Modificado por Redacción

vehículo cargado de colmenas afectado por la guerra de Irán y la apicultura

Los vehículos de los apicultores, muy afectados por la subida de los combustibles.

Desde que el pasado 28 de febrero Estados Unidos e Irán lanzaron un ataque sobre Irán, la economía mundial está en una situación de máxima tensión. El sector apícola no se libra y ya hay cálculos que hablan de hasta 10.000 euros de costes extra para los apicultores trashumantes españoles. En este artículo te contamos cómo es la relación entre guerra de Irán y apicultura.

Tras casi un mes de enfrentamiento armado entre Estados Unidos, Israel e Irán, la guerra amenaza con socavar la economía mundial. Los precios del petróleo y de los combustibles se han disparado y golpean las cuentas de resultados de empresas de todo tipo, como las apícolas. Pero no son las únicas consecuencias de un conflicto que tiene muchas más aristas.

La guerra también supone un obstáculo enorme para el comercio que pasa por la región, especialmente para el transporte marítimo que atraviesa el conflictivo Estrecho de Ormuz. El cierre de este paso clave retrasa y encarece cualquier operación comercial que dependa de que los barcos puedan a travesar la zona.

La situación es tan complicada que algunas organizaciones apícolas ya hablan de un incremento de costes que podría llegar a los 10.000 euros anuales para los apicultores españoles. Te contamos la compleja relación entre guerra de Irán y apicultura y cómo es previsible que evolucione.

ÍNDICE DEL ARTÍCULO
1 – Guerra de Irán y Apicultura: se dispara el coste de combustible
2 – Efecto de la guerra sobre el comercio de miel
3 – Irán, uno de los mayores productores de miel

Apenas llegaron las primeras noticias de los ataques sobre suelo iraní, el mundo entero contuvo la respiración y miró a un indicador clave: el precio del petróleo. El día 28 de febrero, el barril de Brent, petróleo del Mar del Norte y referencia para Europa, cotizaba a 72,2 dólares. Desde entonces, no ha dejado de subir, con picos de incluso 113 dólares.

1 – Guerra de Irán y Apicultura: se dispara el coste de combustible

Esta formidable oscilación en el precio del petróleo se debe a dos circunstancias relacionadas. Una, que Irán es uno de los mayores productores de crudo del mundo y, justo en esos días, su capacidad de extracción se encontraba trabajando en máximos históricos. La otra, que Irán tiene fuerza militar para cerrar el Estrecho de Ormuz, el paso marítimo por el que circula una gran parte del petróleo mundial que procede de las terminales de los países del Golfo Pérsico.

Esta doble circunstancia ha disparado el precio del petróleo y las compañías refinadoras y distribuidoras han repercutido de forma inmediata esa subida en sus tarifas finales. El resultado: combustibles más altos en todo el mundo. En España, los surtidores han marcado precios que no se veían desde los momentos más complicados de la Guerra de Ucrania, en 2022.

Este incremento del precio de los combustibles llega en un momento muy complejo para los apicultores españoles. La temporada está empezando y es tiempo de iniciar los primeros viajes de trashumancia, además de intensificar los desplazamientos a los apiarios en plena campaña de elaboración de núcleos. En algunas zonas, además, la cosecha de primavera es inminente.

Así las cosas, los apicultores se encuentran con un formidable aumento de costes en su actividad, lo que empeora notablemente su situación, muy castigada por malas cosechas, competencia desleal de las mieles de baja calidad y con la sombra de Mercosur en un futuro inmediato.

Con ese panorama, desde la sección de Apicultura de la Unión de Uniones, se ha hecho un cálculo que cifra el coste extra de gasóleo al año para la apicultura trashumante en “al menos, 800 euros para una explotación profesional con el número mínimo de colmenas (150) y un coste que puede llegar hasta los 10.000 euros para una explotación de 1.500 colmenas”.

barcos en el estrecho de Ormuz, cuyo cierre afecta a la apicultura mundial

Barcos en el estrecho de Ormuz.

Además, esta organización considera que, en una explotación estante, “el coste extra de gasóleo estaría entre los 400 euros y los 4.000 euros”.

La apicultura, sin ayudas

Ante esta situación, el Gobierno de España, como han hecho otros muchos, ha tomado medidas para paliar los efectos de la crisis. Entre estas medidas, se han aprobado bonificaciones para el combustible de transportistas y agricultores y ganaderos. Sin embargo, la apicultura no entra en estas ayudas. Los responsables de la Unión de Uniones protestan por esta decisión. En un comunicado, aseguran que “a diferencia de otras producciones agrarias, la apicultura no ha tenido históricamente acceso a este tipo de ayudas, a pesar de su carácter plenamente agrario, por lo que las medidas anunciadas no hacen más que perseverar con una situación que ya era de injusticia”.

Así, desde Unión de Uniones reclama a la Administración que “reconozca la especificidad de la apicultura y garantice su acceso a este tipo de apoyo”. Además, se pide que se tengan en cuenta los diferentes vehículos que requiere la actividad apícola para que puedan beneficiarse de ayudas en el combustible. Los responsables de esta entidad creen que “puede ser que un tractor sea muy gráfico y claro, pero la ganadería, por su parte, también cuenta con vehículos que se necesitan para el suministro del alimento, la gestión diaria de las explotaciones o el transporte de animales y que deberían tener también acceso a estas ayudas”.

un apiario en Irán con un apicultor entre las colmenas durante la guerra de Irán y la apicultura

Un apiario en Irán.

 Otra organización agraria, la Unión de Pequeños Agricutores, UPA, se ha sumado a esta queja. Sus portavoces consideran que la apicultura es  un sector que está en crisis y “los efectos de esta guerra no hacen sino agravar su situación por el incremento tan importante de la factura de gasóleo A”.

2 – Efecto de la guerra sobre el comercio de miel

El impacto de la guerra va mucho más allá del daño que pueda estar causando a los propios productores. En realidad, todo el comercio mundial de la miel resulta afectado por los efectos de la guerra de Irán y la apicultura.

Por ahora, no hay cálculos precisos, pero el cierre parcial o total del Estrecho de Ormuz supone un trastorno severo para el comercio y la miel no es ajena a ese problema. Por ese paso llegan a los mercados europeos mieles que llegan de países como India, Australia y, sobre todo, China, el mayor productor del mundo.

Si los barcos cargados de miel no pueden cruzar Ormuz, se ven obligados a rodear África por el sur, doblando el Cabo de Buena Esperanza, lo que aumenta notablemente la duración del viaje y, por tanto, su coste. Esto encarece cualquier producto que se transporte por esas vías marítimas, lo que inevitablemente hará que la miel que llega de esas regiones del mundo suba sus precios.

Paradójicamente, que la miel procedente de China o India se encarezca puede ser una buena noticia para los apicultores españoles, puesto que sus mieles se pueden volver más rentables para los grandes compradores que optan por las de origen asiático. Este extremo, todavía por confirmar, sería prácticamente el único efecto positivo de todo el conflicto para la apicultura europea.

bidones de miel preparados para su exportación paralizados durante la guerra de Irán y la apicultura

Bidones de miel de Nueva Zelanda, listos para exportar.

Otras mieles muy afectadas por la interrupción del comercio serían las que llegan a Europa desde lugares como Nueva Zelanda o Australia, especialmente la miel de manuka, una de las más caras y apreciadas del mercado. Para estas mieles, la guerra se traduce inevitablemente en precios más altos.

Otros impactos en la apicultura

Por otra parte, la guerra de Irán y sus consecuencias sobre el comercio afectan o pueden acabar afectando a la apicultura por otras vías. Como ya se vivió durante los primeros meses de la Guerra de Ucrania, cualquier apartado de la industria y de la economía sufre con estas situaciones.

En el caso de la apicultura, si las tensiones comerciales y las dificultades de suministro de petróleo se mantienen, cabe esperar algunos efectos importantes:

  • Escasez de chips. La industria de los chips informáticos es una de las más sensibles a las interrupciones en los flujos comerciales. En la apicultura, cada vez hay más equipos que dependen de estos componentes. Desde grandes máquinas de proceso de la miel, hasta básculas inteligentes y otros muchos materiales. Todos se pueden ver encarecidos.
  • Escasez de plástico. El plástico es un material fundamental en la apicultura actual. Desde colmenas y panales de plástico, hasta herramientas y todo tipo de equipos requieren de plásticos que, con el petróleo en máximos, también se encarecen.
  • Encarecimiento de la maquinaria. La fabricación de máquinas para la apicultura (extractores, desoperculadoras, etc) sufre directamente el aumento de los precios de los combustibles, la energía y los componentes. Esto se traduce en subida de los costes de fabricación y, por tanto, en máquinas más caras para los apicultores.
  • Encarecimiento de envases y otros insumos. Durante la guerra de Ucrania, uno de los accesorios que más se encarecieron fueron los envases de cristal. En esta ocasión, se puede reproducir este efecto por la carestía de los combustibles y el alto precio de la electricidad.

apicultores de Irán con un panal de abejas durante la guerra de Irán y la apicultura

Apicultores de Irán.

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3 – Irán, uno de los mayores productores de miel

Un efecto no menor sobre la apicultura mundial puede ser la salida de la miel iraní de los mercados. Irán es uno de los mayores productores del mundo. En concreto, el cuarto global, después de China, Turquía y Argentina. Sería el quinto si se considera a la Unión Europea como un único productor.

Con una extensión de 1,64 millones de kilómetros cuadrados, Irán es un gigante en cuyo territorio se encuentran zonas montañosas, como los Montes Zagros y los Montes Elburz. También zonas boscosas, como la selva de Laton, regiones áridas y, en general, gran variedad de paisajes y climas. Estas características han hecho de Irán una importante potencia apícola desde hace siglos.

Las mieles de Irán destacan por su alta calidad. De hecho, la FAO, el organismo de Naciones Unidas para la Alimentación, consideró en 2023 que la miel iraní era la mejor del mundo. Esta miel es, además, la base de una rica y delicada repostería de tradición milenaria.

Los apicultores del país persa cosecharon algo más de 80.000 toneladas de miel en 2023, último año con estadísticas oficiales. Esta cantidad marca una escalada: en 2019 eran 72000 toneladas. Además, supone casi el 5 por ciento de la producción mundial.

Según la web especializada Tridge, la miel iraní se exporta a países como Irak, Pakistán, Emiratos Árabes, Qatar, Baherin, Malasia y China. De hecho, en 2022, China e Irán firmaron un acuerdo para que este último enviara hasta 2000 toneladas hacia el gigante asiático.

Ahora, con la guerra, es probable que estos flujos de miel iraní se vean retenidos o muy disminuidos. En los próximos meses se verán con más claridad los efectos de la guerra de Irán y apicultura.

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