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Modificado por Redacción

colmena dividida en tres partes para enjambrazon natural guiada y hacer nucleos

Diafragmas separadores para compartimentar una caja. Foto: Anel.

Este método de trabajo aprovecha la fuerza de una colmena a punto de enjambrar. Se evita la marcha del enjambre y se hacen tres núcleos de forma muy sencilla.

Controlar la enjambrazón es una de las tareas más delicadas de la apicultura. Es necesario buen ojo, anticipación y acierto para impedir la marcha de los enjambres. Una de las formas de evitar su salida es hacer núcleos o enjambres artificiales. Con este método, se optimiza el momento de fuerza de las colmenas y se evita que pierdan vigor.

Se trata de un sistema de trabajo utilizado en Italia y que da muy buenos resultados. Además de evitar que el enjambre salga de la colmena, se producen tres núcleos que se desarrollarán rápidamente. Y todo, sin mover la colonia de su lugar y sin trasladar los nuevos núcleos hasta que no están completamente listos para pasar a una colmena. En parte, es una evolución del clásico método Pagden

Te contamos cómo se ejecuta este método para realizar una enjambrazón natural guiada y producir tres núcleos de abejas rápidamente.

ÍNDICE DEL ARTÍCULO
1 – Elegir el momento para la enjambrazón natural guiada
2 – Cómo se hacen los tres núcleos
3 – Ventajas del sistema de la enjambrazón natural guiada
4 – Bibliografía empleada

Para lograr buenos resultados con este método, las colmenas deben estar muy fuertes. Tanto que, si el apicultor no está atento y tiene buen ojo, el peligro es que lleguen a enjambrar. Por eso, es un sistema que requiere un óptimo control de los tiempos y una buena elección del momento.

1 – Elegir el momento para la enjambrazón natural guiada

A medida que una colmena gana fuerza y vigor y se va llenando de abejas y recursos, se acerca el momento de la enjambrazón. Molestas por la falta de espacio y el calor, las abejas preparan el nacimiento de nuevas reinas y la vieja madre se dispone a partir con una gran parte de la familia. Si lo consigue, la colonia sufrirá una importante merma en su población, lo que suele traducirse en una cosecha mucho peor.

Para evitar la enjambrazón natural, los apicultores utilizan muchos métodos. El más simple de todos es aumentar el espacio en la colmena agregando alzas. Sin embargo, es un sistema que no siempre evita la marcha del enjambre. Otra forma muy utilizada es producir núcleos. En Apicultura y Miel te hemos contado ya varias formas de hacer núcleos de abejas.

Y existe una forma de evitar la marcha del enjambre que consiste en simularlo: hacer creer a la reina y sus partidarias que ya son un nuevo enjambre en una colmena vacía. Este sistema, denominado enjambrazón natural guiada, se ha desarrollado en Italia, es muy interesante y depende, sobre todo, de acertar con el momento en que la colmena está lista. Es decir, hay que detectar la “fiebre de la enjambrazón”.

Para ello, hay que atender a los síntomas del enjambre. Algunos pueden ser la formación de barba en la colmena o el nerviosismo de las abejas en el interior. Sin embargo, la manera más segura de acertar es observar la aparición de celdas reales.

panal con celdas reales para enjambrazon natural guiada y hacer nucleos

La aparición de celdas reales es síntoma de enjambrazón. Foto: Joe Deluca, en Flickr.

En el momento en que una colmena empieza a producir celdas reales, es que el enjambre es inminente. Una vez que la primera celda se opercula, no pasarán más de siete días antes de que nazca una reina virgen, así que, en ese tiempo, el enjambre emprenderá la marcha.

Por tanto, el momento para llevar a cabo la enjambrazón natural guiada lo marca la aparición de las celdas reales ya operculadas.

2 – Cómo se hacen los tres núcleos

Cuando la colmena está a punto de enjambrar, es el momento de poner en marcha la enjambrazón natural guiada. El resultado final será una colonia totalmente renovada y tres núcleos que podremos utilizar para lo que necesitemos.

Si se han detectado las celdas reales operculadas, ya no hay que esperar más. El proceso seguirá estos pasos:

               1 – Búsqueda de la reina. Se localizará a la reina y se la sacará de la colmena con el panal en el que se encuentre. Generalmente, las reinas están en panales de cría, pero pueden estar casualmente en uno que no tenga. Es mejor sacarla con un cuadro de cría. Es importante revisar si ese panal tiene celdas reales, tanto operculadas como abiertas. Si las tiene, es necesario eliminarlas (se pueden aprovechar para otros manejos).

               2 – Caja vacía para la reina. El panal que lleva a la reina, junto con la cría y las abejas que contenga, se colocará en una cámara de cría que tendrá solo láminas de cera estampada. Por tanto, esa cámara quedará compuesta por un panal con cría, reina y abejas y nueve láminas.

               3 – Sustitución de colmena. Esa cámara de cría, con su pie, se coloca en el lugar donde estaba la colmena original, que se retira unos centímetros. Todas las abejas que llegan volando del campo van entrando a la nueva caja, porque está en la posición que ellas conocen.

               4 – Cámara dividida en tres, con tres piqueras. Sobre la nueva cámara de cría, se coloca una caja dividida en tres compartimentos para tres panales cada uno. Esta caja llevará un fondo de doble tela de mosquitera. Esta tela permitirá que el calor de la colonia inferior circule a los núcleos e impedirá que las abejas se toquen.  Cada compartimento tendrá su propia piquera, orientadas en direcciones diferentes. Hay fabricantes que ya venden cajas preparadas de esta forma, o diafragmas o panales macizos para hacer fácilmente las divisiones.

               5 – Reparto de cría y abejas. Los panales restantes de la colmena original se irán repartiendo entre los tres compartimentos de la cámara superior. Se tratará de que el reparto sea igualado, de tal forma que cada una de las divisiones reciba cría joven, cría operculada, abejas de todas las edades y algo de comida.

               6 – Núcleos ciegos. El sistema está pensado para que esos tres pequeños núcleos que se han formado en las divisiones superiores funcionen como núcleos ciegos. Es decir, desarrollarán sus reinas a partir de la cría que tienen o, si se han conservado, a partir de las celdas reales que pudieran tener. Conviene no dejar más de dos celdas reales en cada división, para evitar que puedan nacer más reinas y se produzcan jabardos. También se puede optar por eliminar todas las celdas reales y suministrarles realeras de otras colmenas seleccionadas. O, también, reinas vírgenes o fecundadas, que pueden ser criadas por el apicultor o compradas criadores. Es importante vigilar la cantidad de reservas de alimento de cada núcleo y, si es preciso, añadir comida.

                7 – Un enjambre que no ha salido. Todas las pecoreadoras que han ido a parar a las divisiones superiores saldrán a trabajar normalmente. Sin embargo, cuando regresen, irán sumándose a la cámara inferior, que es lo que su memoria les indica. De esa forma, la reina y el primer grupo de abejas que la acompañaban se ven reforzadas por todas las pecoreadoras de la colonia. En esencia, eso es un enjambre: una reina y un grupo grande de abejas adultas que se encuentran con una colmena por desarrollar. Como tienen mucha fuerza para cosechar alimento, lo harán muy rápido: en pocas semanas, ese enjambre que no ha salido habrá labrado la cera estampada y habrá hecho acopio de recursos sin que la reina haya dejado de poner ni un día.

               8 – Tres núcleos disponibles. Mientras tanto, el calor de todas esas abejas de la cámara de cría habrá ayudado a los núcleos a salir adelante. Allí, las nodrizas que se han quedado con la cría ya habrán sido relevadas por todas las abejas que habrán ido naciendo y habrán empezado también las tareas de pecorea. Si se ha optado por sistema de núcleos huérfanos, en unas tres o cuatro semanas las reinas podrían estar poniendo. Si se han introducido realeras o reinas ya nacidas, el tiempo de espera será menor. Y no habrá que esperar a nada si están fecundadas. En alguno de esos puntos, se dispondrá de tres núcleos que podrán utilizarse para lo que estratégicamente sea necesario.

panal cubierto de abejas y cría para enjambrazon natural guiada y hacer nucleos

Las colmenas tienen que estar muy fuertes. Foto: Jason Riedy, en Flickr.

               9 – Empleo de los núcleos. Una vez que las nuevas reinas han empezado a poner, se puede utilizar los núcleos de muchas formas. Lo más normal será pasarlos a colmenas completas y llevarlos a una nueva ubicación (preferiblemente, a tres kilómetros del colmenar). También se pueden utilizar sus reinas para reemplazar otras ya desgastadas en otras colonias. Y uno de ellos se puede incluso emplear para relevar a la reina de la cámara inferior: basta con eliminarla y retirar el fondo de mosquitera: las abejas han compartido siempre el mismo olor, con lo que se reunirán sin ningún problema.

De esta forma, se habrá evitado la salida de un enjambre y se habrán conseguido tres núcleos sin apenas esfuerzo gracias al método de la enjambrazón natural guiada.

3 – Ventajas del sistema de la enjambrazón natural guiada

Esta forma de trabajar resulta interesante para el apicultor porque ofrece varias ventajas y realmente pocos inconvenientes. Bien manejado, da muy buenos resultados y es un manejo sencillo y práctico.

Entre las ventajas de esta forma de trabajar con la enjambrazón natural guiada, podemos destacar:

  • Evitar la enjambrazón natural. Esta forma de trabajar permite evitar que las colmenas enjambren. De esa manera, el apicultor se ahorra los trabajos de captura de enjambres y también impide que salgan los siempre indeseables jabardos.
  • Sin perder vigor. Al no escaparse un enjambre, la colonia no pierde apenas vigor. La reina sigue trabajando con todas las pecoreadoras, no solo una parte de ellas, y rápidamente vuelve a completar la cámara de cría, disponiendo de toda la fuerza de su colonia para la cosecha.
  • Aprovechamiento del calor. El sistema de confección de los núcleos está pensado para que estos se desarrollen aprovechando el calor de la colonia de la cámara de cría. Así, su gasto en recursos es menor y crecen mucho más rápido. Además, las cuatro colonias (tres núcleos más la que contiene a la reina original) comparten olor, lo que hace más sencillo unificaras en caso de necesidad.

un enjambre natural en un árbol que ha escapado de la enjambrazon natural guiada y hacer nucleos

Un ejambre, en un árbol. Foto: Andrea Mantelli, en Flickr.

 

  • Manejo sencillo de los núcleos. Los tres núcleos son, en realidad, uno dividido en tres partes, porque todos tienen el mismo olor. Eso facilita su manejo. Por ejemplo, si uno de ellos no se desarrolla bien, bastará con eliminar el diafragma divisor para unirlo con el que esté a su lado. La unión será instantánea, porque las abejas no se extrañarán unas de otras. Y si es necesario reunir uno de ellos (o todos) con la colonia de la cámara de cría, sucede lo mismo: basta con retirar el fondo de malla y dejar que las abejas se reencuentren sin problemas.
  • Poco material de trabajo. Es una forma de trabajar que requiere muy poco material. En lugar de tres portanúcleos independientes, basta con una sola caja modificada con tres piqueras, dos divisores interiores y el fondo de malla. Si finalmente se quiere independizar los núcleos, se llevan a colmena sin pasar por los portanúcleos. Y si se quieren utilizar para reforzar otras colonias, todavía se ahorra más material.
  • Sin mover los núcleos a otro colmenar. Los nuevos enjambres se hacen sin tener que llevarlos a otra ubicación, algo que siempre resulta incómodo para el apicultor. Solo en caso de pasarlos a nueva colonia habrá que hacer un traslado.

 Como puedes ver, el sistema para hacer tres núcleos a partir de la enjambrazón natural guiada es muy sencillo y da buenos resultados. ¿Lo has probado? Cuéntanoslo en los comentarios.

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4 – Bibliografía empleada

Abramo, A. (1928) Sciamatura naturale guidata. Apicotore Moderno.
https://www.apicoltoremoderno.it/sciamatura-naturale-guidata/

Biri, Melchiorre & Prats, Carmen (1988) El gran libro de las abejas. Barcelona: Editorial de Vecchi.

Jean Prost, Pierre (2007) Apicultura. Conocimiento de la abeja. Manejo de la colmena. Barcelona: Editorial Mundi Prensa.

Lasanta, Eugenio (2018). Apicultura práctica tradicional y moderna: La esencia en el hexágono. Madrid: Liber Factory.

Robles, Elena & Salvachúa, Carmelo (2012) Iniciación a la apicultura. Tecnología y calendario. Madrid: Editorial Mundi Prensa.

Salvachúa, Carmelo & Robles, Elena (2003) Manual de apicultura práctica. Sector apícola Galego.

Wilson, Noah (2014) La abeja. Una historia natural. Librería Universitaria de Barcelona: Barcelona.

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