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botellas de hidromiel

Botellas de hidromiel en Alemania.

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El hidromiel, una bebida alcohólica elaborada a partir de la miel, tiene una larguísima historia. Ahora, vive una época de esplendor y se ha puesto de moda gracias a su carácter natural y a sus muchas propiedades. Te contamos qué es el hidromiel y cómo se elabora de forma artesanal.

La historia del hidromiel se pierde en los albores de las culturas más antiguas que se conocen. La primera referencia escrita sobre esta bebida elaborada con miel aparece ya en el Rigveda, uno de los textos fundamentales del Vedismo y el primero de todos ellos, compuesto hacia el 1500 antes de Cristo.

Cuando se escribió el Rigveda, el hidromiel ya era una bebida extendida por todo el mundo antiguo, desde la entonces remotísima China, hasta las culturas mesoamericanas, pasando por Egipto, Grecia, Roma o los pueblos germanos. Después, en la Edad Media, su consumo fue habitual en toda Europa y, especialmente, en las naciones nórdica. Para los vikingos, era uno de sus símbolos, alimento principal de su dios Odín.

En nuestros días, el hidromiel está recuperando ese protagonismo que tuvo en épocas pasadas. Hoy es una bebida de moda, natural, refrescante y llena de propiedades beneficiosas para el organismo.

En este artículo te explicamos qué es y cómo se hace el hidromiel. Sigue leyendo y descubre los secretos de esta bebida que lleva milenios fascinando al ser humano.

ÍNDICE DEL ARTÍCULO
1 – Hidromiel: qué es esta bebida mítica
2 – Cómo se hace el hidromiel
3 – El hidromiel, en España: una bebida de moda
4 – Bibliografía empleada

El hidromiel es una bebida emparentada con la cerveza. Comparte con ella algunos procesos de fermentación y, para muchos, es su antepasado directo. Es uno de los productos más interesantes de cuantos proceden de la colmena, como la miel, la cera, la jalea real o el polen.

1 – Hidromiel: qué es esta bebida mítica

El hidromiel es una bebida que se logra a partir de la mezcla de miel con agua. La mezcla, que puede tener proporciones diferentes, da lugar a una fermentación que, como sucede con vinos, cervezas o sidras, genera alcoholes.

Así, el hidromiel puede tener diferentes graduaciones alcohólicas, entre 4º y 18º, en función de la variedad y de la fuerza que se le quiera dar.

Otra forma de lograr variaciones en el hidromiel es generando diferentes proporciones en la mezcla de miel y agua, que pueden ir desde una parte de agua por dos de miel, hasta tres de agua por cada una de miel. En función de estas mezclas, el hidromiel cambia: a mayor cantidad de miel, más graduación alcohólica.

Además, también se pueden lograr variantes de sabor añadiendo diferentes ingredientes al hidromiel. Por ejemplo, hay hidromieles de manzana, de cerezas, de frutos rojos del bosque, de nueces, lavanda, menta, romero o, incluso, trigo.

Finalmente, encontramos una bebida dulce y suave, afrutada y muy aromática, con un ligero efecto carbónico. Es un trago refrescante, lleno de matices, ideal para quienes buscan una bebida alcohólica natural, elegante y distinta.

copas de hidromiel

Hidromiel de color dorado.

Propiedades del hidromiel

Al estar basado en la miel, el hidromiel conserva muchas de sus propiedades alimenticias y benéficas para el organismo. Así, como la miel, es bueno para la irritación de garganta y también para tratar inflamaciones y tiene propiedades antioxidantes.

También es importante para el sistema inmunitario, porque las levaduras que lleva el hidromiel, combinadas con elementos como el ácido láctico de la miel, facilita la eliminación de los patógenos que generan resistencias a los antibióticos.

Además,  se sabe que ayuda al cuerpo a asimilar minerales, especialmente el calcio y el magnesio, fundamentales para los huesos.

2 – Cómo se hace el hidromiel

Existen numerosas formas de preparar el hidromiel. Algunas son tan artesanas que recuerdan a las recetas que se utilizaban hace siglos. Otras preparaciones son más industriales. Todas son interesantes y dan lugar a hidromieles de calidad.

En Apicultura y Miel hemos buscado una metodología de producción lo más artesanal posible. Tanto, que incluso se puede hacer en casa, con elementos que todo el mundo tiene al alcance de la mano.

La receta tiene estos ingredientes:

1 – Miel. Sirve cualquier tipo de miel. Se puede elegir en función del tipo sabor que se busque: más fuerte, más afrutado… Los expertos en hidromiel explican que las mieles oscuras, como las de bosque, castaño, brezo o algarrobo ofrecen hidromieles de sabores más contundentes. Por su parte, las mieles milflores, las de azahar, romero, tomillo o eucalipto permiten producir hidromieles más suaves y aromáticos.

2 – Agua. Es recomendable utiliza agua que no tenga cloro y, a ser posible, filtrada.

3 – Levadura. Para acelerar la fermentación, se utiliza levadura. En el mercado existen levaduras específicas para hacer hidromiel, aunque se pueden utilizar levaduras procedentes del vino o del cava.

vendedores de hidromiel en un mercado tradicional de Alemania

Vendedores de hidromiel en Alemania. Foto: Gertrud K, en Flickr.

Una vez que se tienen los ingredientes, se inicia el proceso de elaboración, que tiene estos pasos:

Paso 1 – Preparación del mosto.

En una olla grande, se calienta una parte de agua a fuego medio. Cuando el agua está caliente, se disuelve la miel. Una proporción adecuada sería, por ejemplo, dos partes de miel por una de agua. Cuando la miel está bien disuelta, se deja enfriar la mezcla hasta que esté a temperatura ambiente. El liquido resultante será el mosto, que, después, se vierte en un recipiente fermentador, donde se añade agua hasta tener la cantidad de hidromiel deseada.

Paso 2 – Siembra de levaduras.

Para despertar la fermentación, se añade levadura, que, previamente, necesita un breve proceso de hidratación. Cada fabricante ofrece instrucciones para utilizar la levadura. Una vez hidratada, se mezcla con el mosto.

elaboración de hidromiel en la bodega de Hidromiel del Pueblo

Elaboración de hidromiel. Foto: Hidromiel del Pueblo.

Paso 3 – Fermentación

El recipiente de fermentación debe cerrarse con una válvula denominada airlock, un dispositivo que permite la salida del exceso de gases durante la fermentación e impide la entrada de aire.

Así cerrado, el fermentador se mantiene en un lugar fresco y oscuro, por encima de los 18º y sin que supere los 24, que es el margen correcto para que la fermentación sea tranquila, sin excesos.

El proceso, al ser tan natural y artesano, puede durar semanas. Es necesario valorar su marcha utilizando un hidrómetro, un dispositivo que mide el nivel de alcohol del líquido.

Paso 4 – Clarificación

Cuando la fermentación termina, el hidromiel se pasa a un recipiente nuevo, tratando de que no lleve impurezas o restos de las levaduras. En este nuevo envase, el hidromiel reposará semanas o incluso meses, de forma que se aclare su color natural y decante cualquier impureza. Algunos productores aceleran este proceso con clarificadores, como gelatina, para lograr un resultado final más limpio y brillante.

Paso 5 – Embotellado

Cuando el hidromiel tiene el color, el tono y el sabor deseados, se embotella en botellas de cristal utilizando un sifón. Es importante saber que el hidromiel tiene efecto de envejecimiento: a medida que pasa tiempo en la botella, cambia y mejora.

Esta sencilla receta es una de las muchas que existen. Algunas más básicas no emplean levadura, lo que retrasa notablemente los tiempos. Otras agregan al proceso frutas o bayas para darle al hidromiel sabores diferentes. En todo caso, es una cuestión de gustos.

3 – El hidromiel, en España: una bebida de moda

En los últimos años, el hidromiel ha vivido todo un despertar en Europa y, especialmente, en España. Impulsada por el interés del público por las bebidas naturales, esta bebida ancestral ha vuelto a ponerse de moda.

Hoy, el hidromiel está disponible en comercios especializados y, sobre todo, en tiendas del ámbito de la apicultura. Por ejemplo, es habitual en todas las ferias de apicultura y mieles, en las que genera cada vez más interés entre el público.

Además, proliferan los productores artesanos, que elaboran hidromieles de gran calidad. Es el caso de Hidromiel del Pueblo, una empresa de Igea, en La Rioja, que es una de las pocas de España que produce hidromiel a partir de la miel de sus propias colmenas. Puedes visitar su tienda online y conocer mejor sus hidromieles. 

Con 40 años de experiencia en la apicultura, esta firma familiar ha decidido apostar también por el hidromiel, buscando un estilo propio, muy artesano y natural, alejándose de formulaciones más comerciales y tratando de ofrecer de gran calidad, aunque las cantidades sean menores.

Así, el hidromiel se ha puesto de moda. Una buena noticia para un sector, el de la apicultura, que siempre necesita alternativas y diversidad para ser rentable y atraer a nuevos públicos. ¿Has probado el hidromiel? ¿Qué te parece? Cuéntanoslo en los comentarios.

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4 – Bibliografía empleada

Biri, Melchiorre & Prats, Carmen (1988) El gran libro de las abejas. Barcelona: Editorial de Vecchi.

Jean Prost, Pierre (2007) Apicultura. Conocimiento de la abeja. Manejo de la colmena. Barcelona: Editorial Mundi Prensa.

Lasanta, Eugenio (2018). Apicultura práctica tradicional y moderna: La esencia en el hexágono. Madrid: Liber Factory.

 

Robles, Elena & Salvachúa, Carmelo (2012) Iniciación a la apicultura. Tecnología y calendario. Madrid: Editorial Mundi Prensa.

Salvachúa, Carmelo & Robles, Elena (2003) Manual de apicultura práctica. Sector apícola Galego.

Wilson, Noah (2014) La abeja. Una historia natural. Librería Universitaria de Barcelona: Barcelona.

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