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Nuria Morfin, experta en Varroa, durante su intervención en Meliza 2024

Nuria Morfin, durante su intervención en Meliza 2024.

 

La investigadora de la Universidad de British Columbia considera necesario endurecer los protocolos contra la varroa.

 

El acoso de la varroa es uno de los grandes problemas que aquejan a la apicultura. Quizá el más grave a escala global. Enfrentar y prevenir este parásito es una preocupación central para los apicultores, que no siempre aplican los protocolos adecuados. De cómo construir una estrategia contra la varroa ha hablado la investigadora Nuria Morfin en la reciente edición de Meliza, la Feria Apícola Internacional de Zamora.

Llegada desde Canadá, donde investiga en la Universidad de British Columbia, esta mexicana es una notable experta en varroa y otras patologías de las abejas. Además de las charlas que impartió en Meliza (con la sala de conferencias abarrotada), ha hablado con Apicultura y Miel sobre cómo plantar cara a varroa.

Te explicamos su enfoque de gestión integral de plagas para frenar la varroosis y, sobre todo, su propuesta de modificar los protocolos para tratar las colonias en cuanto presenten un uno por ciento de infestación, y no un tres o un cuatro por ciento, como se suele hacer.

ÍNDICE DEL ARTÍCULO
1 – Gestión integral de plagas contra varroa: qué es
2 – Cuándo se debe tratar la varroa: 1 por ciento
de infestación
3 – Selección de abejas resistentes a varroa
4 – Bibliografía empleada

Nuria Morfin trabaja en el Departamento de Bioquímica y Biología Molecular de la Universidad de British Columbia. Allí, lidera el Programa de Transferencia de Tecnología. A través de este programa, colabora con los apicultores de la Asociación de Productores de Miel de Columbia Británica, una extensa provincia de Canadá que alberga una interesante y activa apicultura. Su presencia en Zamora ha generado gran interés y ha suscitado la reflexión entre los profesionales que asistieron a la feria Meliza.

1 – Gestión integral de plagas contra varroa: qué es

La estrategia que Nuria Morfin propone contra la varroa es lo que define como gestión integral de plagas, que es un concepto habitual en la agricultura y que esta investigadora considera muy apropiado para la apicultura.

La idea de gestión integrada supone utilizar todas las herramientas para mantener bajo el nivel de varroa y solo tratar cuando se supera un determinado umbral. Entre esas herramientas, Morfin incluye métodos tradicionales y métodos mecánicos de control y combate:

  • Cría de zánganos. Esta investigadora considera que la cría de zánganos para aislar la varroa es una de las técnicas más eficaces.
  • Encierro de la reina. Al mantener a la reina enjaulada (dentro de la colmena) se corta su postura, lo que impide a la varroa desarrollar su ciclo. (Algunas técnicas de eliminación de la cría son más impactantes, como el método del anillado de reinas o el de rasca la cría).
  • Núcleos sanitarios. Una de las tácticas más utilizadas es la elaboración de núcleos sanitarios, que supone dejar la colmena sin cría, de forma que el ciclo de la varroa se rompa.
  • Selección genética. La búsqueda de abejas que sean cada vez más resistentes a la varroa y que muestren comportamientos defensivos o higiénicos contra el ácaro.
  • Monitoreo constante. Una de las claves de la gestión integral es el monitoreo o testeo de la varroa en las colmenas. Morfin recomienda hacer los test con el método que se prefiera, pero siempre con el mismo, de forma que se pueda comparar fácilmente el resultado entre un test y otro. La investigadora señala que los test deben hacerse cada cuatro o seis semanas, “y, en el caso de apicultores que se estén iniciando, con mayor frecuencia, para que aprendan a detectar cuanto antes los síntomas de la varroa”.
  • larva de abeja con ácaros de varroa

Ácaros de varroa sobre una larva de abeja.

Después, Nuria Morfin habla de la necesidad de aplicar tratamientos contra este parásito. Sin embargo, señala que se muy importante aplicar correctamente los productos y tener en cuenta estos pasos:
  • Nivel de varroa. Dice que, para tratar, es fundamental conocer bien los niveles de varroa de cada colmena. Para eso, los test son fundamentales.
  • Leer bien las instrucciones. Un mal uso del tratamiento puede resultar contraproducente, con lo que es importante leer cuidadosamente las instrucciones de uso.
  • Flujo de néctar. El apicultor debe conocer bien los flujos de néctar y las floraciones para acompasar a ellos los tratamientos.
  • Temperatura. Muy importante no tratar con temperaturas que anulen o reduzcan el efecto de los productos que se empleen. En concreto, algunos no son eficaces con frío (no se evaporan) y otros fallan con mucho calor.
  • Efecto en la salud de las abejas. Nuria Morfin explica que, muchas veces, por la obsesión de frenar a la varroa, se mezclan productos o se sobredosifica, dañando a las colonias.
  • Utilizar con precaución los productos. Estos compuestos pueden ser dañinos para la salud del apicultor, con lo que es importante conocer sus peligros y tomar precauciones.Con todo, Nuria Morfin considera que la clave de esta estrategia está en saber cuándo tratar la varroa. Y, en su opinión, se debe cambiar el enfoque que se tiene de este parámetro.

2 – Cuándo se debe tratar la varroa: 1 por ciento de infestación

Generalmente, el umbral de infestación para tratar se ha situado en torno al tres o el cuatro por ciento, en función de diferentes investigadores, métodos y literatura científica. Es decir, cuando los test de campo muestren que la colonia tiene una infestación del tres por ciento o superior, se debería tratar.



Sin embargo, los trabajos de Nuria Morfin le han llevado a pensar que ese nivel del tres o cuatro por ciento es demasiado alto y que habría que reducirlo al uno por ciento. Para Morfin, si hay una varroa por cada 100 abejas, hay que tratar.

Esta investigadora ha llegado a esta conclusión tras hacer mucho trabajo de campo. En su colaboración con los apicultores canadienses, ha descubierto que, cuando la incidencia de varroa estaba por debajo del uno por ciento, la mortalidad de las colmenas llegaba al 40 por ciento de una temporada a otra. Sin embargo, las que tenían más de ese uno por ciento llegaban a morir hasta en un 60 por ciento de los casos en la primavera siguiente. Por eso, piensan que el nivel o umbral de acción y tratamiento debería ser revisado y “fijado en el uno por ciento de infestación”.

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En esta línea, Morfin señala que en sus investigaciones se asocia rápidamente una mayor presencia de varroa con mortalidad de colmenas y virus de alas deformes de tipo B, que es una variante más dañina para las abejas que el conocido tipo A. Además, su equipo encontró, con un análisis metagenómico, otros patógenos asociados a varroa, como Nosema apis (mayores niveles que cerana), Malpghamoeba mellificae o Solinvirus-1.

Además de modificar los protocolos de actuación contra varroa, Nuria Morfin señala que las estrategias de prevención y tratamiento “deben ser regionales, adaptadas a clima y floración”. Y explica también que hay que tener en cuenta el papel que juegan otros patógenos. Por eso, insiste en que “no se debe subestimar en ningún momento el daño de varroa” y en que “el papel de los apicultores es clave en la colaboración con la investigación”.

3 – Selección de abejas resistentes a varroa

Dentro de esa estrategia antivarroa basada en la gestión integrada de plagas, Nuria Morfin pone el acento en la selección de abejas con capacidad de generar resistencia a la varroa. Este planteamiento es interesante, pero también discutido por algunos autores que consideran que no se puede demostrar que la resistencia frente a varroa tenga rasgos genéticos.



Sin embargo, Nuria Morfin y sus colaboradores, así como otros equipos de investigación en Estados Unidos, han encontrado esa relación genética. Así, la investigadora mexicana afirma taxativamente que se pueden seleccionar abejas resistentes a la varroa.

Para explicarlo, Morfin habla de un concepto denominado inmunidad conductual: es decir, las conductas de las abejas que logran una inmunidad frente a varroa u otro patógeno. Estos comportamientos son conocidos: uso del propóleo, respuesta higiénica y, sobre todo, acicalamiento (grooming, en inglés).

El acicalamiento es el comportamiento por el que las abejas se limpian, tanto a si mismas, como a sus hermanas. No todas se limpian igual y Nuria Morfin ha estudiado la intensidad de ese comportamiento, cómo unas abejas son más rápidas y aplicadas, y otras, más lentas y displicentes.

 

 

Esta investigadora considera que esa intensidad del acicalamiento es importante y que hay líneas genéticas, como la abeja africanizada o la rusa de Primorsky, que muestran mucha más inclinación a ese acicalamiento. Además, sus propias investigaciones han encontrado algunos genes asociados a ese acicalamiento, lo que, subraya, “son buenas noticias”.

Para encontrar esos genes, han tenido que encontrar primero abejas que se acicalen de forma intensa y que se defiendan de la varroa, incluso mutilando al ácaro. El nivel de intensidad y de mutilación sirve como indicador para encontrar las familias de abejas con más propensión a defenderse de varroa. Y, después, se trata de encontrar los genes que expresan esa resistencia.

Los trabajos de Morfin y otros investigadores apuntan a que esa capacidad de defensa es ya genética en algunos linajes. La científica señala que uno de estos genes asociados a la resistencia contra varroa se llama neurexina, que aparece relacionado con el acicalamiento. Morfin explica que “las abejas acicaladoras más intensas tenían mayores niveles de neurexina”.

Sus ensayos sobre acicaladoras intensas y ligeras muestran, por secuenciación de RNA, que las abejas de colonias con pocos ácaros y acicaladoras intensas reaccionaban a la varroa mucho más rápido que las de colmenas con muchos ácaros. Morfin indica que “las abejas de las líneas genéticas que se acicalan rápido reaccionan antes ante el parásito y generan colmenas con menos ácaros” y ese comportamiento acicalador está expresado en los genes y, por tanto, se puede reproducir.

En concreto, han encontrado que un gen, la proteína fijadora de olor número 16, tendría que ver con esta actividad limpiadora de las abejas. Y otros estudios hablan de la proteína fijadora de olor número 17.

De hecho, hay ya experimentos de producción de abejas resistentes con mucho éxito, como el que llevó a cabo la Universidad de Perdue, en Indiana, Estados Unidos. Nuria Morfin explicó en Zamora cómo los investigadores de esta universidad fueron capaces de seleccionar lo que han llamado “abejas mordedoras de Indiana”, una línea genética de abejas capaces de morder y mutilar a los ácaros hasta dejarlos totalmente inactivos.

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Morfin también ha explicado en Meliza 2024 que el virus de parálisis aguda tiene correlación: a mayor virus, mayor tiempo de respuesta a la varroa. Por tanto, cree que los virus tienen que algo que ver, porque pueden estar afectando a los comportamientos de las abejas: “podrían afectar a su cerebro y sus funciones y su capacidad para responder a enfermedades como varroa”.

Con todo, esta investigadora señala que esta inmunidad conductual es muy importante y tiene gran potencial para diseñar programas de mejoramiento genético y lograr abejas resistentes a la varroa.

4 – Bibliografía empleada

Biri, Melchiorre & Prats, Carmen (1988) El gran libro de las abejas. Barcelona: Editorial de Vecchi.

Bixby, M; Cunningham, M; Foster, L; Higo, H; & Morfin, N. (2023) British Columbia beekeeping revenues and costs: survey data and profit modeling. Journal of Insect Science, 23 (6). https://doi.org/10.1093/jisesa/iead070

Jean Prost, Pierre (2007) Apicultura. Conocimiento de la abeja. Manejo de la colmena. Barcelona: Editorial Mundi Prensa.

Morfin, N; Goodwin, PH. & Guzman-Novoa, E. (2023) Varroa destructor and its impacts on honey bee biology. Frontiers in Bee Science, 1. https://www.frontiersin.org/articles/10.3389/frbee.2023.1272937/full

Morfin, N; Harpur, BA; De la Mora, A; & Guzman-Novoa, E. (2023) Breeding honey bees (Apis mellifera L.) for low and high Varroa destructor population growth: Gene expression of bees performing grooming behavior. Frontiers in Bee Science, 3.
https://www.frontiersin.org/articles/10.3389/finsc.2023.951447/full

Robles, Elena & Salvachúa, Carmelo (2012) Iniciación a la apicultura. Tecnología y calendario. Madrid: Editorial Mundi Prensa.

Ryabov, E.V.; Nearman, A.J.; Nessa, A.; Grubbs, K.; Sallmann, B.; Fahey, R.; Wilson, M.E.; Rennich, K.D.; Steinhauer, N.; Fauvel, A.M.; et al. (2023) Apis mellifera Solinvivirus-1, a Novel Honey Bee Virus That Remained Undetected for over a Decade, Is Widespread in the USA. Viruses, 15, 1597. https://www.mdpi.com/1999-4915/15/7/1597

Wilson, Noah (2014) La abeja. Una historia natural. Librería Universitaria de Barcelona: Barcelona.

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