alza de miel con ocho panales, ejemplo de cuántos panales poner en una colmena

Alza de ocho panales llena de miel. Foto: Liranle Li, en Flickr.

Las colmenas estándar suelen tener una cantidad fija de panales: 10 para las Langstroth y Dadant, 12 para las Layens. Sin embargo, cada apicultor adapta esos números como le conviene. Pero ¿qué ventaja tiene cada configuración? Analizamos cuántos panales se deben utilizar en las colmenas.

Cuando un apicultor empieza, todo es fácil: la colmena Langstroth, el estándar más extendido, tiene 10 panales en la cámara de cría y otros 10 en el alza. Sin embargo, a medida que se empieza a trabajar y a comparar lo que se hace con lo que hacen otros, aparecen dudas y posibilidades muy diversas: hay configuraciones de colmenas Langstroth, por ejemlo, que van de los seis a los diez panales, y apicultores que utilizan diferente cantidad de marcos en la cámara de cría y en el alza. Y si hablamos de colmenas horizontales, como Layens, la variedad también es notable.

¿De dónde procede toda esta variedad? ¿Cuál es la mejor solución? ¿Cuántos panales se deben poner en cada colmena para lograr mejores resultados? Sin duda, cada apicultor tendrá sus propias razones y será difícil llegar a un consenso. Por eso, este artículo no pretende dar una cifra exacta a la pregunta de cuántos cuadros se han de utilizar en las colmenas.

Además, se tratará de exponer las ventajas de cada formato, para que sepas qué configuración de cuadros te puede resultar más útil. Sigue leyendo para saber cuántos panales es mejor poner en cada colmena.

ÍNDICE DEL ARTÍCULO
1 – Diez marcos: el estándar de Langstroth
2 – Cuántos panales: ¿nueve, ocho o menos?
3 – Layens de 10, 12 ó 14: el desarrollo horizontal
4 – Bibliografía empleada

La cuestión de cuántos cuadros debe llevar una colmena en cada caja no es menor en la apicultura y es un debate infinito. Las variantes son muchas y las adaptaciones a cada necesidad, igualmente incontables. Por este motivo, este artículo es solo una aproximación para comprender mejor las posibilidades.

1 – Diez marcos: el estándar de Langstroth

En las colmenas estándar más utilizadas en el mundo, las colmenas de tipo Langstroth, lo más habitual es trabajar con diez marcos. O, al menos, eso dice la teoría. Y la teoría lo dice porque en 1852, cuando Lorenzo Langstroth patentó su invento, la colmena de cuadros móviles, propuso un modelo de diez cuadros.

Como se sabe, el gran descubrimiento de Langstroth fue el llamado paso de abeja o espacio abeja. Comprobó que las abejas, de forma natural, dejan un espacio entre panales que oscila siempre entre los 4,9 mm y los 9 mm. Si hay un hueco por debajo de ese rango, lo cubrirán de propóleo. Si el espacio es mayor a esos 9 mm, aprovecharán para construir un panal.

Con esas dimensiones, Langstroth pudo construir una colmena de panales móviles que dejara entre cuadro y cuadro una distancia regular de unos 7,5 mm. A partir de esa idea central, y tomando algunos modelos ya existentes, construyó el suyo y lo dotó de diez panales.

Sin embargo, los apicultores empezaron pronto a hacer modificaciones sobre ese estándar de los diez marcos. Así, fueron surgiendo colmenas que adaptaban los tamaños y la cantidad de panales. Un caso bien conocido es la colmena Dadant, que tiene cuadros más grandes en la cámara de cría y medio Langstroth en las alzas. Aunque en principio Dadant apostó también por diez panales en cada cámara, pronto apareció la modificación denominada Dadant Blatt que tiene 11 ó 12.

Lorenzo Langstroth con sus colmenas, uno de los apicultores más famosos

Langstroth, en su apiario, con sus colmenas de panáles móviles.

Por su parte, la colmena lusitana o portuguesa también es una adaptación de la idea de Langstroth, pero a partir de una Dadant de 12 panales que, reducidos en tamaño y número, se quedan en diez. Otra derivada de las Langstroth es la llamada National Hive, típica del Reino Unido. En ellas, se puede contar con 12 panales, pero lo normal es que tenga 11 y un cuadro sólido o diafragma para reducir espacio cuando es necesario.

Y, por supuesto, está la colmena Layens, paradigma de las colmenas de cuadros móviles y desarrollo horizontal. George Layens evolucionó su modelo a partir de la idea de Langstroth, pero pensó que sería mejor utilizar cuadros más grandes, para evitar el empleo de alzas. Eso hizo necesario aumentar el tamaño del nido, que pasó a tener 12 panales.

Con tantos modelos y posibilidades, los apicultores no tardaron en preguntarse cuántos panales sería mejor colocar en sus cajas. Y, como vamos a ver, hay respuestas para todos los gustos.

2 – Cuántos panales: ¿nueve, ocho o menos?

Las colmenas Langstroth de diez panales funcionan relativamente bien en cualquier circunstancia. Ofrecen espacio en la cámara de cría y un desarrollo vertical muy desahogado. Son muy cómodas si el apicultor no quiere estar muy encima de sus abejas, porque dan margen, tanto para que la colonia crezca sin enjambrar, como para que la miel se acumule en las alzas de forma ordenada y tranquila.

En cambio, también presentan algunos inconvenientes, especialmente, en el alza. Llenar diez panales de miel puede ser difícil en algunos lugares, sobre todo si las cosechas con cortas. Eso hace que, a menudo, algunos panales se queden a medio llenar.

Para evitar esto, muchos apicultores optan por trabajar con menos panales en las alzas y reducen su número a nueve u ocho. Tanto es así que el mercado ofrece hace ya mucho tiempo alzas equipadas con estas cantidades de panales, o reglas espaciadoras para colocar bien nueve o bien ocho marcos en las alzas.

Ventajas de trabajar con ocho o nueve cuadros

Al reducir el número de panales en el alza, las abejas tienen más sitio para estirar cera, con lo que los cuadros son más gruesos. Esto da lugar a una serie de ventajas:

  • La misma miel, menos panales. Se logran marcos de mucho grosor que almacenan más cantidad de miel que los delgados. En menos cuadros se consigue una cosecha parecida, aunque con menos peso muerto, con lo que son alzas más manejables y se pueden apilar más fácilmente
  • Fáciles de despegar. Al haber más espacio en el alza, los cuadros se despegan y se extraen con más facilidad.

media alza de cuadros Langstroth ejemplo de cuántos panales hay que poner en una colmena

Una media alza Langstroth, con nueve cuadros. Foto: dchrisoh, en Flickr.

  • Se desoperculan mejor. Como son cuadros muy gruesos, las desoperculadoras trabajan mejor sobre ellos. No hay depresiones, ni zonas muy finas que obliguen a retocarlos con un cuchillo. El trabajo de desoperculado se acelera.
  • Menos trabajo extrayendo. Con menos panales en total, el trabajo de extracción se acorta.
  • Menos material. Al utilizar un panal menos en cada alza (o dos), finalmente se ahorra gran cantidad de material, lo que se traducen en menos coste. Hacen falta menos marcos y, por tanto, menos láminas de cera estampada.
  • Menos peso. En general, el material pesa menos cuando hay ocho o nueve cuadros.
  • Menos puesta en las alzas. Parece que las alzas con nueve o menos cuadros hacen la función de excluidor de reinas natural: la reinas suben mucho menos a poner que a las alzas de diez panales (aunque también suben si se ven forzadas).

A cambio, ocho o nueve marcos se llenan muy rápidamente, con lo que el apicultor debe estar más atento, bien para cosechar, bien para añadir alzas. Además, la haber más hueco, puede que los cuadros se peguen unos a otros, descubriendo un espacio demasiado grande que las abejas rellenarían con un panal natural. Esto se evita colocando soportes de marcos reglados con los huecos que se quieran (ocho, nueve…). También hay peines de colocación: son una especie de rastrillo que alinea rápidamente los panales con los huecos deseados.

En el caso de trabajar con medias alzas, sirve lo dicho para alzas completas: las ventajas y el inconveniente son los mismos, con la diferencia de que las medias alzas de ocho panales acumulan bastante menos miel que las de diez, con lo que serán necesarias más cajas.

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¿Cuántos panales en la cámara de cría?

Si el número de cuadros en el alza ya mueve a discusión, qué decir de la cámara de cría. Si lo estándar son nidos de diez cuadros, la realidad es que muchos apicultores optan también por nueve, dejando un hueco para un alimentador.

Al reducir el número de cuadros en la cámara de cría, se logran compactar la colonia y que esta gestione mejor el calor, algo fundamental en invierno. A cambio, en primavera, una caja de nueve panales se llenará más rápido, con lo que puede enjambrar antes, o bloquearse. Esto exigirá del apicultor mayor atención para añadir alzas y liberar espacio para que el nido pueda desarrollarse todo lo que la reina requiera.

colmena con nueve panales y un panal lleno de cría

Ejemplo de manejo con nueve panales en la cámara de cría. Foto: JP Goguen, en Flickr.

Sin embargo, hay sistemas de trabajo que emplean incluso menos panales en la cámara de cría. Es el caso de enfoques como el método Palmer y sus derivados, que se organizan sobre cajas de cuatro panales. En este caso, la idea es ir apilando cajas de cuatro marcos, como si fueran núcleos. De esta manera, el calor de la colonia se gestiona mucho mejor (termorregulación) y se logran colmenas muy fuertes que permiten este interesante manejo de Palmer, con nidos muy verticales y redondos (en parte, Dadant y lusitanas buscan también esta idea).

También hay apicultores que prefieren trabajar con seis marcos, con una idea similar a la de Palmer: lograr ese desarrollo vertical del nido muy rápido y producir núcleos de forma constante. Incluso hay fabricantes, como Paradise Honey, que producen y venden cajas Langstroth de solo seis cuadros, orientadas a estos manejos.

3 – Layens de 10, 12 ó 14: el desarrollo horizontal

Si pensamos en el modelo de apicultura en colmenas horizontales, encontramos, sobre todo, el ejemplo de las colmenas Layens. No son las únicas, pero sí son las más conocidas de este enfoque y, sobre todo, son las más empleadas por los apicultores trashumantes en países como España.

Lo habitual en Layens es una caja de 12 panales. Ese número de marcos (con el tamaño que tienen estos panales) genera un nido de grandes dimensiones que permite desarrollar colonias muy grandes. Al tiempo, los panales almacenan importantes cantidades de miel.

Con todo, este modelo de 12 marcos no ha convencido a todos los apicultores. Así, algunos optan por reducir a 10 cuadros. La colmena Layens de 10 panales se llama también ‘Princesa’ y está pensada para trabajar con alzas.

Cuando se llena la caja Layens con 12 panales, las abejas no pueden ir a la parte superior, porque no quedan huecos entre los cuadros. Al retirar dos, se abre espacio para que circulen hacia arriba, con lo que, además, se pueden añadir alzas, un manejo que interesa a muchos apicultores con mieladas muy intensas o que necesitan espaciar sus visitas al apiario y también sus cosechas.

panal de colmena Layens ejemplo de cuántos panales poner en una colmena

Layens de 12 panales, con la parte superior cerrada al paso. Foto: Gárgoris, en Flickr.

Hay más variantes de Layens. Por ejemplo, la Layens Pastorale, que lleva nueve cuadros y también un alza con otros nueve panales. Otros apicultores prefieren aumentar el tamaño y la cantidad de cuadros, y se pueden encontrar Layens de 14, e incluso 24 o 36 panales.

En general, la ventaja de reducir el número de marcos en las Layens tiene que ver con facilitar su manejo, sobre todo el sanitario.

Frente a la colmena de 12 panales en una sola caja, las Layens de 10 ó 9 y alzas tienen estas ventajas:

  • Menos atención. Con 12 panales, la colmena se llena de miel y corre el peligro de bloquearse, lo que obliga a cosechar a menudo para abrir espacio en la caja. Al añadir alzas, se evita el problema.
  • Mejores tratamientos. Uno de los fallos que se achacan a las Layens es que los tratamientos para enfermedades como varroa se llevan a cabo en la misma caja en la que se cosecha la miel. Al desplazar la cosecha a las alzas, se minimiza este problema.
  • Más espacio total para la miel. Si se suma la superficie de los 9 panales de la caja Layens, más la superficie de los 9 panales de un alza, se obtiene mucho más espacio para miel que en una caja convencional de 12 cuadros.
  • Menos enjambrazón. Al aumentar el espacio, la colmena enjambra menos. También sucede con las Layens de 14 y más panales.

Hay otras colmenas horizontales, como la colmena keniana, conocida por las siglas TB, top bar, en inglés. Se trata de una caja que no lleva marcos como los de los otros modelos, sino solo unas barras (de ahí lo de top bar, o barra superior) o listones de madera. De esos listones, que pueden ser hasta 30, cuelgan las abejas sus panales, que no llevan lámina de cera estampada, ni alambres.

colmena de tipo keniano o top bar

Una colmena de tipo keniano. Foto: Stew and Vee Carrington, en Flickr.

Es una colmena parecida en su lógica a la de Warré, que también emplea barras superiores. Apenas se emplea en la apicultura comercial y tiene más sentido para apicultores aficionados.

Como ves, hay muchas posibilidades para responder a la pregunta de cuántos panales poner en una colmena. ¿Cuántos pones tú? Cuéntanoslo en los comentarios.

4 – Bibliografía empleada

Biri, Melchiorre & Prats, Carmen (1988) El gran libro de las abejas. Barcelona: Editorial de Vecchi.

Jean Prost, Pierre (2007) Apicultura. Conocimiento de la abeja. Manejo de la colmena. Barcelona: Editorial Mundi Prensa.

Lasanta, Eugenio (2018). Apicultura práctica tradicional y moderna: La esencia en el hexágono. Madrid: Liber Factory.

 

Robles, Elena & Salvachúa, Carmelo (2012) Iniciación a la apicultura. Tecnología y calendario. Madrid: Editorial Mundi Prensa.

Salvachúa, Carmelo & Robles, Elena (2003) Manual de apicultura práctica. Sector apícola Galego.

Wilson, Noah (2014) La abeja. Una historia natural. Librería Universitaria de Barcelona: Barcelona.

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