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Cúpulas de plástico para traslarve

Portacúpulas, cúpula y protector.

Una investigación científica ha comparado la eficacia de diferentes modelos de cúpula de plástico para traslarve. Sus resultados prueban que hay importantes diferencias en la calidad de las reinas en función de cómo sea la cúpula.

En los métodos de cría de reinas con traslarve se utilizan generalmente unas pequeñas cúpulas de plástico que hacen las veces de celdilla agrandada. La idea es que las obreras entiendan que esa cúpula es el inicio de una celda real y traten a la larva implantada como si fuera una futura reina, desarrollando a su alrededor una realera o celda real.

Estas cúpulas de plástico para traslarve pueden parecer todas iguales, pero, en realidad, la apicultura comercial maneja muchos modelos, que se diferencian en tamaños y materiales. Ahora, una investigación compara varios de estos modelos para evaluar su incidencia en la calidad de las larvas y también de las reinas.

Sigue leyendo para saber cómo afecta el tipo de cúpula de traslarve al desarrollo de las reinas en las tareas de cría de reinas.

ÍNDICE DEL ARTÍCULO
1 – Cúpulas de plástico para traslarve: qué son y cómo se utilizan
2 – Desarrollo del experimento: 165 traslarves
3 – Así impactan las cúpulas de plástico en
la calidad de las reinas
4 – Bibliografía empleada

El trabajo científico se ha publicado en una de las revistas más prestigiosas del ámbito de la apicultura, el Journal of Apicultural,  y lo firma un equipo de investigadores de universidades de Estados Unidos y Egipto, encabezados por Hossam Abou-Shaaraa, de la Universidad de Mississippi.

1 – Cúpulas de plástico para traslarve: qué son y cómo se utilizan

El trabajo de estos investigadores se centra, por tanto, en evaluar cómo afectan al desarrollo de las reinas las cúpulas de plástico se utilizan en las técnicas de cría de reina con traslarve.

Las cúpulas de plástico para traslarve son un accesorio muy útil para los apicultores que quieren criar reinas, sean grandes criadores o simplemente quieran producir unas cuantas reinas para sus núcleos o para reemplazar madres en sus colmenas.

Las técnicas de traslarve suponen tomar una larva de muy corta edad y traspasarla a una celdilla artificial que simula ser una celdilla preparada por las abejas para desarrollar en ella una reina. Si las obreras encuentran una larva de obrera en una celdilla más grande de lo normal, tenderán a convertir esa larva en una reina. Siempre, claro, que se den las condiciones de orfandad necesarias.

Muchos apicultores producen estas celdillas con cera. Sin embargo, es una tarea delicada y laboriosa y a menudo en la cera aparecen agrotóxicos, con lo que la mayoría ha sustituido la cera por el plástico. Así, los fabricantes de materiales apícolas ofrecen a precios muy asequibles las pequeñas cúpulas de plástico que los apicultores necesitan para criar sus reinas.

detalle de un apicultor haciendo traslarve de reinas para utilizar en Cúpulas de plástico para traslarve

Proceso del traslarve. Foto: Conall, en Flickr.

Por lo general, son cúpulas de un solo uso, aunque tampoco es raro que se reciclen. En algunos casos, se bañan en cera pura y de confianza para que parezcan más naturales. Después, los apicultores las montan en bastidores especiales que pueden albergar varias decenas de ellas.

Antes del traslarve, suelen introducir estos bastidores con las cúpulas en las colmenas que van a estirar las realeras. La idea de esa acción es que las cúpulas y el propio bastidor se impregnen del olor de la colonia, con lo que se reduce el rechazo.

Finalmente, se produce el traslarve y cada cúpula recibe una diminuta larva sobre una gota de jalea real o de una mezcla de agua y jalea. A partir de ahí, las obreras estiran cera alrededor de la cúpula y van construyendo la realera a medida que la reina crece.

Cunado están operculadas las celdas reales, los apicultores suelen protegerlas con capuchones o jaulas plásticas que habitualmente se encajan en las cúpulas.

2 – Desarrollo del experimento: 165 traslarves

Estas cúpulas pueden parecer todas iguales, pero no lo son. Hay variaciones en tamaño (anchura y profundidad) y también en los materiales utilizados en su elaboración. Y los investigadores pensaron que esas diferencias podrían tener algún impacto sobre la calidad de las reinas que crecen en las cúpulas, con lo que pusieron en marcha un trabajo de campo.

Su experimento compara 10 tipos de cúpulas de plástico para traslave y se empleó para llevarlo un apiario del Centro de Extensión e Investigación Delta, en Mississippi, Estados Unidos.

Allí, los investigadores seleccionaron una colmena con reina híbrida rusa que sería la encargada de poner los huevos que, posteriormente, darían lugar a las larvas para el traslarve. Además, seleccionaron otras tres colonias que servirían como iniciadoras y desarrolladoras de las realeras. Eran colmenas Langstroth, fuertemente pobladas, con cámara de cría y alza, y sin reina.

Además, fabricaron una serie de cúpulas de cera pura de opérculos garantizada para utilizar como grupo de control y comparar los resultados.

Cúpulas de plástico para traslarve

Modelos de cúpulas utilizados en la investigación y sus números. Foto Abou-Shaaraa et al.

El traslarve se llevó a cabo con cinco cúpulas de plástico de cada uno de los diez modelos que se comparaban. De esta forma, se fueron colocando aleatoriamente cúpulas de los 11 tipos, incluyendo las de cera, hasta completar dos bastidores con capacidad para 55 celdas reales: 30 en uno y 25 en otro, para cada colmena.

Finalmente, las tres colmenas criadoras acogieron un total de 165 cúpulas con traslarves, con los bastidores de celdas reales colocados igual: tercera posición desde cada lado del cajón superior.

De esta forma, las cúpulas quedaron repartidas de forma aleatoria y los bastidores, en posiciones idénticas, asegurando así un reparto homogéneo. Durante el desarrollo de las reinas (16 días) los investigadores agregaron panales de cría sellada para reforzar con nodrizas las colmenas.

La investigación señala que los 165 traslarves se hicieron todos de acuerdo con el método Doolittle y los llevó a cabo el mismo operador.

A partir de ahí, el equipo llevó a cabo una amplia serie de mediciones para conocer el peso de las larvas. También se evaluó la aceptación de las realeras.

Esquema de una investigación para medir la calidad de las Cúpulas de plástico para traslarve

Esquema de la investigación. Foto: Aobu-Shaaraa et al.

Después, cuando las realeras estuvieron operculadas, se protegieron con capuchones de plástico y, a falta de tres días para que nacieran las reinas, se trasladaron a una incubadora donde se mantuvieron a 34º y 70 por ciento de humedad.

A medida que iban naciendo las reinas, se las anestesiaba con CO2 para poder pesarlas, medirlas con precisión y, posteriormente, diseccionarlas para determinar el tamaño exacto de sus órganos.

Por otro lado, las cúpulas utilizadas se midieron y pesaron, se midió el grosor de sus paredes y se analizaron los componentes con los que se habían elaborado.

Finalmente, el trabajo indica que todo el proceso se repitió en seis rondas de traslarves.

3 – Así impactan las cúpulas de plástico en la calidad de las reinas

Tras todas sus mediciones y cálculos, los científicos llegaron a varias conclusiones sobre el impacto que tienen los diferentes modelos de cúpulas de plástico para traslarve en el desarrollo y calidad de las reinas.

Los resultados más llamativos son:

Las cúpulas hechas con cera virgen tuvieron una aceptación del 82 por ciento, dato que marca la referencia como grupo de control.

A partir de ese dato, explican que “cuatro tipos de cúpula (1, 4, 8 y 9, en la imagen) tuvieron tasas de aceptación significativamente más bajas que el control, mientras que los tipos de cúpulas restantes mostraron tasas de aceptación no significativamente diferentes de la cúpula hecha con cera de abeja”.

Además, descubrieron que la cúpula de tipo 6 (ver imagen) tuvo la tasa de aceptación más alta en relación con el control (95 por ciento), mientras que la copa tipo 9 tuvo la más baja (37 por ciento).

También han podido demostrar que hay una correlación negativa entre la profundidad de la cúpula y la tasa de aceptación: a mayor profundidad, peor aceptación. Además, aquellas cúpulas con las paredes más gruesas lograron una aceptación ligeramente mejor que las otras.

bastidor para Cúpulas de plástico para traslarve

Uno de los bastidores utilizados en el estudio. Foto: Abou-Shaaraa et al.

En cuanto a la tasa de operculado (porcentaje de celdas que llegaron a sellarse), fue muy similar al de aceptación y se comportó de forma similar para los diferentes modelos de cúpula de plástico. Fue baja en los modelos 1,4, 8 y 9 y especialmente buena con el modelo 6.

Otros parámetros que se midieron para valorar el impacto de las cúpulas en las reinas fue el peso de las larvas y la cantidad de jalea depositada por las obreras en cada una. Los investigadores encontraron que “el peso de las larvas solas fue significativamente menor en los tipos de copa 1, 2, 3, 4, 7, 8 y 9 que en las cúpulas de control hechas de cera”, lo que sugiere que las abejas tuvieron problemas para abastecer correctamente esos modelos. Solo las de tipo 5, 6 y 10 mostraron resultados similares a los de las cúpulas de cera.

Finalmente, el peso de las reina nacidas osciló entre los 0,216 gramos de las reinas nacidas en las cúpulas del modelo 6 y los 0,228 gramos de las que nacieron en el modelo 9. Con tan poca distancia entre ambos tipos, las diferencias de peso de las reinas entre los diez modelos comparados no se han considerado significativas.

Con todo esto, los investigadores indican que “la correlación negativa entre la tasa de aceptación y el diámetro interior y la profundidad de las cúpulas indica una menor aceptación en aquellas que tienen un diámetro interior más amplio y mayor profundidad”.

Sin embargo, las reinas finalmente nacidas no muestran grandes diferencias entre los diferentes modelos, con lo que los científicos piensan que el tamaño de las cúpulas no está directamente relacionado con el éxito y calidad de las reinas, sino que afecta más a su aceptación en los estados larvarios. Aun así, indican que “el tamaño de la cúpula no es el único parámetro que afecta la tasa de aceptación de las larvas; posiblemente la composición química y la contaminación de las cúpulas también puedan afectar la aceptación de las larvas”.

También reconocen que hacen falta más estudios para determinar qué cúpula es la más adecuada para la cría de reinas.

Como puedes ver, el tipo de cúpulas de plástico para traslarve es algo que se debe seleccionar también cuidadosamente. No todos los modelos son igual de eficaces. ¿Cuál utilizas tú? Cuéntanoslo en los comentarios de este artículo.

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4 – Bibliografía empleada

Abou-Shaara, H., Mehrparvar, S., Read, Q. D., Chen, J., & Amiri, E. (2024). Impact of commercial plastic queen cell cups on rearing success and development of honey bee queens. Journal of Apicultural Research, 1–11. https://doi.org/10.1080/00218839.2024.2418682

Biri, Melchiorre & Prats, Carmen (1988) El gran libro de las abejas. Barcelona: Editorial de Vecchi.

Collins, A. M., Pettis, J. S., Wilbanks, R., & Feldlaufer, M. F. (2004). Performance of honey bee (Apis mellifera) queens reared in beeswax cells impregnated with coumaphos. Journal of Apicultural Research, 43(3), 128–134. https://doi.org/10.1080/00218839.2004.11101123

DeGrandi-Hoffman, G., Spivak, M., & Martin, J. H. (1993). Role of thermoregulation by nestmates on the development time of honey bee (Hymenoptera: Apidae) queens. Annals of the Entomological Society of America, 86(2), 165–172. https://doi.org/10.1093/aesa/86.2.165

Jean Prost, Pierre (2007) Apicultura. Conocimiento de la abeja. Manejo de la colmena. Barcelona: Editorial Mundi Prensa.

Lasanta, Eugenio (2018). Apicultura práctica tradicional y moderna: La esencia en el hexágono. Madrid: Liber Factory.

 

Robles, Elena & Salvachúa, Carmelo (2012) Iniciación a la apicultura. Tecnología y calendario. Madrid: Editorial Mundi Prensa.

Salvachúa, Carmelo & Robles, Elena (2003) Manual de apicultura práctica. Sector apícola Galego.

Wilson, Noah (2014) La abeja. Una historia natural. Librería Universitaria de Barcelona: Barcelona.

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