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(Last Updated On: 2019-10-23)
Cuadro de miel con poca miel almacenada, motivo para que aumente la varroa. Apicultura y miel.
La temporada apícola 2019 será recordada con pesar por buena parte de los apicultores españoles. La mayor parte de las regiones productoras de miel de España han tenido cosechas muy por debajo de lo esperado. Por si fuera poco, la varroa está atacando con fuerza a los colmenares y en algunas zonas la avispa asiática hace estragos. Además, los precios de la miel en origen siguen muy bajos en la mayor parte del país.
Con el otoño, los apicultores españoles hacen balance de la temporada 2019. Y sus números no son nada alentadores: en la mayor parte de las grandes regiones apícolas del país se han registrado cosechas malas, causadas sobre todo por la sequía y la falta de lluvias durante el verano. De hecho, desde la Coordinadora de Agricultores y Ganaderos, COAG, se ha señalado que las pérdidas podrían llegar a un 60 por ciento de media para todo el país.

Además de reducir notablemente la cosecha, la falta de alimento en el campo ha debilitado la cabaña apícola, con lo que se experimenta un auge de varroa, el ácaro que más daños causa en los colmenares españoles. La combinación de falta de alimento y aumento de la varroa está resultando letal y muchos apicultores temen incluso por la continuidad de su actividad.

Así, por ejemplo, podemos señalar algunas de las zonas más afectadas:

Castilla y León: se hunde la cosecha en León y Salamanca

Castilla y León es la comunidad con más explotaciones de colmenas estantes, por encima de las 4.800, según datos del Ministerio de de Agricultura Pesca y Alimentación  para 2018. En este 2019, los apicultores castellanoleoneses han sufrido el embate de la sequía, que se ha dejado notar especialmente en las provincias de León y Salamanca.

En León, una zona en la que en los últimos años ha crecido mucho el número de apicultores, 2019 deja una reducción de la cosecha que se estima en el 75 por ciento. Una primavera muy seca y un verano muy tormentoso han dejado las reservas de las colmenas reducidas al mínimo. Javier Morán, presidente de la Asociación Leonesa de Apicultores, no ha dudado en calificar la temporada de “nefasta”.

Panal de abejas en el que se ven abejas, cría y celdillas vacías. Apicultura y Miel. Foto: Miguel.

Panal de abejas en el que se ven abejas, cría y celdillas vacías. Foto: Miguel.

Para tratar de reducir el impacto de temporadas tan pobres, Morán señala que sería necesario que los seguros apícolas cubrieran los daños provocados por las sequías, algo que actualmente no hacen. A esta petición se han sumado COAG, organización agraria que solicita que los seguros para apicultores incluyan también las pérdidas debidas a la varroa y a la avispa asiática, que causa graves daños en muchas regiones.

Por su parte, los apicultores de Salamanca también hacen un balance negativo. La provincia salmantina, una de las que tienen más producción en toda España, tuvo su peor momento en la primera mitad de la temporada. Ya en mayo, la asociación de apicultores de Salamanca informaba de pérdidas de hasta el 80 por ciento en la cosecha de primavera, también por culpa de la sequía.

Extremadura: mala cosecha y mucha varroa

La comunidad de Extremadura, otra de las grandes zonas productoras de miel, tampoco ha tenido un buen año. La falta de lluvias en Castilla y León ha afectado mucho a los apicultores extremeños, que suelen llevar sus colmenas a tierras leonesas, palentinas y burgalesas. Además, a la mala cosecha se une una fuerte incidencia de varroa en los colmenares extremeños. Desde la organización Asaja Extremadura señalan que la situación es de “preocupación” ante una prevalencia de varroa “muy elevada”.

Los apicultores extremeños han solicitado una reunión con la Junta de Extremadura para analizar posibles soluciones.

Una abeja lleva sobre el abdomen ácaros de varroa. Apicultura y miel.

Andalucía: un año desigual

En Andalucía, la comunidad autónoma con más colmenas trashumantes (más de 4.000), ha vivido un año desigual. Si la primera parte de la temporada fue positiva, con una cosecha de primavera abundante y adelantada, la segunda ha sido peor, lastrada por la sequía.

En Cádiz, una provincia con importante cabaña apícola, la falta de lluvias en verano ha mermado notablemente la cosecha y, sobre todo, ha disparado la presencia de varroa, lo que ha dejado las colmenas muy debilitadas de cara al invierno.

Levante: mal año, sobre todo en Murcia

La región levantina, que engloba a la Comunidad Valenciana y a Murcia, ha vivido también un año complicado. Un buen inicio de temporada, con una buena cosecha de romero, se vio pronto truncado por las lluvias. Eso hizo que la cosecha de miel de azahar fuera en general peor de lo esperado.

La peor parte se la está llevando la Región de Murcia, donde los apicultores aseguran que viven “la peor crisis de los últimos 15 años”. En Murcia, se cifra la caída de la producción entre el 60 y el 70 por ciento, debido sobre todo a las lluvias que arruinaron la cosecha de miel de azahar, la más importante de la comunidad. A esta mala situación se suma la feroz competencia que los apicultores murcianos están viviendo por parte de las mieles baratas y de baja calidad importadas de países como China. Estos productos hacen que los precios de la miel murciana bajen a niveles que hacen muy difícil la rentabilidad de las explotaciones apícolas.

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Franja norte: las únicas noticias positivas

Frente a la mala situación generalizada, la franja norte del país presenta este año mejores números. Las comunidades cantábricas –Galicia, Asturias, Cantabria y País Vasco- han registrado cosechas mejores que las de los últimos años, que habían sido flojas.  En Galicia, la Indicación Xeográfica Protexida (IXP) Mel de Galicia señala que la cosecha de 2019 está siendo “excepcional”, lo que ayudará a los apicultores a resarcirse de los últimos  ejercicios.

En Asturias, por su parte, también se ha producido más miel que en 2018. En concreto, hasta un 75 por ciento más, lo que da una idea de lo malo que fue el año pasado para los apicultores asturianos. En esta temporada, la Asociación de Apicultores de Asturias considera que la situación es “satisfactoria”, si bien señala que el reparto es desigual y hay zonas del Principado con malas cosechas.

En Cantabria la temporada también ha sido mucho mejor que las precedentes, especialmente en las cosechas de miel de monte y miel de brezo, que han sido de las mejores en muchos años.

Un sector fuerte, pero con problemas

Con 2,9 millones de colmenas, España es la mayor potencia apícola de la Unión Europea. En 2017 produjo casi 30.000 toneladas de miel y 1.510 toneladas de cera. Sin embargo, el sector está muy atomizado y la profesionalización es baja. De los 32.845 apicultores registrados por el Ministerio de Agricultura, solo un 18 por ciento son considerados profesionales (más de 150 colmenas).

A las malas cosechas de 2018 y 2019, hay que sumar muchos otros problemas: enfermedades, avance de la avispa asiática, robos de colmenas, competencia de mieles de  baja calidad procedentes sobre todo de China, problemas con el etiquetado de las mieles producidas en España, etc.

A esta situación se suma el acuerdo comercial entre la Unión Europea y el Mercosur, que facilitará el acceso a Europa a las mieles sudamericanas. Para muchos miembros del sector apícola español, este acuerdo es “la puntilla”.

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