Modificado por Redacción

apicultor confeccionando un núcleo por el método del núcleo cerrado

Preparando el núcleo de abejas.

El método del núcleo cerrado está pensado para aumentar rápidamente el número de colonias de un apiario. Parte de una colmena muy poblada y permite crear varias divisiones. Además, no requiere traslado de los núcleos a otra ubicación: es suficiente con mantener los núcleos cerrados 72 horas.

Analizamos en este artículo un método interesante para hacer núcleos. Permite producir varias divisiones a partir de una sola colmena muy fuerte y que esté a punto de enjambrar. Esa colonia puede ser un buen punto de partida para lograr tres o incluso más núcleos.

Además, este método, que se denomina del núcleo cerrado, esta pensado para ejecutarse sin necesidad de trasladar las divisiones a otra ubicación. En lugar del traslado, se opta por un encierro de las abejas durante 72 horas. De esa forma, se pueden dejar en el mismo apiario donde se realizan los núcleos.

Sigue leyendo para conocer este interesante método de división de colmenas que combina varias soluciones interesantes: permite controlar el vigor de colmenas muy fuertes, permite realizar muchos núcleos y no requiere disponer de una segunda ubicación.

Este sistema de trabajo está planteado para aprovechar el exceso de fuerza de colmenas muy vigorosas. Se aconseja utilizar aquellas que ya presentan síntomas de enjambrazón. Al detectar ese estado de gran fuerza, se puede dividir fácilmente la colonia en varios núcleos.

El método del núcleo cerrado que se explica en este artículo se ha tomado de un vídeo del canal de YouTube Apicultura Pequeñas Gigantes. ¡Muchas gracias por la idea!

1 – Elección de colmenas para hacer núcleos

Como hemos visto, este método del núcleo cerrado está pensado para dividir a partir de colmenas muy fuertes. Es decir, no se trata de sacarle un núcleo a una colonia normal, sino de obtener varias divisiones. Para eso, necesitaremos seleccionar colmenas muy fuertes.

Hay que tener en cuenta que la colmena madre va a quedar muy mermada, con lo que tampoco es cuestión de diezmar los colmenares: se seleccionarán solo algunas colonias que sirvan para este sistema de trabajo.

Lo ideal es buscar colmenas que:

  • Tengan al menos ocho cuadros de cría.
  • Estén fuertemente pobladas y las abejas cubran todos los panales de la cámara de cría.
  • Contenga reservas de alimento, tanto en forma de miel, como de polen.
  • Estén muy sanas y no presenten síntomas de ninguna enfermedad.
  • Presenten síntomas de enjambrazón

tapa de colmena llena de abejas

Tapa de una colmena muy fuerte, perfecta para dividir. Foto: Gárgoris, en Flickr.

Así, se tomará nota de las colmenas que están en esta situación y se decidirá cuáles se van a multiplicar con este método. El resto de las colmenas pueden ofrecer un núcleo y, después, recibir un alza para seguir con la cosecha de forma normal.

También es posible preparar las colonias para que lleguen a este estado de forma. Para ello, se puede recurrir a la alimentación de estímulo desde varias semanas antes del momento de la división.

Este momento debe elegirse también correctamente: se dividirá la colonia madre cuando esté en su punto más fuerte y, además, siempre que el campo ofrezca suficientes reservas de alimento y garantías para los nuevos núcleos. Por tanto, es un método especialmente pensado para el momento de más entrada de alimento de la temporada, posiblemente en plena floración de mediada la primavera o principios del verano, dependiendo siempre de cada zona.

2 – Materiales necesarios para hacer los núcleos de abejas

Antes de poner en práctica el método del núcleo cerrado es necesario preparar los materiales que se van a utilizar. Al ser un sistema de multiplicación que va a proporcionar varios núcleos, será necesario disponer bastantes elementos. Los principales son estos:

  • Una cámara de cría fuerte. Partiremos de una cámara de ría que esté muy fuerte, con al menos ocho cuadros de cría de todas las edades. Si la colmena ya tenía alza, convendrá haber puesto un par de días antes un excluidor de reinas, asegurándose de que la reina queda confinada en la cámara de cría. Esto facilitará mucho el manejo después.
  • Tres cajones portanúcleos ventilados. En el ejemplo que se expone aquí se van a desarrollar tres núcleos, con lo que hacen falta tres cajones portanúcleos. Si se contara con más de diez panales de cría, por ejemplo, porque hubiera puesta en el alza, se podrían lograr cuatro o más núcleos. En todo caso, los cajones tendrán las piqueras cerradas y estarán adaptados para que las abejas permanezcan hasta 72 horas encerradas en ellos. Es decir, deben estar muy bien ventilados con amplios huecos cubiertos por malla metálica.

portanucleos de abejas con malla metálica para hacer núcleos con el método del núcleo cerrado

Detalle de un portanúcleos cerrado con malla para facilitar la ventilación. Foto: Tecniabejas.

  • Una jaula para reinas. Será necesaria una jaulita de transporte en la que encerrar la reina vieja durante el trabajo.
  • Panales con cera estirada. Serán necesarios panales con cera estampada para cubrir los huecos que queden en la colmena madre y para completar los núcleos.
  • Panales con alimento. Si la colmena que se va a dividir no tiene reservas de alimento suficientes para todos los núcleos, se pueden obtener a partir de otras colonias o de las reservas que el apicultor pueda tener en sus almacenes.
  • Reinas para los núcleos (opcional). Si se van a introducir reinas, sean vírgenes o fecundadas, habrá que contar con ellas. No son necesarias en la primera etapa, sino a partir de las 72 horas de encierro. En todo caso, nunca se deben introducir antes de las primeras 24 horas de orfanización del núcleo. Por otra parte, también se puede trabajar sin introducir reinas, dejando que los núcleos desarrollen sus propias reinas (núcleos ciegos).

3 – Método del núcleo cerrado: paso a paso

Una vez que se tienen todos los materiales preparados, se inicia el procedimiento. El método del núcleo cerrado sigue estos pasos:

  • Búsqueda de la reina. El proceso arranca con la búsqueda de la reina. Es preciso aislarla para asegurar que no va en ninguna de las divisiones. Si la reina está marcada, esta búsqueda será siempre más rápida. Si no lo está, se puede seguir alguna técnica para encontrar la reina. Una vez encontrada, se enjaula para evitarle daños. 
  • Confección de los núcleos. Con la reina debidamente enjaulada, se inician las divisiones. Cada núcleo recibirá un panal de alimento y abejas y dos panales de cría, a ser posible tanto abierta como operculada. Así se irán repartiendo los ocho cuadros de cría de la cámara, de tal forma que cada núcleo tenga tres y otros dos se queden en la colmena madre. Si la colmena tenía alza, el material del alza también se puede repartir. Si tiene cría en el alza, se puede incluso hacer algún núcleo más. Si no, se puede aprovechar el alimento que tenga, tanto para los núcleos, como para la colonia original. Al final, se trata de tener tres nuevos núcleos de dos panales de cría y un panal de alimento. Y también se tendrá la colmena madre, reducida ahora al tamaño de un núcleo.
  • Reorganización de la colmena madre. La cámara de cría que se ha dividido se debe reorganizar. Si había alza con material sobrante, se introduce en la cámara de cría. Y, si no, se rellena con láminas de cera estampada, de forma que al menos queden dos cuadros de cría, uno de alimento y el resto compuesto por láminas o el material sobrante del alza. Esta colmena se queda en el lugar en el que estaba. En este punto, se libera la reina. Si se considera que es una reina ya desgastada, se puede optar por eliminarla e introducirle una reina virgen o fecundada pasados uno o dos días. O dejar que desarrollen una reina a partir de la cría que tienen, como si fuera un núcleo ciego.
  • Manejo de las realeras. Si la colmena estaba a punto de enjambrar, lo normal es que se hayan encontrado realeras en la cámara de cría. Hay tres opciones de manejo. En la primera, se pueden utilizar estas realeras para que cada núcleo desarrolle su reina a partir de ellas. Por tanto, eso requiere repartir las realeras entre los tres o cuatro núcleos resultantes. La segunda opción es repartir las realeras, pero introducir también reinas ya nacidas. Así, las nuevas reinas pueden eliminar a las que no han nacido todavía, pero, si por accidente o cualquier circunstancia, la introducción falla, al menos quedan las realeras como respaldo. Y la última opción es eliminarlas por completo y confiar la dirección de los núcleos a las reinas (o realeras) que se introduzcan. Esta última variante permite controlar y seleccionar mejor la genética de las colmenas.

imagen promocional boletín newsletter apicultura y miel

Apúntate a nuestra newsletter y no te pierdas nada

Suscríbete a nuestro boletín y recibe en tu correo toda la información sobre la apicultura y que no se te escape nada.
                             ¡Es gratis! 

  • Cierre de los núcleos. Una vez configurados los núcleos, solo queda cerrarlos bien, asegurando la ventilación. Se trasladarán a un almacén o bodega, donde pasarán 72 horas de encierro. Durante ese tiempo, es necesario asegurar su ventilación y también el aporte de agua. Se puede pulverizar agua sobre las mallas de ventilación cada cuatro o cinco horas. Y también se puede administrar el líquido utilizando una esponja empapada en agua que se coloca sobre las mallas, de tal forma que las abejas puedan beber de la esponja. Siempre es importante que el lugar donde se almacenen sea fresco y oscuro.
  • Colocación de los núcleos en sus puestos. Pasadas las 72 horas, las abejas ya se han constituido en una colonia nueva y no habrá peligro de que intenten volver a su posición original. Se pueden llevar al apiario y colocar y abrir los núcleos en el lugar que se considere oportuno
  • Introducción de reinas (opcional). Una vez los núcleos en sus puestos, es el momento de introducir las reinas fecundadas o vírgenes. Pueden proceder de un criador de referencia, o haber sido criadas por el propio apicultor. También se pueden introducir realeras, sistema que ofrece mejores tasas de aceptación. A partir de este punto, se inician las revisiones.

panal de abejas con realeras y cría operculada para elaborar el método del núcleo cerrado

Panal con realeras.

4 – Ventajas del método del núcleo cerrado

Este método que se ha detallado es una variante interesante que tiene algunos aspectos de otros sistemas de trabajo. Por ejemplo, utiliza el encierro de abejas por un largo periodo, que es una forma de proceder similar a la del método de las 24 horas. También se parece en parte a la división triple y tiene aspectos típicos del método del núcleo ciego.

Además, es un método que se presta a variantes. En función del momento, se podría adaptar para hacer núcleos de un solo cuadro, lo que todavía lo haría más rentable.

Por otra parte, es un sistema que plantea algunas ventajas importantes. Las principales son estas:

  • Control del exceso de vigor. Es una forma fácil de mantener bajo control el exceso de vigor de las colmenas y evitar cualquier tentación de enjambrar. Si la colmena está demasiado fuerte, se transforma en cuatro divisiones y se acaba el peligro de que lance un enjambre.
  • Máxima optimización de recursos. Lograr cuatro colmenas donde solo había una es una forma muy inteligente de explotar los recursos disponibles. Incluso se pueden conseguir más núcleos si la colmena madre tiene más excedentes de cría o alimento en el alza. O si se fuerza el método y se trabaja con núcleos más pequeños, de un solo cuadro de cría y uno de alimento.
  • Sin cambiar de apiario. Quizá la ventaja más atractiva sea que no es preciso cambiar de apiario para hacer núcleos con este método. Solo es necesario llevarlos a un almacén durante 72 horas y después se pueden colocar en el apiario donde se confeccionaron. Es una solución muy interesante para los apicultores que no tengan un segundo colmenar al que llevar sus enjambres.

5 – Bibliografía empleada

Biri, Melchiorre & Prats, Carmen (1988) El gran libro de las abejas. Barcelona: Editorial de Vecchi.

Jean Prost, Pierre (2007) Apicultura. Conocimiento de la abeja. Manejo de la colmena. Barcelona: Editorial Mundi Prensa.

Lasanta, Eugenio. Apicultura práctica tradicional y moderna: La esencia en el hexágono. Madrid: Liber Factory.

Luis Yagüe, José Ramón y Saceda, Juan Carlos (2002) Los enjambres. Captura, control y manejo. Barcelona: Montagud.

Philippe, Jean-Marie (2008) Guía del apicultor. Utilizable en todas las regiones apícolas del mundo. Barcelona, Omega.

Robles, Elena & Salvachúa, Carmelo (2012) Iniciación a la apicultura. Tecnología y calendario. Madrid: Editorial Mundi Prensa.

Robles, Elena & Salvachúa, Carmelo (2007) Gestión zootécnica del vigor de las colonias de abejas. Madrid: Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.

Libros para saber más sobre apicultura