Modificado por Redacción

colmenas tradicionales de paja y corcho incluidas en la declaración de la apicultura de España como Patrimonio Cultural Inmaterial

Colmenas tradicionales españolas de corcho y paja.

El Gobierno de España ha puesto en marcha los trámites para declarar la apicultura de España como Patrimonio Cultural Inmaterial. Esta distinción permitiría aplicar un nivel de protección especial a todas las manifestaciones apícolas del país. Te contamos qué supone declarar la apicultura como Patrimonio Cultural Inmaterial.

Era una vieja reivindicación del sector apícola español que, en 2022, recogió más de 110.000 firmas para impulsar la declaración de la apicultura de España como Patrimonio Cultural Inmaterial.

Ahora, esa iniciativa, puesta en marcha por el apicultor valenciano Enrique Simó, da un paso más hacia el objetivo. El pasado 16 de noviembre, el Boletín Oficial del Estado publicaba una resolución del Ministerio de Cultura que incoa expediente de declaración de “la apicultura en España” como manifestación representativa del patrimonio cultural inmaterial.

ÍNDICE DEL ARTÍCULO
1 – Declaración de la apicultura de España
como Patrimonio Cultural Inmaterial
2 – Qué patrimonio inmaterial tiene la apicultura
3 – Qué es el patrimonio cultural inmaterial
4 – Bibliografía empleada

De momento, esto supone la inclusión de la apicultura española en el Catálogo de Manifestaciones Representativas del patrimonio Cultural Inmaterial, una lista que incluye una decena de manifestaciones culturales que no se apoyan en algo material, sino que incluyen prácticas culturales y sociales, costumbres, formas de hacer, expresiones, técnicas y muchos otros elementos no materiales.

1 – Declaración de la apicultura de España como Patrimonio Cultural Inmaterial

Con esta declaración del Gobierno, emitida a través de la Dirección General del Patrimonio Cultural y las Bellas Artes, se da orden para que ese Catálogo incluya a la apicultura española. En la orden de apertura de expediente, el Ejecutivo explica que la apicultura en España es “una actividad profundamente vinculada al territorio, con lo que posee fuertes valores de carácter identitario y de gestión territorial. A ella van asociadas rituales, festividades, creencias y valores, oficios y actividades y formas de vida y de gobernanza de los recursos territoriales, así como un amplio conjunto de bienes relacionados con la actividad”.

Además, recuerda que las abejas y los apicultores aportan “grandes beneficios ecosistémicos tanto para la polinización y el mantenimiento de la biodiversidad como para la detección de las modificaciones producidas por el cambio climático, derivados del conocimiento tradicional de los procesos de floración, del clima, de las abejas –en particular, de la especie autóctona– y de su salud y comportamiento”.

El Ministerio de Cultura subraya así la “importancia fundamental” de la apicultura y alerta de que la apicultura está amenazada por factores como “la inestabilidad productiva, de las enfermedades y los plaguicidas y de la competencia en un mercado globalizado”. En este sentido, el Gobierno expresa su temor sobre el futuro de esta actividad, porque, según indican en la orden, “en algunas zonas apenas hay relevo generacional, lo que dificulta la continuidad de esta manifestación”.

cortín o colmenar tradicional en Asturias incluido en la iniciativa para la declaración apicultura de España como Patrimonio Cultural Inmaterial

Un “cortín”, construcción para proteger las colmenas de los osos en Asturias y Galicia. Foto: Carmen Alonso, en Flickr.

Por último, el Gobierno explica que, antes de que la declaración siga su curso, se abre un periodo de información pública, a fin de que cuantos tengan interés en el asunto puedan “examinar el expediente en las dependencias de la Subdirección General de Gestión y Coordinación de los Bienes Culturales de la Dirección General de Patrimonio Cultural y Bellas Artes del Ministerio de Cultura”.

2 – Qué patrimonio inmaterial tiene la apicultura

La resolución que incoa el expediente para declarar la apicultura de España como Patrimonio Cultural Inmaterial va acompañada de una extensa memoria justificativa. En ella, el Ministerio de Cultura explica por qué es necesario aprobar esta declaración y qué patrimonio cultural inmaterial sería reconocido por ella.

Para empezar, este texto delimita zonas apícolas en España en función de su diferente vinculación con la apicultura. Así, habla de “el noroeste peninsular y, concretamente: Principado de Asturias, Cantabria, Castilla y León, Euskadi, Galicia y Comunidad Foral Navarra. Son territorios con menor profesionalización y mayor presencia de apicultura estante y donde existe el mayor número de topónimos de referencia apícola. Estas zonas presentan vestigios de una apicultura tradicional, estante y fijista o de panales fijos, desarrollada en arquitectura popular especializada en la actividad apícola o de construcciones auxiliares de otro tipo de edificaciones”.

Después, la declaración habla de las zonas “meridional, este y central de la península” que reúnen “una importante presencia de apicultura trashumante y profesional. Desde el punto de vista patrimonial, ello hace que sea particularmente interesante poner el foco en el desarrollo y consolidación de la apicultura movilista y trashumante y su contacto con algunas prácticas tradicionales que, en cambio, habrían sido más persistentes en el noroeste peninsular”.

También habla de Canarias, con las “particularidades ecosistémicas derivadas de su latitud, incluidas especies vegetales y de abeja de carácter endémico. Es una zona con un considerable nivel de profesionalización y de presencia de la apicultura trashumante”.

Finalmente, el texto legal habla de “apicultura urbana presente en algunas ciudades y cuya existencia tiene que ver con la sostenibilidad ambiental y con finalidades educativas más que productivas”. Y subraya que la apicultura urbana está especialmente presente en lugares como Barcelona, Córdoba, Madrid, Málaga o Valencia.

Además de delimitar estas grandes áreas de tradición apícola, el texto habla sobre las técnicas apícolas como un patrimonio cultural inmaterial que debe ser conservado. Técnicas como la cata, el colado tradicional de la miel, la producción de la cera, la trashumancia, la búsqueda y captura de enjambres silvestres, el seguimiento de enjambres domésticos o la elaboración de colmenas tradicionales con materiales como corcho, madera, paja o barro.

La memoria explica, por ejemplo, que, en Cantabria, “el catado y el colado eran tareas laboriosas que, como la matanza del cerdo, se realizaban en familia o incluso con apoyo vecinal. Eran contextos de sociabilidad y relación familiar similares a los que se producen en otras actividades vinculadas a la actividad primaria. La participación de mujeres y varones da pie a plantear el papel de ambos en la transmisión de conocimientos, aunque cada cual en los procesos en los que fueron interviniendo”.

cortin de colmenas de IGP Miel de Asturias

Un cortín: colmenas fortificadas contra el oso. Foto: Marina, en Flickr.

También se tienen en cuenta bienes muebles e inmuebles vinculados a la actividad apícola, como las propias colmenas tradicionales y la cantidad de palabras vinculadas a ellas: “cepos, truébanos, trobos o colmenos”. Y los diferentes tipos de apiarios, como los hornillos de muchas zonas de Castilla y León o Aragón o los cortines o alvarizas de Asturias y Galicia, que son pequeñas murallas tras las que las colmenas se protegían del ataque de los osos.

Finalmente, el documento recoge aspectos como los libros sobre apicultura escritos en España o el enorme impacto de la apicultura en la cultura popular. Este se manifiesta en refranes, creencias populares y todo tipo de simbología. Por ejemplo, una creencia vinculada a la producción de cera en Menorca decía que “no se debía visitar los colmeneros durante la semana de Corpus Christi porque las abejas estaban centradas en rezar. Asimismo, se consideraba pecado matar abejas o robar miel durante ese período”.

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Acciones de salvaguarda

La declaración de la apicultura de España como Patrimonio Cultural Inmaterial conlleva también una serie de iniciativas para salvaguardar esta actividad. En concreto, se desarrollará un plan para “la transmisión, la identificación, documentación e investigación, la protección legal, su promoción, difusión y revitalización” de la apicultura.

En este plan habrá iniciativas museísticas, inventarios de bienes a proteger o conservación de patrimonio oral y literario. También se fomentará la protección del hábitat que sirve a la apicultura, se impulsará el apiturismo y la difusión educativa.

3 – Qué es el patrimonio cultural inmaterial

El patrimonio cultural inmaterial de España es un tesoro vivo que refleja la diversidad y riqueza de las tradiciones, costumbres y expresiones culturales del país. Este patrimonio abarca un amplio abanico de manifestaciones intangibles que han sido transmitidas de generación en generación y que forman parte integral de la identidad española.

Según la definición de la UNESCO, adoptada por España, el patrimonio cultural inmaterial incluye prácticas, representaciones, expresiones, conocimientos y técnicas, junto con los instrumentos, objetos, artefactos y espacios culturales asociados, que las comunidades, grupos e individuos reconocen como parte de su legado cultural. Estas manifestaciones se expresan en diversas formas, como tradiciones orales, artes escénicas, usos sociales, rituales, actos festivos, conocimientos relacionados con la naturaleza y el universo, y saberes vinculados a la artesanía tradicional, donde entra la apicultura.

En España, la protección y salvaguardia del patrimonio cultural inmaterial se rige por la Ley 10/2015, de 26 de mayo, que establece un marco legal para su conservación y promoción. Esta ley reconoce la importancia de preservar estas expresiones culturales como parte fundamental de la identidad nacional y como un elemento importante para la cohesión social y el desarrollo sostenible de las comunidades.

Un instrumento fundamental para la protección de este patrimonio es el Inventario General de Patrimonio Cultural Inmaterial. Este inventario, gestionado por el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, es una herramienta central para la identificación, documentación y salvaguardia de los bienes culturales inmateriales en España.

un apicultor muestra panales a visitantes en una experiencia de turismo apicola en Liébana Cantagria

Una imagen del apiario-mirador de BeeXperience, en Cantabria, una experiencia pedagógica sobre la apicultura.

Los bienes protegidos por este inventario son diversos y abarcan una amplia gama de manifestaciones culturales. Entre ellos se encuentran fiestas tradicionales como la Semana Santa o el carnaval; técnicas artesanales; gastronomía tradicional; y conocimientos relacionados con la naturaleza, como la trashumancia ganadera o el tejido de esparto.

Además, el inventario incluye aquellos bienes culturales inmateriales declarados por las Comunidades Autónomas con el máximo grado de protección, así como los protegidos por la Administración General del Estado bajo la categoría de Manifestación Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial, que es la que se aplicará a la apicultura.

Es importante destacar que la protección y valoración del patrimonio cultural inmaterial no solo implica su salvaguardia, sino también su promoción y difusión. El objetivo es que las generaciones presentes y futuras puedan apreciar y valorar estas expresiones culturales únicas, contribuyendo así a la preservación de la diversidad cultural y al fortalecimiento de la identidad española.

Ejemplos en otros países

Desde Naciones Unidas, la UNESCO también cuenta con un listado de bienes que se consideran patrimonio inmaterial de la Humanidad. En esa relación, aparecen ya algunas manifestaciones culturales y sociales vinculadas a la apicultura.

Es el caso de la “apicultura tradicional en troncos en Polonia y Bielorrusia y, desde 2022, también la apicultura en Eslovenia”. La UNESCO ha otorgado esta protección, para conservar el “amplio bagaje cultural (lingüístico, literario, artístico o arquitectónico de la actividad)”.

apicultura de ucrania: apicultor cosechando miel de un árbol

Un apicultor bielorruso cosecha miel de una colmena silvestre.

La UNESCO, además, tiene muy en cuenta la actividad apícola en otros casos. Por ejemplo, en 2005 contribuyó a la restauración del apiario de Inzerki, en Marruecos, considerado el colmenar más grande y antiguo del mundo.

Ahora, con esta declaración de la apicultura de España como Patrimonio Cultural Inmaterial, se da un paso importante en la protección y promoción del sector apícola español y todo su enorme legado cultural, social y natural. Quizá un día no muy lejano la apicultura española dé el salto definitivo a la lista de bienes Patrimonio Inmaterial de la Humanidad.

4 – Bibliografía empleada

Biri, Melchiorre & Prats, Carmen (1988) El gran libro de las abejas. Barcelona: Editorial de Vecchi.

Jean Prost, Pierre (2007) Apicultura. Conocimiento de la abeja. Manejo de la colmena. Barcelona: Editorial Mundi Prensa.

Lasanta, Eugenio (2018). Apicultura práctica tradicional y moderna: La esencia en el hexágono. Madrid: Liber Factory.

 

Robles, Elena & Salvachúa, Carmelo (2012) Iniciación a la apicultura. Tecnología y calendario. Madrid: Editorial Mundi Prensa.

Salvachúa, Carmelo & Robles, Elena (2003) Manual de apicultura práctica. Sector apícola Galego.

Wilson, Noah (2014) La abeja. Una historia natural. Librería Universitaria de Barcelona: Barcelona.

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