Modificado por Redacción

Una abeja, de noche, en condiciones parecidas a las abejas en el eclipse de sol

Una abeja, en la oscuridad nocturna. Foto: Walter Vargas, en Flickr.

El eclipse solar total de este 8 de abril afectará de muchas formas a los animales. En el caso de las abejas, se espera una alteración casi total de su actividad normal. Te contamos cómo se comportan las abejas en el eclipse de sol total.

Pocos animales tienen una relación tan cercana con el sol como las abejas. Gracias a él, estos insectos antophilos se desplazan y se orientan. Por tanto, ¿cómo se van a comportar las abejas en el eclipse de sol que se producirá este lunes 8 de abril?

La ciencia ha dedicado mucho esfuerzo a observar el comportamiento de las abejas durante un eclipse solar. Sin embargo, todavía queda mucho por conocer. Por eso, la NASA, entre otras muchas instituciones, aprovechará esta ocasión para observar lo que hacen las abejas en el eclipse de sol.

Sigue leyendo para saber más sobre la respuesta de las abejas al eclipse total de sol del 8 de abril de 2024.

ÍNDICE DEL ARTÍCULO
1 – Abejas en el eclipse de sol: así cambia
su comportamiento
2 – Las abejas y el sol: una relación muy estrecha
3 – Eclipse total de sol: qué es y por qué se produce
4 – Bibliografía empleada

El eclipse solar del 8 de abril de 2024 es una ocasión histórica para observar un fenómeno astronómico de esta magnitud. Se podrá verse en algunas regiones de México, Estados Unidos y Canadá. En México, el mejor lugar para apreciarlo es en Mazatlán, Sinaloa, donde el punto máximo de oscuridad tendrá una duración de 4 minutos y 20 segundos. En España y Portugal, el eclipse será visible de forma parcial desde las localidades más occidentales de Galicia y las Islas Canarias, pero con una magnitud bastante baja porque coincidirá con la puesta de sol. Otros lugares, como Nicaragua, Honduras, Costa Rica, Cuba y Puerto Rico, también disfrutarán de una vista parcial del eclipse.

1 – Abejas en el eclipse de sol: así cambia su comportamiento

Históricamente, la ciencia ha estudiado el comportamiento de los animales durante los eclipses y el efecto que estos fenómenos tienen sobre la fauna e, incluso, la flora. En el caso concreto de las abejas, también se ha analizado con detalle, pero todavía no se conocen todos los efectos que producen los eclipses en estos insectos.

Entre los trabajos que han abordado el comportamiento de las abejas en el eclipse de sol, hay que destacar por sus dimensiones una investigación de hace ya 90 años. La publicaron Wheleer, McCoy y sus colaboradores en la revista ‘Proceedings of the American Academy of Arts and Sciences’ y abarcaba a 17 especies animales, entre ellas las abejas. Aquellos científicos concluyeron que el 75 por ciento de las especies sufrió algún efecto adverso, especialmente alguna forma de ansiedad. En el caso de las abejas, los observadores apreciaron cómo estas dejaron de salir por completo y cómo las que estaban en el campo volvieron masivamente a sus colmenas. Durante el periodo de oscuridad, no había abejas en el aire: las que no pudieron regresar a tiempo se quedaron quietas, posadas, hasta que retornó la luz.

Otro evento de esta naturaleza muy estudiado fue el de julio de 1991. En ese momento, Briceño y Ramírez, de la Universidad de Costa Rica, publicaron un artículo en la Revista de Biología Tropical analizando la actividad de las abejas en el país centroamericano. En sus conclusiones se lee: “El comportamiento recolector de las abejas recolectoras se vio drásticamente afectado por la escasez de luz y la ausencia del sol como punto de referencia para orientarse en sus vuelos de ida y vuelta desde sus nidos”.

Otro gran eclipse solar tuvo lugar en agosto de 2017. En esa ocasión, se publicaron varios trabajos científicos que incluían observaciones de las abejas y otros polinizadores. En aquella ocasión, el eclipse duró hasta 90 minutos y fue observable, sobre todo, en Norteamérica.

Un estudio dirigido por Candance Galen y publicado en Anales de la Sociedad de Entomología señalaba que “los zumbidos de los vuelos de las abejas cesaron por completo”. Para los científicos, este silencio, que se registró en gran cantidad de puntos de observación,  “podría reflejar “la interrupción de la luz y/o la temperatura cuando comenzó la totalidad. Los cambios en estos factores ambientales tienen el potencial de interferir con dos sistemas únicos necesarios para la búsqueda de alimento de las abejas: 1) la capacidad visual de la abeja para localizar recursos alimentarios mientras evita obstáculos durante el vuelo y 2) la capacidad energética de la abeja para mantener una temperatura corporal suficiente para volar”.

 

Otro trabajo que abordó el estado de las abejas en el eclipse de 2017 fue el de Waiker y sus colaboradores, publicado por The Science of Nature. En esta investigación, los científicos se centraron en la capacidad de pecorea de las abejas y llegaron a la conclusión de que la intensidad de los vuelos de pecorea fue mucho menor después del eclipse que antes, como si las abejas,  de alguna forma, hubieran decidido no salir a trabajar tras el evento astronómicos.

Esta investigación comprobó que el eclipse interfería con el ritmo circadiano interno de las abejas. Y también que la falta de sol produjo una “falta de señales de orientación celeste” que “afecta a la capacidad de localización de las abejas”.

Ayuda a la NASA a observar a las abejas

Para este eclipse de 2024, la expectación entre los científicos es muy alta. La NASA, por ejemplo, ha puesto en marcha varias misiones para recoger información. Una de ellas es un proyecto de ciencia ciudadana en el que todos podemos participar. Se llama Eclipse Soundscapes e invita a todo el mundo a contribuir con observaciones y grabaciones del comportamiento de todo tipo de animales, entre ellos, las abejas.

Esta información servirá para complementar la investigación dirigida por Wheeler y McCoy en 1935.

2 – Las abejas y el sol: una relación muy estrecha

Las abejas, como otros muchos animales y plantas, mantienen una relación muy estrecha con el sol. Por eso, entender lo que pasa con las abejas en el eclipse de sol es importante para conocer mejor su comportamiento.

El sol es importante para las abejas por muchas razones.

1 – Calor. Gracias al calor de las radiaciones solares, las abejas determinan buena parte de su actividad. Por ejemplo, a partir de una temperatura exterior de 14º las reinas empiezan a poner huevos. También es necesario un cierto calor para que las abejas vuelen: si la temperatura del aire es muy fría, pierden rápidamente el calor corporal y mueren.

2 – Luz. La luz solar disponible marca el periodo de trabajo de las abejas. En cuanto hay suficiente luz en la mañana, inician sus vuelos que, si el clima lo permite, se desarrollarán hasta la puesta de sol. Las abejas no vuelan de noche.
Además, la incidencia de la luz en las colmenas es un factor importante a la hora de orientarlas. Generalmente, las piqueras se orientan hacia la salida del sol o hacia el mediodía.

baile circular de las abejas

Esquema de la danza circular.

3 – Orientación en el vuelo. Si para algo es clave el sol es para los vuelos de las abejas, porque lo utilizan como referencia, como si de una brújula natural se tratara. Prost explica que “Su percepción de la luz polarizada, cuyas vibraciones tienen lugar en un solo plano, y que nosotros no distinguimos de la luz ordinaria, explica la facilidad de su orientación.”
Además, como se sabe, en sus danzas para informar de la ubicación de una fuente de alimento, las abejas pecoreadoras son capaces de explicar dónde está el sol para tomarlo como referencia. Esta capacidad para codificar una información tan compleja es uno de los comportamientos más sorprendentes de las abejas.

En definitiva, el sol es importantísimo para las abejas, que dependen de él para desarrollar su actividad y para sostener su propio metabolismo. Por eso, resulta tan interesante entender el comportamiento de las abejas en el eclipse de sol.

3 – Eclipse total de sol: qué es y por qué se produce

El eclipse solar del 8 de abril de 2024 es un evento astronómico en el cual la Luna se interpone entre la Tierra y el Sol, proyectando su sombra sobre la superficie terrestre y bloqueando parcial o totalmente la luz solar. Este eclipse será visible en una franja que atraviesa América del Norte, desde México hasta Canadá, ofreciendo a millones de personas la oportunidad de presenciar este espectáculo natural único.

Los eclipses solares ocurren cuando la Luna se encuentra en su fase de Luna Nueva y su órbita la lleva a alinearse entre la Tierra y el Sol. En el caso del eclipse del 8 de abril de 2024, la Luna pasará directamente frente al disco solar, proyectando su sombra sobre la Tierra y creando un fenómeno visualmente impactante. Aunque todo el proceso de eclipse puede durar bastante tiempo, el eclipse total, de oscuridad máxima, durará cuatro minutos y medio.

Los eclipses solares son eventos de gran importancia tanto científica como cultural. Desde un punto de vista científico, estos eventos permiten estudiar la atmósfera solar, observar la corona solar y realizar investigaciones sobre el comportamiento de la luz en condiciones extremas y su efecto sobre personas, animales y plantas.

Imagen de un eclipse total de sol

Imagen de un eclipse total de sol. Foto: Starry Earth, en Flickr.

Tras el eclipse solar del 8 de abril de 2024, el próximo evento de estas características ocurrirá 12 de agosto de 2026. Este eclipse, aunque no será idéntico al de abril de 2024, ofrecerá otra oportunidad para observar la majestuosidad de la alineación cósmica que da lugar a estos fenómenos.

En resumen, el eclipse solar del 8 de abril de 2024 es un evento astronómico fascinante que brinda la oportunidad de contemplar la belleza y la complejidad del sistema solar. Y, de paso, podremos aprender algo más para la apicultura observando a las abejas en el eclipse de sol.

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4 – Bibliografía empleada

Biri, Melchiorre & Prats, Carmen (1988) El gran libro de las abejas. Barcelona: Editorial de Vecchi.

Briceño, R.D,. & Ramírez, W. (1993) Activity of Apis mellifera (Hyrnenoptera: Apidae) and sorne spiders (Araneidae) during the 1991 total solar eclipse in Costa Rica. Revista de Biología Tropical, 41 (2).
https://revistas.ucr.ac.cr/index.php/rbt/article/view/23371

Galen, C; Miller, Z; Lynn, A; Axe, M; Holden, S; Storks, L; … & Kephart, J. (2019). Pollination on the dark side: Acoustic monitoring reveals impacts of a total solar eclipse on flight behavior and activity schedule of foraging bees. Annals of the Entomological Society of America112(1), 20-26.
https://academic.oup.com/aesa/article-abstract/112/1/20/5123345

Jean Prost, Pierre (2007) Apicultura. Conocimiento de la abeja. Manejo de la colmena. Barcelona: Editorial Mundi Prensa.

 

Lasanta, Eugenio (2018). Apicultura práctica tradicional y moderna: La esencia en el hexágono. Madrid: Liber Factory.

Robles, Elena & Salvachúa, Carmelo (2012) Iniciación a la apicultura. Tecnología y calendario. Madrid: Editorial Mundi Prensa.

Salvachúa, Carmelo & Robles, Elena (2003) Manual de apicultura práctica. Sector apícola Galego.

Wilson, Noah (2014) La abeja. Una historia natural. Librería Universitaria de Barcelona: Barcelona.

Wheeler, W. M; MacCoy, C. V; Griscom, L; Allen, G. M; & Coolidge, H. J. (1935). Observations on the behavior of animals during the total solar eclipse of August 31, 1932. In Proceedings of the American Academy of Arts and Sciences,  70, (2). 33-70
https://www.semanticscholar.org/paper/Observations-on-the-Behavior-of-Animals-during-the-Wheeler-MacCoy/6cdbcd7f275d25634c1da6597cbcdbfe0ebc2a00

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