Modificado por Redacción

Colmenas layens en el campo. Apicultura y miel.

Colmenas Layens en Aragón. Foto: Henar Lanchas, en Flickr.

Tercera campaña de malos resultados para los apicultores españoles. Sequía, varroa y velutina se han aliado para que la temporada apícola 2023 sea también muy mala.

El sector apicola español no sale de la crisis. La campaña apícola que ahora termina ha vuelto a ser, en general, bastante mala. Algunas regiones del país hablan de pérdidas que superan el 50 por ciento de la cosecha de miel y para algunas zonas es la peor temporada de la historia.

Son muchos los factores que se suman para configurar un escenario tan poco halagüeño, pero destacan los “sospechosos habituales”: la fuerte sequía, las olas de calor, la varroa y, en toda la franja norte, el daño que está haciendo la avispa asiática o Vespa velutina.

Sigue leyendo para saber cómo ha sido esta temporada apícola 2023 en España, una campaña complicada y pobre que golpea a un sector ya debilitado por varios años de malas noticias.

ÍNDICE DEL ARTÍCULO
1 – La temporada apícola 2023, en cifras
2 – Un año lleno de dificultades para la apicultura
3 – Las ayudas del Gobierno, una polémica
4 – La apicultura en España, un sector fuerte, pero con problemas

La temporada apícola 2023, en cifras

Todavía no hay datos totalmente oficiales, pero ya se puede calificar de mala o muy mala la temporada apícola 2023 en España. En general, salvo zonas muy puntuales, las cosechas de miel y polen han sido pequeñas, con fuertes pérdidas en muchas regiones y comarcas tradicionalmente apícolas.

Así, algunas grandes zonas de producción ya han dado la voz de alarma. Es el caso de Extremadura, uno de los grandes bastiones de la miel en España. Allí, sus apicultores califican la cosecha como “la más baja desde que hay registros”.

Según la organización UPA-UCE Extremadura, el año apícola ha sido “catastrófico”, puesto que la sequía que se arrastra desde 2021 ha hecho que el invierno y la primavera sean especialmente adversos, sin apenas floración.

Antonio Prieto, portavoz de esta organización en Extremadura, asegura que a esta mala situación se suma la fuerte mortandad de colmenas, castigadas por la falta de alimento en e l campo y la proliferación de enfermedades como varroa. Por si fuera poco, este dirigente denuncia la competencia de mieles de otros países a precios muy bajos: “A los productores extremeños les cuesta más de 3 euros producir un kilo de miel, por lo tanto, nos encontramos con una gran competencia en precio, porque mantenemos la calidad y trazabilidad diferenciadas en nuestros productos apícolas”.

panal de abejas vacío por la sequía

Fragmento de panal vacío y abandonado. Foto: Manel, en Flickr.

Desde Extremadura ya se alertó en abril del daño que estaba causando la sequía en su sector. La Asociación Profesional de Apicultores Extremeños (Apaex) cifraba entonces en las pérdidas en unos 15400 euros para cada explotación de más de 500 colmenas. A la vista de los resultados finales de la temporada, cabe pensar que no se han recuperado de esa situación.

Primavera “desastrosa” en Guadalajara

Otra región de fuerte impronta apícola es Guadalajara, con su denominación de origen de la Alcarria. Para los apicultores alcarreños, el golpe ya se anticipó a la primavera de este año. Entonces, Ángel Marco, presidente de la Asociación de Apicultores de Guadalajara, no dudaba en calificar la primavera como “desastrosa”, porque “el invierno ha sido muy seco, hizo mucho calor en marzo y abril y la flor tanto del romero como del tomillo se fue enseguida y tenía poco néctar, por lo que se puede decir que no se ha producido nada”.

Para esta región, el verano tampoco supuso una alegría: hasta cuatro olas de calor han soportado este año el interior, el levante y el sur de España, con lo que la sequía acumulada no ha hecho más que acentuarse, castigando a las mieles de verano y principios de otoño, como las mieles de bosque y mielada.

Otra comunidad autónoma con gran peso en el mercado de miel es Andalucía, que ya en agosto alertaba sobre un “descenso drástico” en la campaña apícola 2023. Portavoces de COAG han calificado la cosecha de “anecdótica”, con rendimientos de apenas cinco kilogramos por colmena en lugares como la Sierra de Andújar.

Para los andaluces, la prolongada sequía y las olas de calor han supuesto un lastre muy difícil de levantar. Además, con la falta de agua en casi todo el país, la apicultura trashumante tampoco ha resultado rentable.

Por si fuera poco, en algunas comarcas del sur de Andalucía se extiende desde hace algunos años el avispón oriental (Vespa orientalis) otra avispa exótica que ha llegado de Asia y que destruye rápidamente las colonias de abejas. Así las cosas, los apicultores de Cádiz piden a las autoridades que tome rápidamente medidas para frenar la expansión de esta avispa oriental tan perjudicial para la apicultura.

León: mucha calidad, muy poca cosecha

Desde hace algún tiempo, las mieles de León destacan por su calidad. Mieles leonesas de montaña, bosque, brezo y castaño se llevan premios en todos los concursos. Sin embargo, 2023 no acompaña a esa calidad con cantidad.

En el Bierzo, comarca leonesa apícola por excelencia, la llegada de la avispa asiática, sumada a la sequía, ha supuesto una campaña también muy pobre. El presidente de la patronal FELE Bierzo, Javier Morán, ha calificado la temporada como “desastrosa” y asegura que “tendríamos que superar el millón de kilos, pero estamos en 200000 kilos de producción“. Es decir, unas pérdidas medias del 80 por ciento.

La velutina protagoniza este desastre en el Bierzo y, según explican los apicultores locales, muchos se ven obligados a llevarse las colmenas a otras zonas en verano, tratando de huir de la avispa asiática. Muchos, por ejemplo, buscan las alturas de las montañas gallegas, esperando que allí no les haga tanto daño esta especie invasora.

En otras zonas de Castilla y León la situación es desigual. Por ejemplo, la montaña palentina ha tenido una cosecha aceptable, incluso buena para algunos apicultores. Sin embargo, otras zonas, como la Sierra de la Demanda, en Burgos, han sufrido la falta de lluvias, que ha hecho que las mieles de bosque hayan estado muy por debajo de la cantidad habitual.

avispa asiática o vespa velutina cazando una abeja

Las avispas asiáticas depredan a las abejas melíferas europeas. Foto: Daniel Solabarrieta, en Flickr.

Galicia resiste, pese a la velutina

Es precisamente Galicia la comunidad donde la Vespa velutina suele causar mayores estragos. En esta temporada de 2023, la incidencia de la avispa asiática ha sido incluso más notable que en otras. Para algunos apicultores de Lugo, este es “el peor año” que recuerdan, con pérdidas muy fuertes en número de colmenas.

La situación con la avispa asiática es tan grave que el sector se ha organizado para reclamar a la Xunta de Galicia que ponga más medios y se tome en serio esta amenaza. En la localidad de Chantada, en Lugo, se ha celebrado a principios de noviembre un encuentro técnico de apicultores del que ha salido una declaración dirigida a las autoridades. En ella, piden la creación de un comité específico de la Xunta de Galicia para seguir de cerca la evolución de la avispa.
También se reclama la creación de un fondo económico para impulsar la investigación en torno a este problema y el desarrollo de una app que ayude a monitorizar su expansión.

Pese a los daños de la avispa asiática, lo cierto es que los apicultores gallegos han tenido una temporada menos mala que sus colegas del resto de España. En Galicia ha llovido más y eso ha permitido unas cosechas algo mejores. Es el caso de la provincia de Lugo, donde esta climatología más favorable ha permitido recoger más miel de la esperada en un principio.

El norte, a merced de la sequía

A diferencia de Galicia, el resto de la Cornisa Cantábrica ha sufrido más las malas condiciones meteorológicas. Tras un invierno y una primavera muy secos, las lluvias de julio dificultaron la tarea de pecorea de las abejas. A estas dificultades hay que sumar también el daño causado por la velutina, especialmente en las zonas costeras.

Así, en algunas comarcas como Liébana, en Cantabria, la cosecha se ha reducido en un 40 por ciento, mientras que en Asturias se habla de malas cifras en toda la región. Para Promiel, la mayor asociación de la región, “el último año y medio ha sido muy duro”. Sus portavoces aseguran que la producción será de unos 360000 kilos, la mitad de lo cosechado en temporadas anteriores”.

hórreo de Asturias con colmenas de la IGP Miel de Asturias

Colmenas en un típico hórreo asturiano.

Un otoño prometedor

Pese a todo, los apicultores españoles no se rinden. Miran a las previsiones climatológicos y otean un otoño lluvioso que puede traer un invierno húmedo y no demasiado duro, justo lo que el campo necesita para que la campaña apícola 2024 arranque con fuerza en la próxima primavera.

Lo cierto es que, en las regiones del sur, por ejemplo en algunas comarcas de Almería, los apicultores ya están preparándose para hacer los primeros núcleos de la temporada, lo que indica que las lluvias otoñales han aliviado su situación.

Aun así, el cambio climático está trayendo situaciones cada vez más complicadas y la apicultura sufre sus consecuencias como pocos sectores. A los apicultores les toca aprender y prepararse para temporadas más irregulares, más calor, menos lluvias y, en general, situaciones impredecibles y complejas.

2 – Un año lleno de dificultades para la apicultura

Lo cierto es que el año 2023 ha estado lleno de dificultades para los apicultores. Empezó con una situación de fuerte crisis heredada de 2022. El año pasado estuvo también marcado por la conjunción de sequías, olas de calor, incendios forestales, daños por abejarucos, varroa y velutina.

La situación se volvió crítica con un invierno de 2023 extremadamente seco en la mayor parte del país. Apenas nevó y las lluvias, muy escasas e irregulares, no pudieron mitigar la sequía, dejando los embalses en mínimos históricos.

A este escenario hubo que sumar la crisis producida por la guerra de Ucrania, que se tradujo en precios más altos para los materiales, especialmente los combustibles, una inflación galopante y escasez de materias primas y de equipamiento como tarros de cristal.

Estas nuevas variables no hicieron más que agravar la mala condición de un sector que lleva años sufriendo también en el terreno comercial. Los apicultores españoles apenas pueden competir con las mieles que llegan de países de fuera de la Unión Europea, especialmente China. Son mieles de baja calidad, a menudo llenas de pesticidas o antibióticos, que logran entrar en España disfrazadas de mieles europeas a través de fraudes como la triangulación de la miel.

Aguijoneados por todas partes, los apicultores salieron a la calle para protestar en muchas ciudades durante el invierno. Las protestas concluyeron con una gran manifestación en Madrid el día 9 de marzo.

Frente al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, el sector apícola expuso todos sus males y dejó clara la desesperación de muchos profesionales que ven cómo se mueren sus colmenas y se amontonan sus mieles en los almacenes, incapaces de competir con los precios de las mieles que llegan de países como China.

Después, una primavera seca desembocó en un verano durísimo, con varias olas de calor seguidas y una sequía cada vez más profunda. De nuevo, incendios forestales como el de Tenerife, castigaron a los apicultores. Así, el final de la temporada apícola 2023 en España llega con un sector muy dolorido y frágil, incapaz de frenar a la varroa y a la velutina y obligado a invertir en alimentación para que las colmenas lleguen fuertes a la próxima campaña.

3 – Las ayudas del Gobierno, una polémica

Para las autoridades, los problemas de la apicultura no pasan inadvertidos. En una entrevista con Apicultura y Miel, Esperanza Orellana, directora general de Producciones y Mercados Agrarios, ha recordado que la nueva Política Agraria Común (PAC) tiene muy en cuenta a la apicultura, con “una dotación de 19 millones de euros anuales. De estos 19 millones, 9,5 millones son aportados por la Unión Europea, 4,9 millones por el Estado y el resto por las distintas comunidades autónomas”.

Además, tras las manifestaciones de abril y marzo, el Gobierno de Pedro Sánchez aprobó casi 5 millones de euros en ayudas para el sector apícola. Por un lado, el Ejecutivo decidió que todo el ámbito agrícola se beneficiara de una rebaja del 25 por ciento en los llamados “módulos”, el sistema de tributación fiscal de la mayor parte de los agricultores y ganaderos. Además, se decidió también que la apicultura, disfrutarán de una rebaja específica adicional del 50 por ciento.
Junto a estas rebajas, el Gobierno transfirió más de 4,8 millones de euros a las comunidades autónomas para para que se empleen en los programas de ayuda a los apicultores que dependen de la intervención sectorial apícola de la PAC.
Estas ayudas, acogidas positivamente por el sector, han generado polémica en algunas regiones por la tardanza en su articulación final, que depende de las comunidades autónomas. Es el caso de Andalucía, donde a finales de octubre, la organización COAG denunciaba que todavía no se había recibido ese dinero. Y, además, tampoco habían recibido otra ayuda de tres euros por colmena otorgada por la Junta de Andalucía a finales de julio.

En otras comunidades, como Castilla y León, también se han aprobado ayudas de hasta 2200 euros por explotación, si bien dirigidas solo a profesionales.

4 – La apicultura en España, un sector fuerte, pero con problemas

Estas ayudas y subvenciones, así como las políticas tanto nacional como la PAC, contribuyen a defender un sector apícola español que es el más grande de la Unión Europea. Según los últimos datos hechos públicos por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, nuestro país tiene en 2023 un total de 36494 explotaciones apícolas inscritas en el REGA, el Registro de Explotaciones Apícolas, lo que supone un 0,6 por ciento más que en 2022.

En cuanto al número de colonias, el dato más actualizado corresponde a abril de 2022, cuando el MAPA contabilizaba 3097647 colmenas en toda España. De ellas, la mayoría se distribuyen entre Extremadura (22 por ciento del total), Andalucía (20 por ciento) y Castilla y León (14 por ciento).

Un dato relevante es que el 80 por ciento de las colmenas están en manos de apicultores profesionales que, en realidad, son solo un 17 por ciento de los titulares de explotaciones. Así, un número relativamente bajo de profesionales, unos 6200, manejan la mayor parte de la cabaña apícola. Según el ministerio, esto supone que el sector apícola español es el más profesionalizado de la Unión Europea.

Aun así, este reparto de la profesionalización esta muy desequilibrado. Los datos oficiales indican que es más frecuente ser apicultor profesional en el sur y sureste de España, donde se acumula la mayor cantidad de profesionales. Mientras tanto, en la franja norte y noroeste es más habitual la presencia de hobbistas o apicultores aficionados, no profesionales.

grafico con el reparto de colmenas por comunidades autonomas en la campaña apícola 2023 en España

Reparto de colmenas por cada comunidad autónoma. Fuente: MAPA y REGA.

Producción a la baja, importación al alza

En cuanto a las cifras de producción, los informes que maneja el MAPA reflejan las malas temporadas apícolas que acumula el sector. Así, entre 2015 y 2018, la cantidad de miel cosechada iba al alza, pero desde 2019 la tendencia es a la baja, con una leve recuperación en 2021, último año con cifras oficiales: 34065 toneladas de miel en todo el país.

Por su parte, la producción de cera se ha mantenido más estable. El último balance dice que en 2021 se recogieron en España 1854 toneladas.

Las regiones con mayores producciones son las que más colmenas tienen: Andalucía (21,9%), C. León (16%), Comunidad Valenciana (15,9%) y Extremadura (12,9%). Entre las 4 concentran más del 65% del total de la producción de miel en España.

Pese a esta gran producción, España es un país que importa miel. En 2022, entraron por las fronteras 31627 toneladas, casi tantas como las producidas en el interior y casi 6000 toneladas más que en 2021.

Bidones de miel a granel listos para exportación

Bidones de miel a granel listos para la exportación.

La mayor parte de esta miel extranjera sigue llegando de China. De hecho, las importaciones chinas crecieron un 74 por ciento en 2022, seguramente por el descenso que se aprecia en países como Polonia o Rumanía, que han dejado de enviar mieles a España (en realidad, las organizaciones apícolas han señalado muchas veces que estos países triangulaban miel china, que ahora volvería a entrar con su propia bandera).

En cuanto a las exportaciones, en 2022 se llegó a las 28316 toneladas de miel enviada fuera, cifra prácticamente igual a la que se había acumulado en el año anterior (28441 toneladas en 2021). Sin embargo, el valor de estas exportaciones aumentó considerablemente en 2022, acumulando 113,6 millones de euros, cifra muy superior a los 108,7 millones de euros de 2021 y los 99,4 millones de 2020.

La miel española viaja sobre todo hacia Alemania, Francia, Italia y Portugal. Y también a países de fuera de la Unión Europea, como Arabia Saudí, Reino Unido, Estados Unidos, Israel y Marruecos.

evolucion de la producción de miel en España

Producción de miel en España, de 2012 a 2021. Fuente: Statista.

Calidad y premios

Estos países que importan miel española valoran, sobre todo, su alta calidad. Gran parte de la producción orgánica de miel sale de nuestro país camino de mercados donde cotiza más alto, como el alemán.

La calidad y prestigio de las mieles españolas se refleja en los éxitos que los apicultores españoles obtienen en los concursos internacionales, como los International London Honey Awards o el premio Black Jar Honey. También se destaca su nivel en los concursos internos, en los que se elige cada año la mejor miel de España.

Con todo, estamos ante una apicultura tradicionalmente muy fuerte que, sin embargo, muestra síntomas de debilidad por la acumulación de malas cosechas y contratiempos serios, como la varroa o la expansión de la velutina. Esta campaña apícola 2023 en España es un buen ejemplo de esta situación.

Libros y materiales para la apicultura

libros de apicultura

libros de apicultura

libros de apicultura