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panal de cría de abejas operculada listo para elaborar un núcleo sanitario

Los núcleos sanitarios aprovechan la cría operculada. Foto: NRCS Oregon, en Flickr.

La lucha contra la varroa constituye uno de los pilares de la apicultura de nuestros días. Entre las muchas estrategias de combate contra este ácaro, aparece la producción de núcleos o enjambres sanitarios. Es una forma de frenar la varroa y, al tiempo, aumentar el número de colonias. Te contamos qué son los enjambres sanitarios y cómo se manejan.

Desde hace varias décadas, varroa se ha convertido en el principal quebradero de cabeza de los apicultores de todo el mundo, incluso de Australia, territorio al que todavía no había llegado este ácaro destructor de abejas. Por eso, cualquier estrategia de lucha contra la varroa es interesante y los apicultores deben contar con la mayor cantidad posible de armas para librar esta batalla. Un método de trabajo muy interesante es la elaboración de enjambres sanitarios.

Este tratamiento se basa en un principio bien conocido: la varroa se concentra en las celdillas de cría operculada. Por tanto, sacando de la colmena estos panales, se eliminará gran cantidad de varroa y se podrá tratar a las abejas con más eficacia.

A partir de esta idea, el método se desarrolla y permite, además, contar con núcleos tardíos que estarán en plena forma para la temporada siguiente. Por tanto, esta forma de trabajar ofrece muchas ventajas al apicultor. Te contamos cómo se hacen los enjambres sanitarios.

ÍNDICE DEL ARTÍCULO
1 – Ciclo de la varroa: cuándo combatirla
2 – Cómo hacer los enjambres sanitarios
3 – Ventajas de trabajar con enjambres sanitarios
4 – Bibliografia empleada

Con este método, se propone, sobre todo, una alternativa a sistemas de trabajo contra varroa más agresivos, como la eliminación de los panales de cría operculada o el método de rascar la cría, que destruye las celdas de larvas operculadas. En lugar de esos procesos más destructivos, se busca una solución intermedia que supone, además, la producción de núcleos nuevos.

1 – Ciclo de la varroa: cuándo combatirla

Varroa destructor es un ácaro que parasita a las abejas y se alimenta de sus tejidos grasos, produciendo graves daños en las colonias. A medida que va conquistando espacio en las colmenas, varroa debilita a las abejas y, poco a poco, mata la colonia. Es relativamente sencillo detectar su presencia: aparecen abejas con las alas deformes o roídas, es frecuente ver cría salteada y mal operculada y, cuando la infestación ya es alarmante, se ven con facilidad los ácaros sobre el abdomen o el tórax de las abejas.

Luchar contra varroa no es fácil y requiere disciplina. Los apicultores deben ser rigurosos con los tratamientos, rotar los principios activos de los medicamentos que utilizan para evitar resistencias, realizar muchos test de campo para detectar la presencia del ácaro y manejar herramientas como los fondos sanitarios, que ayudan mucho a eliminar varroas de las colmenas.

Además, es muy importante conocer el ciclo de vida del ácaro. Saber cómo es su comportamiento ayuda mucho a combatirlo. Y, en ese sentido, hay una clave: varroa se reproduce dentro de las celdillas de cría.

Las hembras se cuelan dentro de una celdilla todavía abierta. Se ocultan tras la larva y, rápidamente, empieza a poner huevos: el primero será macho y los demás darán lugar a hembras. En unos días, estarán en disposición de aparearse y las hembras saldrán de la celdilla cuando nazca la abeja, dispuestas a repetir el ciclo en otra celdilla y con otra abeja a la que parasitarán.  Al tiempo que los ácaros pasan fuera de las celdas, agarrados a abejas adultas a las que van devorando, se denomina fase forética, y es cuando varroa es más vulnerable.

Abejas con ácaros de varroa en una colmena de abejas resistentes a la varroa

Abejas con alto nivel de infestación de varroa. Foto: Brad Smith, en Flickr.

En la fase forética, los tratamientos son más eficaces: los principios activos circulan por la colmena e impactan sobre los ácaros, que mueren o caen de las abejas, siendo evacuados por los fondos sanitarios. También en esa fase, muchas abejas son capaces de eliminar las varroas, en lo que se conoce como grooming, uno de los comportamientos sanitarios más interesantes de las abejas.

Sin embargo, cuando las varroas están dentro de las celdillas de cría, la mayoría de los tratamientos son ineficaces: apenas reciben principio activo, con lo que sobreviven y siguen infestando la colmena. Por eso, lo más importante es tratar la varroa cuando no hay apenas cría y, sobre todo, sin cría operculada.

Eliminar la cría para mejorar la eficacia del tratamiento

Con esa idea central, la mayoría de los tratamientos acaricidas se programan a final de temporada, cuando las abejas apenas crían y los ácaros no pueden ocultarse. Sin embargo, esta forma de proceder tiene un riesgo: si las temporadas se alargan, las colmenas llegan ya muy débiles al tratamiento y puede que acaben por morir, porque ya no les da tiempo a generar cría y abejas sanas. Esto es cada vez más habitual, porque, con el cambio climático, los otoños son muy suaves y las abejas mantienen postura hasta bien entrado el invierno.

Para resolver este problema, los apicultores optan por una solución drástica: eliminar la cría. Esto se puede hacer de varias formas diferentes.

  • Rascar la cría. El método de rascar la cría es polémico, pero da buenos resultados. Lo explicamos con detalle en este artículo. En esencia, se trata de rascar los últimos rodales de cría operculada, de forma que las abejas limpien esa cría dañada y dejen la colmena sin larvas operculadas, perfecta para aplicar el tratamiento deseado. Los apicultores que lo utilizan dicen que incentiva el comportamiento higiénico de la colmena y, además, permite que las abejas adultas se alimenten con los restos de las larvas y su alimento, lo que supone un fuerte aporte proteico para la colonia.
  • Enjaular la reina. Otra idea muy practicada es confinar a la reina en una jaula técnica durante varios días, suficientes para que nazca toda la cría operculada y se pueda suministrar el tratamiento en mejores condiciones. El inconveniente de este manejo es que la cría sufre un parón total, porque la reina pasa varios días sin poner nada.
  • Destruir los panales de cría operculada. Una visión más habitual es la simple eliminación de los panales de cría sellada. Se retiran de la colmena y se envían a fundir.
  • Panales de cría de zángano. Una forma muy habitual de eliminar varroa es manejar panales especiales para criar zánganos. Se sabe que los ácaros tienen preferencia por la cría de zángano, con lo que los apicultores les ofrecen panales con cera estampada especial para que las abejas desarrollen celdas de machos. Cuando están cubiertos de cría y operculados, se retiran y destruyen.
  • Confeccionar enjambres sanitarios. La vía alternativa a la destrucción de la cría es elaborar con ella núcleos llamados sanitarios. Se confeccionan con la cría operculada y se tratan aparte.

un apicultor preparando un test de varroa

Un apicultor prepara un test de varroa.

2 – Cómo hacer los enjambres sanitarios

Trabajar con enjambres sanitarios es bastante sencillo. La idea central es hacer núcleos confeccionados a partir de la cría operculada. De esa forma, se deja la colmena madre sin celdillas selladas y se puede tratar, asegurando así una mayor eficacia de los tratamientos antes de que termine la época de calor.

Por tanto, se elaborarán núcleos de dos o tres panales de cría operculada que, obligatoriamente, se deben trasladar a un lugar apartado para evitar que sirvan de vectores de contagio para las colmenas sanas. Una buena idea es contar con un apiario hospital al que llevar estos núcleos.

El proceso sigue estos pasos:

Cuándo hacer núcleos sanitarios.

La elección del momento de actuación es estratégica y muy importante. Este procedimiento debe hacerse apenas terminada la cosecha, para no tratar la colmena cuando todavía tiene miel sin recoger. De esta forma, se evita que la miel pueda contaminarse con el principio activo del tratamiento. Algunos medicamentos se pueden utilizar con miel en la colmena, pero es aconsejable cosechar antes.

Así, una vez retirada la miel, se hacen los núcleos. De esa forma, se evita esperar a que las reinas dejen de poner de forma natural por la llegada del frío, algo que se puede demorar demasiado, haciendo que los tratamientos lleguen ya tarde.

cosecha de la miel en una colmena

Los enjambres sanitarios se hacen después de la cosecha de la miel. Foto: Yves Tennevin, en Flickr.

Por tanto, el momento para hacer los núcleos sanitarios es justo tras la cosecha, cuando las colonias conservan algunos panales de cría operculada y la reina todavía está poniendo a buen ritmo.

Esto implica también conocer muy bien el clima y las condiciones del lugar donde se trabaja. En ubicaciones con otoños tempranos y duros, puede ser un método contraindicado, porque es posible que los enjambres sanitarios no tengan tiempo para desarrollares. El apicultor debe juzgar si es un manejo adecuado a su territorio y hacer pruebas limitadas, con pocas colmenas, para evaluar el funcionamiento de este método en su zona de acción.

Por supuesto, no todas las colmenas van a prestarse a este manejo. El apicultor, en sus revisiones, ya habrá hecho los test sanitarios para saber cuáles presentan más infestación de varroa. Y también encontrará que algunas no tienen ya casi cría operculada, con lo que puede resolver el problema rascando los últimos rodales de larvas. Otras, simplemente, estarán ya tan infestadas que, probablemente, no tengan remedio.

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Cómo hacer enjambres sanitarios.

A la hora de elaborar los núcleos sanitarios, se procede como para confeccionar enjambres normales.

  • Se extraen los panales operculados. Generalmente, al acabar la cosecha, las colmenas no tienen muchos panales de cría sellada. Suelen ser dos o otres, acaso cuatro. Se sacan con las abejas que lleven y se alojan en un portanúcleos, a razón de dos o tres cuadros de cría sellada por caja.
  • Atención a la reina. Es muy importante localizar la reina para no llevársela con los núcleos, lo que supondría un parón crítico para la colmena madre en un momento en que no puede perder tiempo ante el fin de la temporada.
  • Inserción de reina sin fecundar. En los núcleos recién formados se insertará una reina sin fecundar, o una celda real sellada y a punto de nacer. Las reinas pueden ser compradas a criadores o producidas por el apicultor. De esta forma, pasará un tiempo hasta que se fecunde y empiece a nacer la reina. En esos días, nacerá toda la cría operculada que se sacó de la colmena madre.

panal de cría operculada para hacer núcleos o enjambres sanitarios

Panal de cría operculada, perfecto para elaborar un núcleo sanitario. Foto: Yannick Jardin, en Flickr.

 

  • Tratamiento acaricida. En ese momento, cuando han nacido todas las abejas y no hay ningún tipo de cría en el núcleo, se aplica el tratamiento. Cada apicultor debe saber qué principio activo le conviene más, en función de su ubicación, el momento del año y su propia experiencia. Estos son los medicamentos autorizados en España para luchar contra la varroa.
  • Alimentar. Una vez que la reina se ha fecundado, se encuentra con un núcleo sano y bien poblado, libre de varroa. Conviene entonces aportar alimentación estimulante, de forma que el enjambre adquiera rápido velocidad y se desarrolle lo suficiente como para pasar el invierno con garantías. A principios de la temporada siguiente, el apicultor contará con un núcleo invernado, en buen estado de salud y listo para entrar rápidamente en producción.

Como se puede ver, el proceso es sencillo y tiene un doble propósito: además de luchar contra varroa, permite contar con una cierta cantidad de núcleos preparados para la próxima campaña.

3 – Ventajas de trabajar con enjambres sanitarios

Esta estrategia de manejo de los colmenares con núcleos o enjambres sanitarios presenta notables ventajas:

  • Se adelanta el tratamiento. Al eliminar de la colmena la cría operculada, se puede tratar la varroa mucho antes del final de la temporada, con lo que se mejora la eficacia de los tratamientos y se da tiempo a las abejas para recuperarse y producir nuevas generaciones de abejas que garanticen una invernada más segura.
  • Se aprovecha la cría infestada. La cría no se destruye, sino que se emplea para producir núcleos. De esa forma, se evita derrochar una gran cantidad de material vivo, algo que sí se hace con otros métodos.
  • Se consiguen núcleos fuertes para la temporada siguiente. Finalmente, aunque no todos los enjambres sanitarios salgan adelante, los que consigan hacerlo y superen el invierno serán colonias fuertes y de rápido desarrollo en cuanto llegue la siguiente primavera.

apicultor confeccionando un núcleo por el método del núcleo cerrado

Preparando el núcleo de abejas.

También se pueden detectar algunos inconvenientes. Los principales son estos:

  • Debilitar la colmena madre. Al sacar dos o tres panales de cría operculada de una colmena, su desarrollo se verá frenado. En unas semanas, no habrá abejas jóvenes, con lo que puede verse ralentizada y, en algunos casos, debilitada. De nuevo, es importante que el apicultor sepa cómo es el clima de su área de trabajo, de forma que pueda intuir cómo será el otoño y analizar si la colmena tendrá tiempo suficiente para recuperarse y preparar la invernada.
  • Vector de contagio. Concentrar tanta varroa en los núcleos puede ser potencialmente peligroso y hacer que el lugar donde se ubiquen los enjambres sanitarios sea también un foco de contagio. Por esto, conviene llevar los núcleos a ubicaciones aisladas, donde no puedan servir para que otras colmenas se contagien de varroa.

Como puedes ver, esta forma de tratar la varroa resulta interesante y productiva. ¿Has probado a trabajar con enjambres sanitarios? Cuéntanoslo en los comentarios.

4 – Bibliografía empleada

Biri, Melchiorre & Prats, Carmen (1988) El gran libro de las abejas. Barcelona: Editorial de Vecchi.

Jean Prost, Pierre (2007) Apicultura. Conocimiento de la abeja. Manejo de la colmena. Barcelona: Editorial Mundi Prensa.

Lasanta, Eugenio (2018). Apicultura práctica tradicional y moderna: La esencia en el hexágono. Madrid: Liber Factory.

Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (2019). Guía técnica para la lucha y control de la varroosis y uso responsable de medicamentos veterinarios contra la varroa. MAPA: Madrid.
https://www.mapa.gob.es/es/ganaderia/temas/sanidad-animal-higiene-ganadera/guiavarroafinalveterinarios_tcm30-421799.pdf

Nanetti, A; Büchler, R; Uxunov, A; Gregorc, A. (2017) COLOSS- Varroa control task-force, brood interruption study 2016/2017.

Robles, Elena & Salvachúa, Carmelo (2012) Iniciación a la apicultura. Tecnología y calendario. Madrid: Editorial Mundi Prensa.

Robles, Elena & Salvachúa, Carmelo (2007) Gestión zootécnica del vigor de las colonias de abejas. Madrid: Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.

Salvachúa, Carmelo & Robles, Elena (2003) Manual de apicultura práctica. Sector apícola Galego.

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