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zona de congregación de zánganos

Red para atrapar machos en una zona de congregación de zánganos. Foto: Ward, 2026.

Las zonas de congregación de zánganos son uno de los fenómenos más llamativos del comportamiento de las abejas. Son áreas en las que se concentran cientos o miles de machos a la espera del paso de las reinas que se van a fecundar. Te contamos qué son y por qué tienen tanta importancia en la apicultura las zonas de congregación de zánganos.

Todos los apicultores saben que las reinas vírgenes salen de la colmena para fecundarse y que lo hacen en el aire, volando. Esos viajes, que ese llaman vuelos de fecundación o vuelos nupciales, se producen al principio de la vida de las reinas y tienen a varios machos como coprotagonistas.

Lo que no es tan sabido es que esos encuentros no se producen en lugares aleatorios, sino que suelen tener lugar en puntos muy concretos que las reinas buscan cuando salen de la colmena. Son las zonas de congregación de zánganos, espacios muy específicos en los que se concentran incluso miles de zánganos.

En los últimos tiempos, los investigadores han puesto su mirada en estos lugares y han tratado de analizar cómo son y cómo se eligen. En este artículo te contamos lo que se sabe de las zonas de congregación de zánganos, uno de los comportamientos más sorprendentes de las abejas.

ÍNDICE DEL ARTÍCULO
1 – Qué son las zonas de congregación de zánganos
2 – Cómo es el vuelo nupcial de las reinas y los zánganos
3 – Variabilidad genética: el objetivo de la
congregación de zánganos
4 – Bibliografía empleada

Las zonas de congregación de zánganos han sido algo muy discutido por los investigadores apícolas. No todos han estado siempre de acuerdo con la existencia de estos puntos. Sin embargo, en los últimos años se ha ido confirmando que estos grandes grupos de zánganos existen y son la forma en que las reinas encuentran suficientes machos para garantizar una fecundación eficaz y genéticamente rica y variada.

1 – Qué son las zonas de congregación de zánganos

Los lugares en los que se reúnen grandes cantidades de zánganos a la espera de que las reinas vírgenes salgan de las colmenas para fecundarse en sus vuelos nupciales. En estos puntos, se pueden reunir cientos o incluso miles de zánganos procedentes de muchas colonias. Una cifra señalada frecuentemente habla de incluso más de 10.000 individuos.

El primero que habló de estas congregaciones de zánganos fue Hugo Buttel-Reepen, un biológo alemán que, en un texto de 1923, recogía el testimonio de un apicultor suizo de apellido Von Baldenstein. Este le explicó que, en una fecha tan lejana como 1950, había observado que “En un día de verano claro y soleado, oí un zumbido vivaz sobre los árboles frutales… Este zumbido provenía de los zánganos, que, con buen tiempo y durante las horas más calurosas del día, se congregaban allí en gran número y, zumbando ruidosamente, revoloteaban como si se tratara de un mercado. Es muy probable que este zumbido induzca a las jóvenes reinas que vuelan cerca de un zángano a dirigirse a estos lugares donde tienen la oportunidad de fecundarse.”

A partir de esta publicación de Buttel-Reepen, muchos científicos han perseguido por campos y montes las zonas de congregación de zánganos. Unos con más éxito, otros con menos. Por ejemplo, varios estudios hechos en terrenos muy llanos de Inglaterra, Alemania y Arizona no fueron capaces de describir estos puntos de reunión. Encontraron que los zánganos respondían a la presencia de las reinas, y no las esperaban en lugares concretos. Por eso, autores como Butler y Fairey (1964) concluyeron que no se podía hablar de congregaciones de zánganos.

Sin embargo, otros muchos sí han sido capaces de identificar, ubicar y describir estas reuniones. Es el caso de Zmarlicki y Morse (1963), que concluyeron que “existen áreas definidas de congregación de zánganos”. Fueron los primeros en utilizar ese término para denominar estos puntos.

zona de congregación de zánganos

Imágenes de una zona de reunión de machos. Foto: Ward, 2026.

Después lo han corroborado otros muchos, como el célebre biólogo y apicultor Thomas D. Seeley, que ha descrito a menudo las concentraciones de zánganos e, incluso, ha logrado situarse debajo de una durante el vuelo nupcial de una reina, tal y como cuenta en uno de sus libros más conocidos.

Actualmente, se da por seguro que Apis Mellifera, en sus diferentes variantes, utiliza este sistema para garantizar los apareamientos de las reinas, y se han encontrado puntos de concentración de zánganos en todos lo continentes. En España, por ejemplo, Egoitz Galarza, de la asociación de criadores de abeja negra ibérica Erbel, ha logrado describir la primera zona de congregación de zánganos de Apis Mellifera Iberiensis. Para ello, han utilizado drones con señuelos y han determinado que el punto de congregación tiene 300 metros de largo por 50 de ancho. En él, se reúnen más de 10.000 zánganos que vuelan entre los 20 y los 25 metros de altura.

Otro trabajo reciente, en este caso en Argentina (Matías et al, 2022) ha logrado documentar 20 puntos: 8 en Tucumán, 1 en Catamarca, 1 en Santiago del Estero, 3 en Entre Ríos y 7 en Buenos Aires.

 

¿Cómo son las zonas de concentración de zánganos?

Se ha especulado mucho con el tipo de lugar que eligen los zánganos para congregarse. Los seguimientos que se han hecho han mostrado diferentes conclusiones y, aunque hay algunos puntos en común, en gran medida sigue siendo un misterio, otro más de esos comportamientos raros de las abejas.

Un artículo reciente de Gard W. Otis recopila algunas de las características que diferentes investigadores han ido describiendo. Son estas:

  • Los drones tienden a partir en vuelos de apareamiento en dirección a puntos bajos en el horizonte y frecuentemente cuesta abajo.
  • Evitan las zonas muy abruptas y montañosas.
  • Buscan lugares protegidos por el viento. El trabajo hecho en Argentina menciona incluso “cortinas de árboles” que protegen a las zonas de concentración de zánganos.
  • En valles rodeados de montañas, los puntos de reunión están más bajos.
  • Tanto los zánganos como las reinas evitan volar sobre extensiones de agua.
  • Para llegar a ellos, se orientan por líneas del paisaje (árboles, carreteras…)
  • A veces, los zánganos buscan las zonas más cercanas a su colmena de origen. Sin embargo, se han documentado casos de machos que aparecen en áreas de concentración situadas incluso a cinco kilómetros de su colonia.

estación de fecundación de abejas en un bosque

Estación de fecundación en un bosque, en zona de concentración de zánganos.

Llamativamente, estos puntos de concentración se mantienen a lo largo del tiempo: Thomas D. Seeley ha documentado zonas de reunión que no han cambiado su ubicación en 50 años. Algunos autores han encontrado variaciones leves: de no más de 200 metros después de muchos años.

¿Cómo se localizan?

Para detectar estas zonas de congregación de zánganos, los científicos han utilizado varias técnicas. La más frecuente se utiliza desde la década de los 60 del siglo pasado, cuando se logró sintetizar la feromona real, (ácido 9- oxodecenoico).

Desde ese momento, se han empleado señuelos impregnados en esa feromona para identificar la presencia de los zánganos. Sin embargo, muchos investigadores creen que el uso de este producto distorsiona los experimentos, porque hace que los zánganos reaccionen hacia el señuelo, lo que mueve los puntos de concentración.

 

Por eso, en los últimos años se trabaja con técnicas menos invasivas, como el uso de drones o también de radares. Para eso, se fija una pequeña antena de radio a un dron y se monitoriza su vuelo con el radar. Estos sistemas están dando buenos resultados, como los descritos por Erbel o por los investigadores argentinos antes citados.

Una vez encontradas, las zonas de concentración de zánganos responden siempre a una descripción común. Son nubes de machos que vuelan lentamente a la espera de las reinas. Cuando estas entran en la zona, los zánganos se organizan en una formación muy visible con forma de cometa. La componen cientos de ellos siguen a la reina esperando su turno para la cópula.

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2 – Cómo es el vuelo nupcial de las reinas y los zánganos

Las reinas salen de la colmena para aparearse después de pasados unos seis días de su eclosión en las celdas reales. Este margen de tiempo es variable: si el clima es desfavorable, pueden tardar más en empezar los vuelos. Una vez empiezan a salir, repiten los vuelos nupciales durante varios días. En esos viajes pueden desplazarse hasta siete kilómetros y lo normal es que se apareen con entre 10 y 20 machos. Sin embargo, se sabe que pueden llegar a copular con 60. Este fenómeno se denomina poliandria y, en general, es bien conocido.

Las reinas se aparean en vuelo y después regresan a la colmena, donde es frecuente verlas llegar con restos de los genitales masculinos todavía enganchados a su abdomen. Allí, las obreras de su séquito las alimentan, las limpian y preparan para nuevos vuelos.  Y si el proceso de las reinas es relativamente bien conocido, el papel de los zánganos se ha estudiado menos. Lo normal es que salgan de la colmena para los primeros vuelos en torno al octavo o noveno día de vida. Sin embargo, algunos lo hacen con solo cuatro días.

Al principio no se alejan mucho de la colmena: son vuelos de orientación y aprendizaje. Más tarde, empiezan a alejarse y a buscar esas zonas de congregación de zánganos. Se sabe que pueden llegar a puntos de reunión situados a cinco kilómetros e incluso más.  

 

Los zánganos viven menos que las obreras. En verano viven de media unas dos semanas, con lo que su tiempo para el apareamiento es corto. Igualmente breve es el tiempo que pueden pasar volando en las zonas de concentración: entre 10 y 30 minutos.

¿Por qué formar zonas de congregación de zánganos?

Aunque se han descrito apareamientos de reinas fuera de las zonas de congregación, lo habitual pare ser que lo hagan en estos puntos. El motivo no está del todo claro y los científicos discuten la razón. Las dos teorías más firme son estas:

  • Reducir el tiempo fuera de la colmena. Al haber muchos zánganos disponibles, la reina pasa menos tiempo expuesta a peligros como aves insectívoras u otros agresores. Sin embargo, algunos autores creen que, si fuera por evitar riesgos, se aparearían con zánganos más cercanos a sus colmenas y no en puntos tan alejados.
  • La defensa del grupo. Otra teoría señala que el sistema de las grandes congregaciones de zánganos sirve para defender a las reinas. La masa de zánganos actúa como camuflaje o como elemento de confusión para los depredadores, que no ven a la reina o no saben cómo identificarla entre tantos machos volando.

Al margen de estos motivos para organizarse en congregaciones de zánganos, los investigadores coinciden en una razón de fondo: la variabilidad genética.


3 – Variabilidad genética: el objetivo de la congregación de zánganos

La poliandria es un mecanismo evolutivo que las abejas utilizan con una razón muy concreta: aumentar la cantidad y variabilidad de esperma masculino disponible. Como explicaba recientemente la experta criadora de reinas Susan Cobey en Meliza 2026, en esos vuelos las futuras madres pueden acumular hasta 12 millones de espermatozoides de incluso 60 diferentes zánganos (lo habitual es que conserven entre 3 y 7 millones de espermatozoides).

Al tener una reserva genética tan variada en su espermateca, las reinas pueden poner en marcha un amplio programa de recombinación genética. Con él, producen diferentes líneas de obreras a lo largo de su vida. Es lo que se conoce como subfamilias. Y cada una de estas subfamilias es mejor en algo, en función del padre: unas serán mejores para resistir enfermedades y otras, para producir miel.

La idea final de esta mezcla genética es que la colmena disponga de muchas armas. Que no sea muy buena solo en un aspecto, sino que pueda serlo en muchos.

Para Susan Cobey, esta estrategia tiene muchas ventajas:

  • Aumenta el atractivo y longevidad de la reina.
  • Aumenta la actividad y productividad de la colonia.
  • Aumenta la supervivencia invernal.
  • Reduce la prevalencia y gravedad de plagas y enfermedades.

Esta necesidad de asegurar la mayor variabilidad genética para las reinas explica la importancia de las zonas de congregación de zánganos. En ellas se agrupan miles de machos de infinidad de colonias, lo que aumenta la disponibilidad de genes diferentes.

genitales de un zángano atrapado en una zona de congregación de zánganos

Así son los genitales de un zángano.

Así, cuando se trabaja con estaciones de fecundación de reinas, es muy necesario contar con una presencia nutrida de zánganos seleccionados. Por ello, Cobey recomienda situar colmenas productoras de zánganos en un perímetro de un kilómetro alrededor de los núcleos de fecundación. Esa distribución asegura que los zánganos se agruparán en varios puntos cercanos a las reinas vírgenes, garantizando la disponibilidad genética.

De esta forma, la importancia de conocer las dinámicas de las zonas de congregación de zánganos se vuelve fundamental en los procesos de cría de reinas, siempre que se trabaje con fecundación natural.

4 – Bibliografía empleada

Biri, Melchiorre & Prats, Carmen (1988) El gran libro de las abejas. Barcelona: Editorial de Vecchi.

Buttel-Reepen, Hugo (1923) Memory of location in queens. Am Bee J 63. 25–27

Butler, C & Fairey, E. (1964) Pheromones of the honeybee: biological studies of the mandibular gland secretion of the queen. Journal of Apicultural Research, 3. 65–76. https://doi.org/10.1080/00218839.1964.11100085

Cobey, S. W. (2016). An Introduction to Instrumental Insemination of Honey Bee Queens. Bee World93(2), 33–36. https://doi.org/10.1080/0005772X.2016.1222790

Gąbka, J., Cobey, S.W. (2018) Factors, based on common practices, affecting the results of instrumental insemination of honey bee queens. Apidologie 49, 773–780. https://doi.org/10.1007/s13592-018-0606-y

Hopkins, BK; Cobey, S; Herr, C; & Sheppard, W.S. (2017) Gel-coated tubes extend above-freezing storage of honey bee (Apis mellifera) semen to 439 days with production of fertilised offspring. Reproduction Fertility and Development 29, 1944–

Jean Prost, Pierre (2007) Apicultura. Conocimiento de la abeja. Manejo de la colmena. Barcelona: Editorial Mundi Prensa.

Lasanta, Eugenio (2018). Apicultura práctica tradicional y moderna: La esencia en el hexágono. Madrid: Liber Factory.

 

Matías, Emiliano; Gallardo García Freire, Patricio; Russo, Romina et al (2022). Análisis del paisaje de las Áreas de Congregación de Zánganos. Conferencia: XI Congreso Argentino y XII Congreso Latinoamericano de Entomología. 10.13140/RG.2.2.27731.04642

Otis, G.Ward. (2026).  Where do honey bees (Apis mellifera) mate?. Apidologie 57, 3 https://doi.org/10.1007/s13592-025-01237-1

Robles, Elena & Salvachúa, Carmelo (2012) Iniciación a la apicultura. Tecnología y calendario. Madrid: Editorial Mundi Prensa.

Salvachúa, Carmelo & Robles, Elena (2003) Manual de apicultura práctica. Sector apícola Galego.

Seeley, Thomas  (2019) The lives of bees: the untold story of the honey bee in the wild. Princeton, NJ: Princeton University Press.

Wilson, Noah (2014) La abeja. Una historia natural. Librería Universitaria de Barcelona: Barcelona.

Zmarlicki, Cyprian & Morse, Roger (1963) Drone congregation areas. Journal of Apicultural Research, 2. 64–66. https://doi.org/10.1080/00218839.1963.11100059

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