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Umberto Moreno en Meliza 2026 hablando sobre cómo combatir la varroa

Umberto Moreno, durante su charla en Meliza 2026.

La varroa es una de las mayores preocupaciones para los apicultores, que dedican gran parte de su trabajo a defenderse de esta amenaza. Umberto Moreno, genetista y experto criador de reinas, ha dado en Meliza 2026 seis claves para combatir la varroa. Te resumimos su propuesta.

Cada año, el ácaro varroa mata cientos de miles de colmenas en todo el mundo. Solo en España, los científicos de Marchamalo la consideran parte fundamental de las graves pérdidas de colonias que se registran cada invierno. Lo mismo sucede en Estados Unidos y otros muchos lugares.

Por eso, los apicultores no dejan de probar soluciones contra la varroa. Hoy, cuentan con un enorme arsenal de tratamientos, tanto físicos, como químicos. Sin embargo, el ácaro se hace cada día más resistente y logra colonizar una y otra vez los apiarios, reiniciando su ciclo destructivo.

En la pasada feria Meliza 2026, en Zamora, el experto genetista y criador de reinas Umberto Moreno ofreció una conferencia en la que propuso seis puntos de acción para combatir la varroa. En este artículo, te resumimos la propuesta de Moreno, todo un plan de defensa contra el peor enemigo de las abejas. Sigue leyendo para saber cómo hacer frente con más éxito al ácaro que destruye tus colmenas.

ÍNDICE DEL ARTÍCULO
1 – La varroa: puerta de entrada de los virus
2 – Así se defiende la abeja contra la varroa
3 – Estrategias para combatir la varroa
4 – Bibliografía empleada

Umberto Moreno es colombiano afincado en Ávila, España, donde trabaja para poner en marcha un programa de selección de abeja ibérica resistente a la varroa. Antes de venir a España, trabajó en Nueva Zelanda y también se formó en Estados Unidos con criadores de la talla de Susan Cobey, una de las mayores autoridades en selección genética de reinas.

En Meliza 2026, Moreno habló sobre cómo plantear una estrategia global de defensa contra la varroa. Su plan parte de una idea disruptiva: entender la varroa como un vector para otras enfermedades y no como una enfermedad en si misma.

1 – La varroa: puerta de entrada de los virus

El planteamiento de Umberto Moreno es muy llamativo: “la varroa no es el problema, el problema son los virus”.  Con esta afirmación, este especialista hace referencia a que la varroa, al parasitar a las abejas, no solo las debilita, sino que sirve de puerta de entrada para gran cantidad de virus.

Moreno explica que las principales enfermades víricas que sufren las abejas por culpa de la varroa son estas:

  • Virus de las alas deformes. Especialmente, su variante D.
  • Virus de la parálisis aguda.
  • Virus Israelí de parálisis aguda.
  • Virus Kashmir.

Según Moreno, “todos estos virus ya existían en las colmenas, pero la varroa los ha difundido y les ha dado un mecanismo mucho más eficaz de infección: la inyección”, haciendo referencia a la forma en que la varroa ataca a las abejas, succionando su hemolinfa o sus partes grasas.  

abeja con las deformes por falta de un sistema para combatir la varroa

Abeja con las alas deformes.

Para ilustrar mejor esta idea, el experto señala que, cuando se comparan las colmenas que sobreviven al invierno con las que no lo logran, se ve que “la tasa de infestación de varroa es muy parecida y la diferencia son los virus”. Es decir, la carga vírica sería la responsable última de acabar con las colonias y no tanto la infestación por varroa.

Respuesta inmune limitada

Moreno también señala que la capacidad de las abejas para responder a los virus es limitada, puesto que no tienen inmunidad adaptativa, solo innata. Esto quiere decir que las abejas solo cuentan con barreras físicas (cutícula, intestino) y respuestas celulares y humorales generales que atacan ‘en bloque’ a muchos patógenos diferentes. Es un sistema  que responde rápido al virus, pero no ‘aprende’, ni mejora de forma muy específica tras cada infección, y su repertorio de receptores es limitado.

A diferencia de las abejas, los vertebrados (por ejemplo, los humanos) tienen, además, inmunidad adaptativa, basada en linfocitos y anticuerpos que reconocen patógenos concretos, guardan memoria y reaccionan mejor si el patógeno reaparece. Como las abejas carecen de este sistema adaptativo, no pueden generar anticuerpos específicos ni una memoria inmunológica comparable, por eso se dice que su capacidad de respuesta a los virus es “limitada”.

2 – Así se defiende la abeja contra la varroa

A menudo, se habla del comportamiento higiénico como estrategia fundamental de defensa de las abejas contra la varroa y, por tanto, como cualidad a fomentar y reproducir en la selección de abejas reinas. Sin embargo, Umberto Moreno cree que hay que ir mucho más allá del comportamiento higiénico y entender la capacidad de defensa de las abejas como algo “multifactorial”.

Así, este especialista enumera los diferentes sistemas de lucha que despliegan las abejas contra los ácaros:

  • Grooming. Se llama así a la defensa de las abejas que muerden a las varroas con sus mandíbulas. “Típicamente, las abejas muerden entre el 0 y el 30 por ciento de las varroas”, explica Moreno para ilustrar este comportamiento de las abejas que, además, se puede mejorar con la selección. “Si son seleccionadas, muerden más, si no lo son, muerden menos”, apunta, “sin embargo, sabemos que hay muchos daños postmorten. Es decir, las abejas, las atacan ya muertas y acaban tirándolas al fondo sanitario. No atacan a las vivas, sino a las muertas”. Moreno cree que, atendiendo a esa razón, “la caída natural no es necesariamente grooming”. Además, señala que la tasa de caída también depende de la tasa de infestación: “cuanta más varroa haya, más probabilidad hay de que haya caída”.
    También se sabe que la varroa en Apis mellifera es capaz de mimetizarse con el olor de la colonia, a través de los hidrocarburos cuticulares, lo que dificulta la lucha contra ellas.  Por tanto, “el grooming no es un procedimiento fuerte de defensa, solo es una estrategia más”, subraya Umberto Moreno.
  • Comportamiento higiénico. Para Moreno, este “no es un indicador de defensa contra varroa”. Considera que hay que diferenciar la técnica de evaluación del comportamiento real y que no es algo ligado estrictamente a varroa. Esta característica, por su parte, se divide en varios comportamientos diferentes:
    • VSH – Higiene sensible a varroa. Es la capacidad real de las obreras de detectar lo que está pasando en las celdas operculadas e infestadas. Las abejas son capaces de detectar a la cría de varroa, pero no a la fundadora, que se mimetiza. Por eso saben que hay parásitos en las celdas y las abejas reaccionan. Esta detección se logra antes de que el macho de varroa fecunde a las hermanas, con lo que las abejas logran interrumpir el ciclo reproductivo. Esta actitud se evalúa desoperculando 200 celdas operculadas y contando las varroas dentro de las celdas para establecer la tasa de infestación del cuadro. Después, se devuelve el cuadro a la colmena que se quiere evaluar. Se vuelven a contar después de 48 horas para ver la tasa. Si ha bajado, el VSH será relevante.

ácaro de varroa sobre una ninfa de abeja en un sistema para combatir la varroa

Varroa sobre una ninfa de abeja.

 

    • Desoperculado y reoperculado. Es un comportamiento por el que inspeccionan celdas, buscan varroas y vuelven a cerrar. Está relacionado con el VSH y el comportamiento higiénico. Cometen errores, pero, como señala Umberto Moreno, “eso es bueno, porque aprenden”.
    • Fertilidad de varroa – SMR. Se trata de suprimir la capacidad reproductiva de la varroa, como sucede con tratamientos como Norroa. La infertilidad de las varroas puede ser completa o parcial. Se produce a través de múltiples mecanismos:
      • Interrupción de la cría de varroa por VSH.
      • Mortalidad de ninfas de varroa.
      • Señales químicas de la cría.

A estos comportamientos de defensa, los apicultores añaden los tratamientos, que pueden ser físicos (como el rascado de la cría) y químicos (basados en diferentes principios activos, sean orgánicos o de síntesis). Sin embargo, Moreno recuerda que “el abuso de los tratamientos ha traído una varroa más fuerte por pura selección natural”.

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3 – Estrategias para combatir la varroa

Con todo este escenario, Umberto Moreno considera que el apicultor debe mantener una estrategia amplia y diversificada para combatir la varroa.

Moreno cree que no se debe tratar “por si acaso, sino que se  debe tratar cuando sea necesario y con eficacia y seguridad”. Por eso, considera fundamental “ser estratégicos” en la gestión del ácaro. En Meliza 2026, resumió esa visión en seis pasos.

 

1 – Procesos de selección genética de resistencia a varroa. Son procesos que requieren tiempo y dinero. Se ha logrado con la abeja africanizada, que no requiere ya tratamientos. Actualmente, se trabaja en líneas de otras razas, como la ibérica.

2- Rotación de productos. Umberto Moreno recomienda no tratar siempre con el mismo producto acaricida. Aconseja rotarlos para evitar que aparezcan resistencias.

3 – Uso estratégico de productos en la temporada. Este experto aconseja trazar un plan sanitario anual para saber cuándo y con qué tratar la varroa. Indica que, al evaluar la cantidad de varroa presente en las colonias, es necesario corregir la tasa de infestación y aplicar un tratamiento en cuanto haya un tres por ciento de infestación para evitar epidemias virales.

La tasa de infestación se corrige sabiendo que, si no hay cría, la infestación será forética. Si hay poca cría, hay que corregir, porque un 50-70 por ciento será forética. Para hacerlo, se multiplica la tasa por un factor 1,5-2.

un apicultor preparando un test de varroa

Un apicultor prepara un test de varroa.

4 – Conocer si hay resistencia a algún producto en nuestra población de varroa.
Moreno señala la importancia de saber si nuestras abejas son resistentes a moléculas específicas. Señala que la investigadora Sara Hernández, de la Universidad de Valencia, está utilizando marcadores moleculares para detectar poblaciones de varroa que son sensibles o resistentes a algún tratamiento. Se le pueden enviar muestras para conocer si las propias lo son.

5 – Uso de zánganos como embudo viral.
Este experto indica que los zánganos se han ido eliminando de las colonias, cuando “son una forma muy interesante de atrapar virus y sacarlos de las colmenas de forma natural”. Para ello, indica que es pueden utilizar cuadros de cría de zánganos y, una vez operculados, se saca esa cría de zángano de la colmena, lo que reduce la cantidad de varroa y la carga viral.

Umberto señala que este método funciona hasta cierto punto. “Desde el punto  de vista de eliminar varroa, es interesante”, explica, “pero si lo que quiero es reducir virus, no puedo generar resistencia viral por modificación de la población”.

6 – Estrategias específicas para cada apicultor.

Finalmente, Umberto Moreno recomienda adaptar estas estrategias a cada caso y a cada explotación apícola. Recuerda que “a cada uno le funcionarán mejor unas cosas u otras”, por lo que es importante realizar esa adaptación de las estrategias para combatir la varroa.

4 – Bibliografía empleada

Biri, Melchiorre & Prats, Carmen (1988) El gran libro de las abejas. Barcelona: Editorial de Vecchi.

Jean Prost, Pierre (2007) Apicultura. Conocimiento de la abeja. Manejo de la colmena. Barcelona: Editorial Mundi Prensa.

Lasanta, Eugenio (2018). Apicultura práctica tradicional y moderna: La esencia en el hexágono. Madrid: Liber Factory.

 

Robles, Elena & Salvachúa, Carmelo (2012) Iniciación a la apicultura. Tecnología y calendario. Madrid: Editorial Mundi Prensa.

Salvachúa, Carmelo & Robles, Elena (2003) Manual de apicultura práctica. Sector apícola Galego.

Wilson, Noah (2014) La abeja. Una historia natural. Librería Universitaria de Barcelona: Barcelona.

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