Modificado por Redacción

abejas muertas por la pérdida de colmenas en España

Abejas muertas sobre un panal. Foto: Jordan Schwartz, en Flickr.

Los científicos del centro apícola de Marchamalo, en  Guadalajara, alertan de la fuerte mortalidad de colonias de abejas que sufre España cada año. Según sus datos, la pérdida de colmena en España llega al 40 por ciento anual.

La pérdida de colmena en España es una constante en la apicultura de nuestro país. Desde la llegada de la varroa a mediados de los años 80, los apicultores registran anualmente pérdidas importantes de colonias. Sin embargo, los científicos creen que esa mortalidad va en aumento.

Así lo han señalado investigadores del Centro de Investigación Apícola y Agroambiental de Marchamalo, en Guadalajara, España. Allí, los especialistas han detectado una mortalidad de colonias que va en aumento y señalan pérdidas anuales que irían del 30 al 40 por ciento en toda España.

Estos datos son muy preocupantes para el sector apícola, que viene de tres años de malas cosechas, sequías y muchos problemas con enfermedades como la varroosis o el acoso de depredadores como la avispa asiática.

Sigue leyendo para saber hasta dónde llega la pérdida de colmenas en España de la que alertan los investigadores de Marchamalo.

ÍNDICE DEL ARTÍCULO
1 – Pérdidas de colmenas en España: del 30 al 40 por ciento
2 – Muertes masivas de colonias en otros países
3 – Temporada 2025: por fin buenas perspectivas
4 – Bibliografía empleada

Los datos de Marchamalo se han hecho públicos durante una visita organizada por la firma Calier al centro para periodistas especializados en información alimentaria y agroambiental. En el transcurso de su recorrido por esta instalación puntera, los informadores recibieron una serie de informaciones entre las que destaca esta alerta sobre la pérdida de colmenas en España.

1 – Pérdidas de colmenas en España: del 30 al 40 por ciento

Ante los periodistas, Mariano Higes, asesor de investigación en Marchamalo y uno de los científicos apícolas más conocidos de España, ha asegurado que, de media, calculan que los apicultores españoles pierden entre el 30 y el 40 por ciento de sus colonias cada temporada invernal.

Esta situación de fuertes pérdidas se debe, según los investigadores, a una combinación de factores en la que el cambio climático tiene mucho que decir. Para Mariano Higes, “el cambio climático ha provocado el desacoplamiento del crecimiento de las abejas y de las flores”. Quiere decir el investigador que las colonias de abejas crecen en momentos en que el campo no tiene suficiente alimento, debido al desacompasamiento del clima.

Higes cree que, ahora, en ·España “tenemos como dos primaveras”. Esta idea se ha mostrado bien clara en este 2025, en el que España ha vivido un invierno muy suave, lo que propició que las colonias se adelantaran, para, después, atravesar un mes de marzo con 25 días de lluvia y frío generalizado, lo que rompió el desarrollo de las colmenas, causó muertes de colonias y la aparición de muchas enfermedades en los apiarios, especialmente varroa.

Así, inviernos suaves y primaveras alteradas están trastornando los ritmos de las colmenas. Para Mariano Higes, la “desaparición de la pared invernal” está haciendo que la varroa se reproduzca todo el año, lo que merma notablemente la eficacia de los medicamentos acaricidas disponibles.

visitantes en el centro apícola de Marchamalo donde se investiga la pérdida de colmenas en España

Imagen del Centro Apícola de Marchamalo. Foto: Gobierno de Castilla La Mancha.

Los investigadores explican que, con inviernos tan suaves, hay cría de abejas en las colmenas hasta muy entrado el otoño o, incluso, el propio invierno. Esto hace que los tratamientos contra la varroa se retrasen mucho, permitiendo que la varroa prolifere más y ocasionando que, cuando finalmente se aplica el acaricida, ya sea demasiado tarde.

Por este motivo, los responsables de Marchamalo creen que un único tratamiento obligatorio anual contra la varroa es insuficiente.

Más test contra la varroa

Por su parte, Lola Moreno, veterinaria de la Asociación de Apicultores de Guadalajara, en una entrevista concedida a la Cadena Ser, ha explicado que las cifras de Marchamalo “son elevadas, pero responden a lo que está pasando ahora mismo en España”.

La especialista señala que hay enfermedades apícolas presentes en las colmenas que apenas tienen tratamiento, como la nosema. Y apunta a varroa también como “principal causa de mortalidad” y “principal gasto para los apicultores”, en referencia a los tratamientos que deben hacer los propietarios de colmenas.

En este sentido, Moreno señala que “liquidar totalmente la varroa es imposible”, con lo que insiste en la gran importancia de hacer test de varroa. “Desde 2015, la dinámica de varroa ha cambiado, quizá por el cambio climático o la efectividad de los fármacos, con lo que es imprescindible chequear la carga de varroa continuamente”, reflexiona.

Esta veterinaria subraya que también los plaguicidas están produciendo muchas mortandades de colmenas en amplias zonas del país.

Marchamalo busca una apìcultura más resiliente

Ante este panorama, los investigadores de Marchamalo trabajan en la búsqueda y selección de abejas más resistentes, necesarias para desarrollar una “apicultura más resiliente”.  Para ello, este centro participa en proyectos europeos en los que toman parte otros 17 grupos de investigación y cuenta con 7 millones de euros de financiación.

Es solo una de las muchas iniciativas que impulsa este centro, pionero en España y en Europa en la investigación apícola. Entre sus muchas investigaciones punteras, fueron los primeros en señalar la presencia de Nosema cerane en las abejas cuando el síndrome del desorden de las colonias (el despoblamiento) golpeó a la cabaña apícola de todo el mundo. También están colaborando con investigadores estadounidenses para desarrollar una vacuna contra la loque.

Además, este centro es referencia nacional para el análisis de miel. Por su laboratorio pasan más de 500 tipos de miel cada año, lo que les permite conocer a fondo la miel, la cera y otros productos de la apicultura española.

Actualmente, el centro participa en un grupo de trabajo del Ministerio de Agricultura para modificar el Real Decreto 608/2006 y reforzar las medidas de control sanitario en las colmenas.

En esa línea, el actual director del centro, José Alberto Viñuelas, reclama que la Ley del Medicamento Veterinario (RD 666/2023) cuente con un capítulo específicamente centrado en la investigación. Cree que es necesario, porque la normativa actual dificulta el desarrollo de nuevas soluciones ante patologías nuevas que sufre la apicultura. “Si tenemos una enfermedad nueva, ¿qué medicamentos empleamos, si primero tenemos que -como establece la Ley del Medicamento- hacer un análisis del problema que tenemos y hasta que no damos con el problema que tenemos no podemos aplicar ese medicamento? Es la pescadilla que se muerde la cola”, reflexiona Viñuelas.

Mientras tanto, Marchamalo continúa con sus trabajos, a la búsqueda de soluciones para hacer frente a la pérdida de colmenas en España, un problema que amenaza continuamente a los apicultores españoles.

2 – Muertes masivas de colonias en otros países

Lo cierto es que la muerte de colonias no golpea solo en España, sino que es un problema bastante generalizado en la apicultura mundial. Las continuas pérdidas de colmenas ponen en jaque el enorme trabajo que abejas y apicultores llevan a cabo para el sostenimiento de ecosistemas y cultivos. No olvidemos que, según datos de Naciones Unidas, hasta el 75 por ciento de los cultivos del mundo dependen de los polinizadores, especialmente de la abeja melífera.

Por eso, las pérdidas de colonias son un grave problema. Recientemente, dábamos cuenta en Apicultura y Miel de las fuertes pérdidas registradas en Estados Unidos, donde datos del proyecto de investigación Apis M.  hablan de más de un millón de colmenas muertas entre junio de 2024 y febrero de 2025, aproximadamente el 62 por ciento de la cabaña del país.

Ahora mismo, en Estados Unidos se lleva a cabo una gran recogida de datos entre los apicultores para evaluar la situación actual.

Y en otros países sucede lo mismo. En 2024, un estudio científico reveló pérdidas masivas en América Latina. Según sus cálculos, entre 2022 y 2023, la región perdió de media el 30,4 por ciento de las colonias de abejas melíferas (Apis mellifera) y el 39,6 por ciento de las abejas sin aguijón.

Otros estudios recientes hablan de pérdidas muy importantes en la región subsahariana, en África, lo que prueba que el problema afecta por igual a apiculturas muy desarrolladas y también muy artesanales, y que no importa el tipo de abeja con el que se trabaje. Además, todos los artículos científicos apuntan al cambio climático como un factor clave para entender lo que está sucediendo.

Mapa de distribución de un estudio sobre pérdidas de colmenas en América Latina

Mapa de distribución de las pérdidas de colmenas en invierno. Fuente: Requier et al.

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3 – Temporada 2025: por fin buenas perspectivas

Como vemos, el calentamiento global y sus consecuencias sobre el clima de todo el planeta es uno de los grandes males que aquejan a la apicultura en todo el mundo. Por un lado, por los cambios que se producen en los ecosistemas y esa falta de acompasamiento entre floraciones y crecimiento de las colonias de abejas. Por otro, porque facilita la dispersión de las patologías apícolas.

En España, la temporada apícola 2025 puede ser un buen ejemplo de lo que suponen estos cambios. El reciente invierno ha sido uno de los más suaves que se recuerdan y el tercero consecutivo sin olas de frío registradas en España.

Esta situación hizo que la temporada arrancara muy temprano en gran parte del país. A principios de marzo, las colmenas ofrecían, en general, un estado muy desarrollado, con grandes cantidades de cría. Sin embargo, el mes de marzo más lluvioso desde que hay registros truncó ese empuje y obligó a los apicultores a tomar medidas de choque, como aplicar alimentación extra.

Tanta lluvia ha perjudicado, por ejemplo, a la cosecha de polen en regiones en las que este producto es fundamental, como Extremadura. Allí, la Asociación Profesional de Apicultores Extremeños (Apaex) ha calificado como “muy negativa” la campaña de polen y miel de primavera.

Abejas muertas por falta de alimentación de las abejas en invierno

Grupo de abejas muertas por frío y falta de alimento en invierno. Foto: PIxabay.

Además, en muchas zonas, el mes de marzo lluvioso y frío produjo pérdidas de colmenas en España. Las colonias, tan avanzadas, murieron de hambre. Y, además, aparecieron con fuerza enfermedades víricas y otras como el virus de las alas deformes. También ha proliferado la nosema y, por supuesto, varroa. Son todas patologías oportunistas que aprovechan para desarrollarse los estados de debilidad de las colmenas.

Con todo, tras el inusitado episodio de lluvias, el campo presenta un aspecto excelente en toda España, dejando atrás las fuertes sequías de los últimos tres años. Esto permite a los apicultores ser optimistas de cara a las cosechas de verano.

Este año, hay humedad suficiente para que todas las floraciones se produzcan con fuerza y, si el clima acompaña, los apicultores tendrán buenas cosecha de miel en verano y principios del otoño.

Sin embargo, como alertan los científicos de Guadalajara, no conviene bajar la guardia frente a varroa, que también aprovechará el buen clima y la fortaleza de las colonias para reproducirse todavía más. Otros enemigos esperan también su momento. Es el caso de la avispa asiática, que, tras un 2024 de poca incidencia, parece reactivada en 2025 y vuelve a causar serios daños en zonas del norte. O la avispa oriental, que consolida su avance por el sur de España y ya está firmemente asentada en Jaén.

Con todo, esperemos que este 2025 sea más benévolo para la apicultura española y las pérdidas de colmenas en España sean menores o, al menos, se sitúen por debajo de esos porcentajes que señalan en Marchamalo.

4 – Bibliografía empleada

Eurostat (2023) Beehive numbers in EU: agriculture’s buzzing backbone.
https://ec.europa.eu/eurostat/web/products-eurostat-news/w/EDN-20230519-1

Biri, Melchiorre & Prats, Carmen (1988) El gran libro de las abejas. Barcelona: Editorial de Vecchi.

Gray, A; Adjlane, N; Arab, A; Ballis, A; Brusbardis, V; Bugeja Douglas, A; … Brodschneider, R. (2023). Honey bee colony loss rates in 37 countries using the COLOSS survey for winter 2019–2020: the combined effects of operation size, migration and queen replacement. Journal of Apicultural Research62(2), 204–210. https://doi.org/10.1080/00218839.2022.2113329

Jean Prost, Pierre (2007) Apicultura. Conocimiento de la abeja. Manejo de la colmena. Barcelona: Editorial Mundi Prensa.

Lasanta, Eugenio (2018). Apicultura práctica tradicional y moderna: La esencia en el hexágono. Madrid: Liber Factory.

Nganso BT, Ayalew W, Wubie AJ, Assefa F, Belayhun L, Ndungu NN, et al. (2025) Honey bee colony losses and causes during the active beekeeping season 2022/2023 in nine Sub-Saharan African countries. PLoS One 20(5): e0322489. https://doi.org/10.1371/journal.pone.0322489

 

Proyecto Apis M. (2023) Annual Report 2022-2023 https://static1.squarespace.com/static/650342507631075013d25a2c/t/65f9d6839e1af829ea2259a9/1728673043049/PAm+Annual+Report2023digital.pdf

Robles, Elena & Salvachúa, Carmelo (2012) Iniciación a la apicultura. Tecnología y calendario. Madrid: Editorial Mundi Prensa.

Salvachúa, Carmelo & Robles, Elena (2003) Manual de apicultura práctica. Sector apícola Galego.

Steinhauer, N; Wilson, M; Aurell, D; Bruckner, S. & Williams, G (2023) United States Honey Bee Colony Losses 2022-2023:  Preliminary Results from the Bee Informed Partnership. https://beeinformed.org/citizen-science/loss-and-management-survey/

Wilson, Noah (2014) La abeja. Una historia natural. Librería Universitaria de Barcelona: Barcelona.

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