenas con alimentadores para alimento estimulante para las abejas en primavera

Los alimentadores exteriores son una de las muchas soluciones para administrar el alimento. Foto: S.Zelov, en Flickr.

Uso de alimentadores. Para aplicar el jarabe con más precisión, lo mejor es utilizar alimentadores. Hay tres tipos básicos: de techo, de cuadro y botellas exteriores. Los más recomendables son los de panal, por comodidad y por facilidad para las abejas a la hora de acceder al estimulante. En todo caso, cualquier modelo es útil. Y si no se dispone de alimentadores, el jarabe se puede administrar en bolsas de plástico muy fino perforadas con un alfiler. Se colocan sobre los cabezales de los cuadros o sobre la entretapa y las abejas van sacando el alimento.

Sea de una forma o de otra, es importante contar con el alimento estimulante para las abejas como una herramienta fundamental para organizar adecuadamente el arranque de las temporadas apícolas, y como recurso táctico en muchas de las tareas y manejos de la apicultura.

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