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pupa de zángano que se puede utilizar para harina de cría de zánganos

pupa de zángano.

Una investigación científica propone utilizar la cría de zánganos para producir “harina de cría de zánganos” con la que alimentar a las abejas. Los resultados del estudio indican que es una fuente sostenible de proteínas, grasas y minerales para las colonias en épocas de escasez. Te contamos qué es y cómo se hace la harina de zánganos.

Como todo apicultor sabe, las colmenas de abejas producen muchísimos más zánganos de los que realmente necesitan para garantizar una hipotética fecundación de la reina. Ese sobrante de zánganos, varios miles cada año, tienen un enorme potencial como pienso apícola.

Al menos, así lo explica una investigación recién publicada en la que se propone reciclar la cría de zánganos y utilizarla como base para elaborar ‘harina de cría de zánganos’, un alimento que podría competir con las habituales tortas proteicas y con otros alimentos industriales que se emplean en la apicultura.

Aunque puede sonara a canibalismo, la idea es interesante y ofrece a los apicultores una buena posibilidad para producir un alimento rico en nutrientes y sostenible. Sigue leyendo para descubrir qué es la ‘harina de zánganos’ y qué resultados ofrece en la alimentación de las abejas.

ÍNDICE DEL ARTÍCULO
1 – Alimentar abejas con cría de zánganos:
resultados de la investigación
4 – Capacidad nutritiva de la harina de zángano
2 – Qué es y cómo se hace la harina de cría de zánganos
4 – Capacidad nutritiva de la harina de zángano
4 – Bibliografía empleada

La investigación que ha lanzado esta propuesta tan llamativa se titula ‘Reciclaje de cría de zánganos de abejas melíferas para una apicultura sostenible’ y la ha publicado la revista ‘Journal of Entomology Economics’, de la muy prestigiosa Sociedad de Entomología de Estados Unidos. El trabajo lleva la firma de Ratko Pavlovic, de la Universidad de Belgrado, en Serbia, encabezando un equipo de investigadores serbios y austriacos.

1 – Alimentar abejas con cría de zánganos: resultados de la investigación

Los científicos involucrados en esta investigación parten de una idea llamativa: en los tratamientos contra la varroa es frecuente eliminar grandes masas de cría de zánganos. Es una técnica habitual en la lucha contra el ácaro. Incluso se introducen panales especiales de cera estampada con el tamaño de la celdilla de zánganos para que las abejas los estiren y, cuando las reinas ponen en ellos y las larvas crecen, retirarlos de la colmena.

Esto responde al comportamiento de varroa, que prefiere infestar celdas de zánganos, porque sus larvas tienen más nutrientes y las crías del ácaro se alimentan mejor que sobre larvas de abejas obreras.

Así, los investigadores han pensado qué hacer con toda esa cría de zánganos que, generalmente, se desecha y se tira a la basura. Y se les ha ocurrido una idea sorprendente: reciclarla en alimento para las abejas.

La idea puede parecer chocante, incluso habrá quién piense que se incita a las abejas al canibalismo. Pero, en realidad, los apicultores saben bien que las abejas suelen comerse las larvas cuyas celdas se abren durante el manejo apícola. Y también aprovechan como alimento toda la cría que se rompe en tratamientos contra varroa como el de rascar la cría. Incluso se sabe que, en momentos de mucha escasez, no es raro que desoperculen cría y se nutran de ella y del alimento que contiene la celdilla.

cría de zánganos que se puede utilizar para la elaboración de harina de cría de zánganos

Cría de zánganos en un panal. Foto: Oakley Originals, en Flickr.

Además, no es raro pensar en la cría de zángano como parte de la dieta humana. En algunos lugares ya se comen y, en general, se estudia su empleo en la gastronomía.

El experimento

Partiendo de la noción de que las abejas no dudan en reciclar de forma natural las larvas no viables, el trabajo de campo se llevó a cabo con cinco colmenas ubicadas en un apiario de Serbia. En cada una se introdujeron panales para cría de zánganos y, pasados 25 días, se retiraron, lo que permitió conseguir 1,5 kilogramos de larvas de machos.

Los científicos indican que partieron de una cantidad de 1130 gramos de larvas y pupas limpias, obtenidas tras depurar los 1500 gramos de cría de zángano en bruto. Una vez secado el material, se lograron 300 gramos de larvas secas.

Simultáneamente, han criado larvas de gusano amarillo de la harina, para utilizarlos como muestra de control y comparar las posibilidades alimenticias de ambas larvas.

larvas de zánganos para harina de cría de zánganos

Larvas ya procesadas. Foto: Pavlovic et al.

Después, gusanos y crías de zángano se procesaron para convertirlos en harina a través de una técnica de secado y molido. Ambas harinas se sometieron a una digestión artificial, un sistema que simula la digestión de los alimentos para poder analizar qué elementos nutritivos se extraen de ellos. Finalmente, la harina de zángano y la harina de gusano, una vez digeridas artificialmente, se analizaron con un equipo de espectrografía de masas.

2 – Capacidad nutritiva de la harina de zángano

Los resultados de este análisis permitieron evaluar la cantidad de proteínas, grasas y minerales que ofrecía cada preparado.

Lo que más sorprende es que los científicos solo han encontrado suficientes minerales en la harina de zánganos. La elaborada con gusano amarillo estaba por debajo de los límites de detección.

Así, en la harina de zánganos han encontrado cantidades mayores de minerales como calcio, aluminio, rubidio, estroncio, cromo, plata, antimonio, plomo, litio y cobre. Además, la harina hecha con zánganos resultó mucho más rica en magnesio, calcio, sodio, azufre, fósforo y potasio.

Finalmente, la harina hecha con cría de zánganos presentaba un 40,6 por ciento de grasas, mientras que la de gusano amarillo solo un 21,7 por ciento. Únicamente en cantidad de proteínas era más rica la del gusano amarillo: 46,4 por ciento frente a 35,5 por ciento del peso final

Por tanto, el experimento demuestra que la harina de cría de zánganos es rica en proteínas, grasas y, especialmente, en minerales. Esto permite a los investigadores señalar que este producto “puede ser un suplemento adecuado para el polen” en la alimentación de las abejas.

abejas con larvas de zánganos que sirven para hacer harina de cría de zánganos

Abejas moviendo pupas de zánganos.

Cría de zánganos combinada con polen

Una vez determinado el poder nutritivo de la harina de cría de zánganos, se pasó a un experimento exploratorio en el campo. Se elaboró una torta de 1435 gramos hecha con azúcar comercial y harina de zánganos al 4 por ciento. Este preparado se suministró a una colmena y se comparó su consumo con el de una torta comercial que contenía un 4 por ciento de polen.

Los científicos observaron que el consumo de ambas tortas fue levemente mayor en el caso de la torta con polen, pero muy similar, con lo que consideran que “la torta de zángano es bien aceptada por las abejas melíferas”, si bien creen que harán falta más pruebas para encontrar la formulación adecuada.

Además, aseguran que la fuerte carga de minerales que tiene esta harina de cría de zánganos “podría desempeñar un papel adicional en la colmena como fuente potencial de elementos antimicrobianos, ayudando a prevenir y controlar enfermedades”.

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3 – Qué es y cómo se hace la harina de cría de zánganos

Los científicos creen que cada colmena podría producir al menos 200 gramos de harina de cría de zánganos por temporada, una cantidad importante para combinar con otros alimentos de mantenimiento o estimulación.

Para lograr esta harina, el quipo serbo-austriaco siguió un método sencillo:

  • Recolección de la cría de zánganos. La cría para el experimento salía de panales especiales que se introducían en la colmena para que las reinas los llenaran con cría de zánganos. Sin embargo, también se puede aprovechar toda la cría de machos que se descarte cuando se trata contra varroa.
  • Separación de larvas y pupas. Para eliminar la cera de los panales y separar las larvas, se hirvió la cría de zánganos en agua. En cuanto esta empezó a hervir, se filtró la mezcla de agua, cera, larvas y pupas de zánganos. El lavado se repitió dos veces hasta que toda la cera se recogió por un lado y las larvas quedaron separadas y limpias.
  • Secado de larvas y pupas. Después, con un secador de alimentos doméstico, se secaron a 80ºC durante tres horas.
  • Varroa. Se analizó el material seco para detectar la presencia de cualquier varroa que hubiera sobrevivido al hervido.
  • Molido. Las larvas se molieron con un molinillo eléctrico hasta convertirlas en un polvo fino, la harina de cría de zánganos.
  • Mezcla con otro alimento. Para aplicar en las colmenas, la harina de zángano se mezcló con pasta de azúcar en una proporción del 4 por ciento.

Láminas de cera estampada para cría de zánganos

Láminas de cera estampada, especiales para la cría de zánganos.

El sistema de trabajo es realmente sencillo y, de antemano, permite que cualquier apicultor lo pueda poner a prueba. En principio, solo se ha encontrado un inconveniente: podría contribuir a la difusión de algunas enfermedades, aunque los investigadores aseguran que el proceso de elaboración elimina casi por completo los vectores contagiosos.

A cambio, la apicultura se encuentra con una solución para reaprovechar recursos y energía. Si se recicla las larvas y pupas de zánganos en forma de comida, el esfuerzo que hacen las abejas para desarrollar toda esa cría se aprovecha y redunda en la fortaleza de la colonia. Incluso se puede pensar la criar zánganos de forma sistemática para este fin.

Quizá en los próximos años, la harina de cría de zánganos se convierta en una herramienta importante para reforzar la alimentación apícola. ¿Qué opinas? Coméntalo en los comentarios.

4 – Bibliografía empleada

Biri, Melchiorre & Prats, Carmen (1988) El gran libro de las abejas. Barcelona: Editorial de Vecchi.

Jean Prost, Pierre (2007) Apicultura. Conocimiento de la abeja. Manejo de la colmena. Barcelona: Editorial Mundi Prensa.

Lecocq A, Foley K, Jensen AB. (2018). Drone brood production in Danish apiaries and its potential for human consumption. J. Api. Res. 57:331336. https://doi.org/10.1080/00218839.2018.1454376

Lasanta, Eugenio (2018). Apicultura práctica tradicional y moderna: La esencia en el hexágono. Madrid: Liber Factory.

Pavlović, Ratko; Crailsheim, Karl; Petrović, Miloš; Goessler, Walter y Zarić, Nemad (2025) Recycling honey bee drone brood for sustainable beekeeping, Journal of Economic Entomology, Volume 118, Issue 1, 37–44, https://doi.org/10.1093/jee/toae303

 

Robles, Elena & Salvachúa, Carmelo (2012) Iniciación a la apicultura. Tecnología y calendario. Madrid: Editorial Mundi Prensa.

Salvachúa, Carmelo & Robles, Elena (2003) Manual de apicultura práctica. Sector apícola Galego.

Wilson, Noah (2014) La abeja. Una historia natural. Librería Universitaria de Barcelona: Barcelona.

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