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imagen de un alimento sustituto del polen y un apicultor

Imagen promocional del proyecto que muestra el alimento probado. Foto: Boegart et al.

Un consorcio de investigación belga-estadounidense ha presentado un alimento sustituto del polen que, según aseguran, permite a las abejas sobrevivir en ausencia total de esta fuente de nutrientes. El producto está pensado para colonias en situación de fuerte estrés alimenticio.

El polen es un alimento clave en las colonias de abejas. Sin un aporte de polen de buena calidad, las nodrizas no tienen la proteína necesaria para sacar adelante la cría y la colmena se debilita rápidamente.

Los apicultores utilizan a menudo sustitutivos del polen en forma de tortas proteicas. Sirven para complementar la dieta de las abejas en momentos concretos. Por ejemplo, al final del invierno y principios de la temporada, cuando la colonia empieza a criar. O durante tareas como la cría de reinas o la producción de núcleos. Sin embargo, se trata de sustitutos parciales, productos capaces de aportar una parte de las proteínas y nutrientes que requieren las abejas en plena expansión de la colonia.

Ahora, un grupo de investigadores presenta un producto que funciona como un sustituto del polen capaz de aportar por si solo las necesidades alimenticias de una colmena cuando no existe polen en el campo o este es de muy baja calidad.

Sigue leyendo para saber en qué consiste este sustituto del polen y por qué es capaz de reemplazar por completo los nutrientes procedentes del polen.  

ÍNDICE DEL ARTÍCULO
1 – Sustituto del polen: en qué consiste el
alimento presentado
2 – Experimento: así se ha probado el sustituto del polen
3 – Polen: importancia y misión en la colonia

La investigación que ha dado lugar a este nuevo sustituto del polen es un trabajo compartido entre la Universidad Estatal de Washington, en Estados Unidos, y la empresa belga Apix Biosciences, especializada en la producción de alimentos para abejas. El trabajo conjunto, en el que se pone a prueba el alimento, se ha publicado en la revista Proceedings of the Royal Society B, una prestigiosa publicación científica.  Lleva la firma de Thierry Bogaert y ocho investigadores más.

El producto se ha presentado en Meliza 2026 bajo el nombre de ApixPollen y sus desarrolladores creen que podrá ser utilizado pronto por los apicultores como sustituto del polen en sus apiarios.

1 – Sustituto del polen: en qué consiste el alimento presentado

El desarrollo de este nuevo producto parte del conocimiento de la alimentación de la abeja. Por un lado, se basta en la enorme importancia del polen en esa alimentación, puesto que es básico para que las abejas dispongan de nutrientes esenciales, especialmente proteínas.

Por otro lado, se parte también del papel clave que tienen los esteroles en esta alimentación. Los esteroles son esteroides presentes en animales (colesterol), plantas (fitoesteroles) y hongos (ergosterol). Cumplen funciones vitales en membranas celulares y como precursores de hormonas. En este sentido, la investigación destaca que “son nutrientes esenciales para las abejas, puesto que desempeñan un papel fundamental en su crecimiento, desarrollo y salud general”.

De entre los muchos esteroles que participan en la nutrición de la abeja, la ciencia ha demostrado que el denominado “24-metilencolesterol (24MC) parece ser un esterol imprescindible para las abejas, ya que influye en la función cerebral y la salud general de la colonia […]Investigaciones previas muestran que la adición de 24MC a una dieta artificial, por lo demás libre de esteroles, puede ser beneficiosa para el crecimiento de la colonia o para la salud y supervivencia de las abejas enjauladas”.

Además, se han comprobado que también juegan un papel muy importante otros esteroles, como el colesterol, el campesterol el beta-sitosterol el estigmasterol y, especialmente, el isofucosterol.

A partir de estas nociones fundamentales, el equipo de investigación desarrolló “una dieta que incluye los nutrientes que requieren las abejas melíferas y añadieron los seis esteroles en proporciones y concentraciones similares a las encontradas en las abejas que se alimentan naturalmente”.

un apicultor revisa abejas en un experimento para producir un alimento sustituto del polen

Uno de los investigadores del proyecto, durante una revisión en los apiarios. Foto: Boegart et al.

Es decir, se creó un alimento sustituto del polen que contiene estos nutrientes de tipo esterol en “concentraciones y composiciones totales dentro del rango de polen nutricionalmente adecuado”. La base del alimento, que tiene forma de pasta, no se ha dado a conocer: presumiblemente, es una de las fórmulas de la empresa Apix Biosciences, enriquecida con la proporción y concentración de esteroles mencionada.

2 – Experimento: así se ha probado el sustituto del polen

Para determinar la importancia de los esteroles, especialmente de los citados 24MC e isofucosterol, los investigadores diseñaron dos experimentos en los que se comparaba su dieta rica en esteroles con alimentos comerciales sustitutivos del polen ya disponibles comercialmente, tanto en Estados Unidos, como en Europa. También han probado a reducir parcialmente la cantidad de 20MC e isofucosterol para comparar los efectos que produce su ausencia en la dieta.

Además, algunas colmenas se utilizaron como grupo de control, sin ningún alimento extra.

En el primer experimento, se utilizaron núcleos de fecundación con unas 2000 abejas cada uno. Las pequeñas colonias estaban recluidas en carpas, de forma que no podían acceder al polen del campo, pero sí a agua y a jarabe de sacarasa. El grupo de control se dejó en el exterior. Por su parte, las dietas experimentales se administraron a cada colonia cada 6 días, colocando una o más tortas de 50 gramos sobre los cuadros de cría y retirando los restos de dieta, según las prácticas apícolas habituales. El estado de cada colmena y de las abejas se fue monitorizando y analizando a lo largo de varias semanas.

En el segundo experimento, se utilizaron 64 colmenas ubicadas en un campo de Othello, Washington (EE. UU.), en una zona de cultivo de girasol y arándanos, plantas conocidas por la mala calidad de su polen.
Cada una de las colonias se conformó con un paquete de abejas de 1,36 kg, colmena de 8 cuadros, con su respectivo marco de miel. Todas las reinas eran hermanas y recién fecundadas. Las colmenas se dividieron en cuatro grupos de 16 y cada conjunto recibió una dieta, con un grupo de control. Los investigadores explican que “las colonias se alimentaron los días 0, 11, 25, 41, 68, 83 y 95. Las dietas se formularon en forma de torta y se colocaron sobre los cuadros de cría (práctica apícola estándar)”.

Resultados de los experimentos

Una vez analizados todos los datos, los investigadores aseguran que, en el caso de las colmenas confinadas en carpas, “la dieta que contiene los seis esteroles, fue la que mejor rindió. Las colonias alimentadas exclusivamente con esta dieta produjeron cría de forma estable en los recintos con carpa durante al menos 108 días”. La esperanza de vida de las abejas promedió unas seis semanas, lo que supone “dos renovaciones de todas las obreras de una colonia, nueve ciclos de cría consecutivos de 12 días y aproximadamente cinco renovaciones del acervo de 24MC en las abejas melíferas”

gráfico de un experimento de prueba de un alimento sustituto del polen

Gráfico que muestra la cantidad de cría operculada con cada dieta. Gráfico: Boegart et al.

Por otra parte, el artículo señala que “la producción de cría en colonias alimentadas con una dieta comercial de suplemento proteico se redujo por debajo del nivel sostenible para reemplazar los adultos perdidos. Para el día 48, estas colonias produjeron un promedio del 21 % de la cría producida con la dieta rica en esteroles y prácticamente no tenían cría el día 72”. Los científicos concluyen así que, con esta dieta comercial, las colonias de abejas comenzaron a carecer de uno o más nutrientes específicos después de 36 días.

Para las colmenas situadas en campos de girasol y arándanos, pobres en polen, los datos muestran cómo durante los 4,3 meses del experimento 2, las colonias alimentadas con las dietas ricas en esteroles crecieron de aproximadamente tres marcos de abejas a un promedio de 10,2 y 8,9 marcos de abejas, respectivamente. En cambio, las colmenas alimentadas con formulaciones comerciales y las del grupo de control alcanzaron aproximadamente la mitad de este tamaño (un promedio de 5,6 y 4,4 marcos de abejas, respectivamente).

Finalmente, el trabajo científico considera probada “la hipótesis de que el 24-metilencolesterol y el isofucosterol son nutrientes esenciales en la dieta de las abejas melíferas que no pueden ser reemplazados por completo por los otros cinco fitoesteroles principales”.
Para los investigadores, este estudio presenta la primera demostración de una dieta sin polen y nutricionalmente completa para abejas melíferas. Aseguran que han demostrado que “la dieta rica en esteroles promueve el crecimiento y la salud de las colonias, incluso en las difíciles condiciones de las operaciones de polinización comercial”. Al tiempo, señalan que, para su sorpresa, “el 24-metilencolesterol, si bien es abundante en las abejas melíferas, no es esencial para la producción ni la viabilidad de las crías. En cambio, identificamos el isofucosterol como un elemento esencial crítico, algo previamente desconocido”.

Abeja cosechando polen - Apicultura y miel

Abeja recogiendo polen. Foto: Conall, en Flickr.

Tras estos hallazgos, señalan que “las dietas artificiales actuales no satisfacen plenamente las complejas necesidades nutricionales de las abejas melíferas, como se observa en los grupos de control de dietas comerciales. Sin embargo, nuestro desarrollo de un sustituto del polen, compuesto por una dieta completamente libre de polen capaz de sustentar el crecimiento y la salud de la colonia incluso en condiciones adversas, ofrece una solución prometedora que proporciona a los apicultores una herramienta fiable para complementar el pecoreo natural y mitigar las deficiencias nutricionales”. En esta línea, apuntan que “una dieta suplementaria completa puede contribuir a prácticas apícolas más sostenibles y a mejorar la resiliencia de las colonias. En definitiva, unas colonias más sanas y robustas se traducen en mejores servicios de polinización, mayor rendimiento de los cultivos y un suministro de alimentos más seguro”.

Como resumen de este trabajo, Patrick Pilkington, director ejecutivo de APIX Biosciences en Estados Unidos, se ha mostrado muy optimista sobre el futuro de estos descubrimientos. “Confiamos en que el producto tendrá un impacto positivo en los apicultores y productores una vez que esté disponible en EE. UU., lo que está previsto para mediados de 2026 ”, afirma Pikilton, quien adelanta que “estamos trabajando con la WSU y la comunidad apícola de EE. UU. para desarrollar la mejor manera de utilizar esta nueva herramienta en entornos agrícolas”.

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3 – Polen: importancia y misión en la colonia

Trabajos como este, que ha desarrollado un alimento sustituto del polen, subrayan algo que los apicultores saben muy bien: la disponibilidad de polen de calidad es una cuestión básica para el correcto desarrollo de las colmenas.

En realidad, prácticamente ningún polen es capaz de satisfacer todas las necesidades alimenticias de las abejas, por lo que estas optan por recoger polen de muchas plantas, complementando así las cualidades de este alimento fundamental. Sin embargo, en determinadas circunstancias, el polen puede ser escaso o de baja calidad. Sucede en periodos de sequía o escasez, y, sobre todo, en polinizaciones de cultivos concretos, como los de girasol, que aportan polen muy pobre.

Una vez el polen en la colmena, las abejas lo mezclan con su saliva, lo que aporta enzimas a la mezcla, que se denomina ya pan de abeja. Después, lo almacenan y prensan en las celdillas, de donde irá saliendo a medida que lo necesiten para alimentar a las larvas. Cuanto más rico en nutrientes sea el polen, más fuertes y sanas serán las crías de la colonia. Además, es un alimento importante también para las abejas nodrizas: gracias a las proteínas del polen, pueden producir más jalea real y, por tanto, alimentar más y mejor a las larvas. Además, es clave para la presencia de las llamadas abejas gordas, las que tienen la misión de vivir durante el invierno.

El polen, por su parte, muestra en su composición notables cantidades de proteínas: entre un 16 y un 30 por ciento del polen es proteína, con una media del 25 por ciento. Además, es rico en vitamina A, D, E, B1, C, K, rutina y colina. Y también ofrece muchos minerales, aminoácidos y oligoelementos, como el calcio, el sodio, el zinc, el magnesio, el potasio, el aluminio, el hierro y muchos otros.

Beneficioso para la salud

Gracias a esta cantidad de nutrientes, el polen se considera un alimento muy completo para las personas y beneficioso para el buen funcionamiento del organismo humano. Es capaz de aumentar la actividad enzimática, equilibra el pH de la sangre e incrementa la hemoglobina. Está especialmente indicado en casos de debilidad, fatiga o anemia, y permite recuperar rápidamente fuerzas. Contribuye a recuperar la flora intestinal, ayuda a regular el colesterol y se cree que también tiene efectos positivos en casos de depresión o ansiedad.

Por si fuera poco, refuerza la barrera anti-gérmenes del organismo, previniendo el ataque de virus como la gripe. También contiene elementos probióticos, que son bacterias y levaduras beneficiosas que ayudan a proteger la flora intestinal.

La importancia de este alimento queda así muy clara, tanto para las personas, como, especialmente, para las abejas. De ahí la relevancia de este trabajo científico que ofrece a los apicultores un nuevo alimento sustituto del polen especialmente útil para épocas de precariedad o mucho estrés.

4 – Bibliografía empleada

Biri, Melchiorre & Prats, Carmen (1988) El gran libro de las abejas. Barcelona: Editorial de Vecchi.

Bogaert, Thierry; Reams, Taylor; Maillet, Isabelle; Kulhanek, Kelly; Duyck, Maarten; Eertmans Frank; Fauvel, Anne Marie; Hopkins, Brandon and Bogaert, Jan (2025) A nutritionally complete pollen-replacing diet protects honeybee colonies during stressful commercial pollination—requirement for isofucosterol. Proceedings of the Royal Society. B. 29220243078.
https://royalsocietypublishing.org/doi/suppl/10.1098/rspb.2024.3078

Jean Prost, Pierre (2007) Apicultura. Conocimiento de la abeja. Manejo de la colmena. Barcelona: Editorial Mundi Prensa.

Lasanta, Eugenio (2018). Apicultura práctica tradicional y moderna: La esencia en el hexágono. Madrid: Liber Factory.

 

Robles, Elena & Salvachúa, Carmelo (2012) Iniciación a la apicultura. Tecnología y calendario. Madrid: Editorial Mundi Prensa.

Salvachúa, Carmelo & Robles, Elena (2003) Manual de apicultura práctica. Sector apícola Galego.

Wilson, Noah (2014) La abeja. Una historia natural. Librería Universitaria de Barcelona: Barcelona.

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