Modificado por Redacción

un apicultor en tareas de blanquear los techos de las colmenas

Un apicultor blanquea el techo de una colmena. Foto: Broodminder.

Blanquear los techos de las colmenas en verano es una práctica muy habitual en zonas muy calurosas. Los apicultores saben de forma intuitiva que esta solución mejor la calidad de vida de las abejas. Ahora, la empresa Broodminder, especialista en monitorización de colmenas, pone números a la idea: blanquear los techos hace que la temperatura bajo la tapa se reduzca hasta 10 grados.

Encalar o blanquear las casas ha sido históricamente una solución contra el calor estival en zonas como toda el área mediterránea. En países como España o Italia, especialmente en las regiones más sureñas, el encalado o blanqueo de los edificios es una práctica constante. Se busca que el color blanco de las fachadas repela la mayor cantidad posible de rayos de sol y, por tanto, la casa absorba menos calor.

Esta idea se trasladó de forma natural a la apicultura y hace ya mucho tiempo que blanquear el techo de las colmenas en verano es parte de las tareas de gran parte de los apicultores en España y otros países. El pensamiento intuitivo dice que, si encalar hace que el interior de las casas sufra menos el calor, también servirá para las colmenas. Y, efectivamente, así es.

Con todo, nadie tenía datos reales de la eficacia de esta práctica, con lo que se basaba en pura intuición. Sin embargo, la firma Broodminder, especialista mundial en monitorización de colmenas, acaba de presentar un trabajo de campo en el que pone números al blanqueado de techos: la temperatura bajo la tapa de las colmenas llegó a bajar hasta 10 grados.

En este artículo te contamos los hallazgos de Broodminder y te explicamos por qué es tan importante blanquear los techos de las colmenas en verano.

ÍNDICE DEL ARTÍCULO
1 – Blanquear los techos de las colmenas: así de eficaz es
2 – Cómo y cuándo blanquear los techos de las colmenas
3 – La importancia de tener sombra en los apiarios
4 – Bibliografía empleada

Broodminder es una empresa francoestadodunidense que desarrolla sistemas de monitorización de colmenas: básculas inteligentes, contadores de abejas o cámaras de vídeo colocadas en el interior de las colonias. Con sus sistemas de control, ha podido medir con detalle cómo cambia el ambiente dentro de una colmena al blanquear el techo en verano.

1 – Blanquear los techos de las colmenas: así de eficaz es

Los técnicos de Broodminder parten del conocimiento tradicional y explican que “una superficie blanca brillante refleja una proporción mucho mayor de la radiación solar incidente que un techo de metal oscuro”. Por tanto, “una menor absorción de luz solar implica un techo más fresco y, potencialmente, una menor transferencia de calor al interior de la colmena”.

Para demostrar esto de una forma más científica, han medido la temperatura en cuatro colmenas: una con techo de metal mate sin tratar; otra, con techo de metal reflectante, y dos más con los techos encalados con cal hidratada. Cada uno de estos techos tenía, además, una capa de poliestireno aislante de unos 4 centímetros.

La observación se llevó a cabo durante varios días de mucho calor y, para medir la temperatura, se emplearon sensores Broodminder-T2, dispositivos muy sencillos que, instalados en la colmena, monitorizan diferentes parámetros, como el calor o la humedad.

Este trabajo dejó claros algunos resultados contundentes:

  • El techo de metal mate sin tratar fue consistentemente el más caliente, alcanzando casi 49 °C durante las tardes soleadas.
  • Los techos encalados alcanzaron máximos de 40º C. Es decir, unos 9-10º menos que el techo sin tratamiento. Estas diferencias se mantuvieron a lo largo de todo el periodo de observación.

Aquí puedes comprobar todos los datos en una tabla dinámica.

Los responsables de Broodminder subrayan que “en lugar de simplemente recibir calor del ambiente, el techo sin tratar actuó como un colector solar, absorbiendo energía e irradiando calor hacia la colonia que se encontraba debajo. Esto sucedió a pesar de la presencia de 4 cm de aislamiento”.

gráfico de temperaturas del experimento de blanquear los techos de las colmenas

Gráfico de temperaturas. En azul, las colmenas con los techos blanqueados. Imagen Broodminder.

En cuanto a la mayor eficacia que muestran los techos blanqueados, los autores advierten que “un techo 10 °C más frío no significa que el nido de cría en sí mismo se enfríe 10 °C. Las colonias sanas regulan la temperatura de la cría de forma extraordinaria. En cambio, un techo más frío implica que entra menos calor en la colmena, lo que reduce el esfuerzo de enfriamiento que deben realizar las abejas.

De esta forma, el experimento demuestra cómo una técnica tan sencilla como blanquear los techos de las colmenas con cal hidratada ayuda eficazmente a las abejas a superar los veranos más duros.

2 – Cómo y cuándo blanquear los techos de las colmenas

Esta idea del blanqueo es habitual en los apiarios del sur de Europa. En cuanto se acerca la canícula y el calor aprieta, los apicultores encalan los techos con una fina lechada de cal hidratada.

Es una capa de pintura biodegradable que se irá degradando con el tiempo, pero que será eficaz durante los meses de más calor. Después, con la acción de los elementos y el manejo de los apicultores, esa cal se irá endureciendo lentamente (proceso de carbonatación) y acabará por desprenderse y deshacerse en la tierra, con lo que será necesario aplicar nuevamente una capa el verano siguiente.

Para blanquear los techos solo hacen falta tres elementos: cal apagada (cal viva), agua y una brocha o cepillo para aplicar la capa de encalado.

  • La cal viva o cal apagada. Este material es muy barato: un saco de 15 kg no llega a 30 euros.
  • La cal viva se mezcla con agua con una proporción de una parte de cal y dos partes de agua.
  • Aplicación. Con una brocha grande o un cepillo de pintor se aplica una capa generosa de cal sobre los techos.

El propio estudio de Broodminder destaca que “uno de los aspectos más impresionantes del experimento no fue solo la reducción de la temperatura, sino también su bajo costo. Unos pocos centavos de cal hidratada, un balde de agua y una brocha común fueron suficientes para cubrir todo un colmenar”.

Ventajas del encalado

La cal hidratada ofrece varias ventajas frente a otras formas de blanquear las colmenas, como podrían ser las pinturas sintéticas.

Por un lado, transpira, con lo que no supone una capa demasiado aislante, sino que es más bien una solución temporal. De hecho, para la llegada del invierno, la mayor parte de la cal habrá desaparecido, permitiendo que los techos absorban calor en la estación fría y generen el efecto contrario, ayudando a que las abejas mantengan mejor la temperatura interior.

Por otro lado, es ecológica. cal hidratada (hidróxido de calcio, Ca(OH)₂) es biodegradable y respetuosa con el medioambiente y no deja residuos tóxicos persistentes:

  • Es de origen mineral, no sintético: se obtiene calcinando piedra caliza (carbonato de calcio) y añadiendo agua.
  • Vuelve a su estado natural con el tiempo: al exponerse al aire, la cal hidratada reacciona con el CO₂ atmosférico y se transforma gradualmente de nuevo en carbonato de calcio (el mismo material que la piedra caliza original), en un proceso llamado carbonatación. Por eso los encalados se van “desgastando” con las estaciones.
  • No es tóxica para el suelo ni el agua en las cantidades típicas de un encalado doméstico o apícola, aunque en su forma concentrada (antes de aplicarla y secarse) sí es cáustica y alcalina (pH muy alto), por lo que conviene evitar el contacto directo con la piel y los ojos durante la aplicación.
  • No contiene compuestos orgánicos, por lo que el concepto de “biodegradable” aplica de forma un poco distinta que a un plástico o una tela: no se descompone por acción microbiana, sino que se reintegra químicamente al ciclo natural del calcio y el carbono.

sensor broodminder t2 utilizado para medir la temperatura de las colmenas después de blanquear los techos de las colmenas

Sensor de Broodminder.

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3 – La importancia de tener sombra en los apiarios

A medida que el cambio climático y el calentamiento global endurecen las temporadas cálidas, la apicultura sufre más el impacto del calor. En España, las sequías y las olas de calor han traído ya varias temporadas de bajas cosechas y pérdidas, con lo que el problema no es menor.

En algunos lugares, como en Estados Unidos, incluso conservan las colmenas en hangares o almacenes refrigerados durante las semanas de más calor, cuando el campo no ofrece alimento y las abejas sufren más.

Sin recurrir a soluciones tan extremas, los apicultores de zonas cálidas conocen bien la importancia de ofrecer a las abejas soluciones contra el calor más duro, especialmente en las tardes de verano, cuando las temperaturas son más tórridas.

Por eso, es habitual trabajar con sombras en los apiarios. Estas pueden ser naturales, ofrecidas por la vegetación, o proporcionadas por los apicultores con mallas de sombreo, tejadillos y otras propuestas. Entre estas, blanquear los techos de las colmenas suele ser la más socorrida, aunque también hay quien prefiere echar sobre los tejados de las colmenas unas paletadas de tierra o arena. Es una técnica más trabajosa, pero genera una capa protectora de varios centímetros y es incluso más barato que el encalado.

Lo cierto es que ofrecer a las abejas un respiro frente al calor, sea en forma de sombreado o de encalado, resulta muy importante. Ayuda a la colonia a mejorar su termorregulación y reduce su gasto energético en ventilación. Además, mejora el bienestar interior y eso se traduce en abejas más enfocadas en la cosecha.

colmenas a la sombra alternativa a blanquear los techos de las colmenas

Colmenas a la sombra. Foto: Anna Hesser, en Flickr.

De igual forma, en verano es muy importante asegurar el suministro de agua a las abejas. Recuerda que estas la prefieren limpia y poco mineralizada. Y, por supuesto, hay que cuidar mucho la orientación de los apiarios para que el impacto del calor no sea un problema demasiado grande.

Teniendo todo esto en cuenta, y trabajando en blanquear los techos de las colmenas, las abejas estarán un poco mejor preparadas frente a veranos cada vez más duros.

4 – Bibliografía empleada

Biri, Melchiorre & Prats, Carmen (1988) El gran libro de las abejas. Barcelona: Editorial de Vecchi.

Jean Prost, Pierre (2007) Apicultura. Conocimiento de la abeja. Manejo de la colmena. Barcelona: Editorial Mundi Prensa.

Lasanta, Eugenio (2018). Apicultura práctica tradicional y moderna: La esencia en el hexágono. Madrid: Liber Factory.

Pons, Lorenzo. (2026, 16 de julio). Limewashing beehive roofs: Up to 10°C cooler. Broodminder Europe. https://eu.broodminder.com/blogs/blog/limewashing-beehive-roofs-summer-heat

 

Robles, Elena & Salvachúa, Carmelo (2012) Iniciación a la apicultura. Tecnología y calendario. Madrid: Editorial Mundi Prensa.

Salvachúa, Carmelo & Robles, Elena (2003) Manual de apicultura práctica. Sector apícola Galego.

Wilson, Noah (2014) La abeja. Una historia natural. Librería Universitaria de Barcelona: Barcelona.

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