Modificado por Redacción

uno modelo de escapes de abejas

Escape de abejas de 16 salidas. Foto: Konigin.

Los escapes de abejas son herramientas poco conocidas en la apicultura y, sin embargo, ofrecen interesantes ventajas. Son dispositivos que facilitan el vaciado de abejas de las alzas para llevar a cabo la cosecha con mayor facilidad. En este artículo te explicamos qué son, cómo se manejan y qué ventajas tienen los escapes de abejas.

A la hora de cosechar la miel, tener muchas abejas en las alzas dificultad notablemente el trabajo y retrasa las operaciones: es necesario barrer con un cepillo esas abejas para poder retirar cada panal de miel. O, con más sofisticación, soplar con un soplador mecánico para obligar a las abejas a abandonar el alza.

Para evitar estas tareas que ralentizan la cosecha, muchos apicultores prefieren utilizar escapes. Es una forma de encontrarse las alzas limpias de abejas y retirarlas rápidamente. Estos escapes son accesorios muy interesantes y con notables ventajas. Sigue leyendo para descubrir cómo se utilizan y por qué son recomendables los escapes de abejas.

ÍNDICE DEL ARTÍCULO
1 – Qué es un escape de abejas: desabejar las alzas con facilidad
2 – Cómo se desabejan las alzas de miel
3 – Ventajas de los escapes de abejas en la apicultura
4 – Bibliografia empleada

1 – Qué es un escape de abejas: desabejar las alzas con facilidad

La forma más habitual de cosechar la miel en las colmenas de desarrollo vertical (Langstroth, Dadant, Lusitana…) es abrir las alzas e ir sacando los panales de uno en uno para alojarlos en otra alza vacía o en una caja de transporte. Es un trabajo generalmente laborioso y pesado, porque es necesario despejar cada panal de abejas. A veces tienen pocas o ninguna y con una simple sacudida se quedan limpios. Sin embargo, otras veces requieren más trabajo: sacudidas, cepillado… A más cantidad de abejas en el alza, más tiempo es preciso emplear en la operación y más se retrasa la marcha de la cosecha.

Para agilizar la retirada de la miel, muchos apicultores prefieren utilizar escapes de abejas, dispositivos para desabejar las cajas y llevárselas ya sin ninguna abeja en su interior y sin tener que cepillar los panales o soplar las alzas con máquinas.

Estos escapes son dispositivos muy sencillos que se basan en un principio básico: permiten el paso de las abejas en una sola dirección. Al pasar por ellos, las abejas avanzan sin problema y desembocan en la cámara inferior por una abertura muy estrecha que, después, no les permite retroceder y volver a pasar hacia el alza.

panal de miel sin abejas tras colocar escapes de abejas en el alza

El objetivo es que no haya abejas en el alza al cosechar. Foto: feck_aRt_post, en Flickr.

Así, en apenas unas horas, todas las abejas del alza pasan a la cámara de cría (o a otras alzas inferiores que no se quieran cosechar) y los panales del cajón desabejado quedan listos para ser retirados rápidamente, sin tener que ir panal por panal.

Tipos de escapes de abejas

Hay varios tipos de escapes de abejas, todos basados en la misma idea de una entrada fácil y una salida complicada y sin retorno posible. Los más conocidos son estos:

  • Escape Porter. Uno de los más conocidos. Es un pequeño dispositivo rectangular que se encastra en un tablero, de tal forma que la parte superior muestre un orificio de entrada hacia un compartimento en el que unas lengüetas permiten pasar a las abejas
  • Escape en rombo de Nicot. Se trata de una especie de caja de forma romboidal a la que las abejas pueden acceder por varios pasos. Una vez dentro, solo pueden salir hacia la cámara de cría.
  • Escape canadiense. Se trata de un triángulo elaborado con listones de madera y malla fina. Se coloca por debajo del tablero de escape, de tal forma que las abejas buscan el paso hacia la cámara de cría a través de un orificio que las lleva al triángulo del escape, del que solo pueden salir por estrechas vías que no les permiten retornar.
  • Escapes redondos. Varios fabricantes ofrecen escapes de forma redonda de varios modelos y formatos. La idea es la misma: se fijan a la parte de abajo de un tablero que lleva un orificio. Las abejas pasarán por el orificio, se encontrarán el escape e irán atravesándolo para llegar a la cámara de cría sin poder hacer el camino inverso. 
  • Tableros de escape. Una variante más compleja son los tableros de escape. Son marcos que ocupan toda la superficie del alza y que se forman con listones y una malla que cubre todo el marco, salvo una ranura central que conduce a un cajón de madera del que salen varios conos de plástico. Las abejas, buscando el paso a través de la malla, acaban entrando al cajón y saliendo de él por los conos, que conducen a la cámara de cría. Los conos no pueden ser recorridos hacia atrás. 
  • Escapes de esquina. Son pequeñas trampas cuadradas que se colocan en aberturas practicadas en las esquinas de un tablero. Son muy finas, con lo que requieren marcos de poca altura. Las abejas entran por arriba y salen a la cámara de cría por un fino pasadizo.

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2 – Cómo se desabejan las alzas de miel

El manejo de los escapes de abejas es sencillo, aunque requiere una cierta dosis de técnica y también de fuerza. El proceso es el siguiente:

1 – Preparar los escapes.

La primera parte del trabajo de desabejar tiene lugar en el taller del apicultor. Allí se deben preparar los soportes para los escapes, que se montan sobre un tablero ligero que debe tener al menos un orificio. Lo más habitual es utilizar entretapas: se aprovecha su abertura para colocar en ella el escape. Si no se tienen entretapas, se pueden utilizar tableros sencillos de aglomerado o un material similar. Estos tablerillos deben tener el tamaño del alza y una cierta altura para que el escape no tropiece con los panales de la cámara de cría o del alza.

2 –  Colocar los escapes en las colmenas.

La parte más compleja del manejo de escapes es la colocación. No porque entrañe dificultad, sino porque obliga a levantar las alzas que van a ser cosechadas. Esta tarea es pesada y dura, puesto que las cajas, llenas de miel, pueden pesar muchos kilos.

Así, se levantarán y apartarán las alzas completas, dejando la cámara de cría al descubierto. Sobre ella, se colocará la entretapa o tablero con el escape situado bajo la abertura (o por encima de ella, en función del tipo de escape), de tal forma que la entrada de abejas quede hacia arriba y la salida, hacia abajo. Después, se vuelven a colocar las alzas sobre la entretapa con el escape y se esperan al menos 24 horas.

apicultores colocando escapes de abejas

Apicultores colocando un escape de tipo Porter. Foto: Sonja, en Flickr.

Como el problema del peso es importante, hay apicultores que optan por combinar este manejo con el empleo de grúas o elevadores. Así, dejan la parte más dura en manos de la máquina, que sirve para elevar momentáneamente las alzas y colocar el escape.

3– Cosechar la miel.

Al día siguiente, las alzas ya habrán quedado totalmente desabejadas, porque las obreras del alza habrán ido bajando durante las horas de más frío, buscando el calor de la cámara de cría. Una vez limpia el alza, la cosecha es ya muy sencilla: bastará con levantar el alza y retirarla, sin perder tiempo en apartar las abejas de los panales.

4 – Con cría en el alza no funciona

Es muy importante tener en cuenta que el sistema del desabejado con escapes no funciona si hay alza hay cría. En presencia de larvas, las abejas nodrizas no abandonarán las alzas, con lo que los escapes serán inútiles. Por tanto, solo se pueden emplear cuando el apicultor está seguro de que no hay cría en las alzas o cuando se utilizan excluidores de reinas.

Abejas sobre una rejilla excluidora de reinas. Apicultura y miel

Un excluidor, sobre una cámara de cría. Foto: Pixabay.

5 – Cuidado con los errores

También hay que prestar atención a posibles errores en el manejo. Por ejemplo, colocar mal los escapes de abejas, de tal forma que, al colocar sobre ellos el alza, se muevan y dejen abiertas vías alternativas para las abejas. Si hay alguna comunicación entre cámara de cría y alzas que no pase por el escape, el método fallará.

Otro error habitual en este manejo es no percatarse de que el alza pueda tener otros accesos. A veces, las abejas utilizan agujeros accidentales para entrar y salir del alza, con lo que seguirán haciéndolo. Y puede suceder que el alza, al ser colocada sobre la tabla del escape, no se asiente bien y deje alguna abertura que permita que abejas ajenas a la colmena roben la miel. Hay que tener en cuenta que, a medida que se desabeja, el alza queda indefensa, con lo que las pilladoras pueden dar buena cuenta de la miel en muy poco tiempo.

3 – Ventajas de los escapes de abejas en la apicultura

Trabajar utilizando escapes de abejas es una interesante alternativa en la apicultura. Supone enfocar de una forma diferente esta actividad, con un manejo menos agresivo para las abejas. De esta manera, podemos identificar algunas ventajas en su aplicación:

  • Menos estrés para las abejas.

Al no tener que cepillar ni sacudir o soplar los panales durante la cosecha, las abejas sufren mucho menos. No hay golpes, ni abejas aplastadas sin querer, ni alteración general de la colonia. Incluso las abejas más agresivas se vuelven inofensivas cuando se cosecha su miel de esta forma. Por eso,  para los apicultores que buscan un enfoque más ecológico y respetuoso con las abejas, los escapes resultan herramientas fundamentales.

  • Recogida más rápida de alzas.
    Una vez que las alzas están vacías de obreras, es muy sencillo y rápido retirarlas. Basta con despegarlas y transportarlas. Las abejas de la colmena prácticamente no se enterarán de esta operación, con lo que se reduce también su agresividad.
  • Panales sin humo.
    Una ventaja interesante de los escapes de abejas es que se limita mucho el empleo del ahumador en la cosecha, con lo que la miel no adquiere olor a humo, algo que sucede a menudo en el manejo convencional.
  • Sin pillaje.

Al no manipular los panales para la cosecha, estos no sufren roturas. Así, se evita el habitual goteo de miel sobre las colmenas y alrededor de ellas, algo que siempre genera pillaje entre las abejas. Esta situación pone a veces en peligro a las colmenas más débiles del apiario, que pueden ser atacadas aprovechando la excitación que genera el pillaje.

apicultor inspeccionando la abertura superior de una colmena para instalar escapes de abejas

Las aberturas de las entretapas son perfectas para colocar los escapes. Foto: Quisnovus, en Flickr.

A cambio, el empleo de los escapes de abejas tiene algún inconveniente. El más importante es el ya mencionado del peso: es necesario levantar todas las alzas para colocar los escapes, una tarea nada fácil cuando se realiza a mano. Es importante mover las alzas con técnica y precaución para no sufrir alguna lesión.

Otro inconveniente es que la cosecha debe realizarse en dos tiempos: un día para colocar los escapes y otro para retirar las alzas. Por último, si no se tiene la seguridad de que no hay cría en el alza, lo más probable es que el escape no sirva de nada.

Como ves, los escapes de abejas son un implemento muy práctico para la apicultura actual. ¿Los has utilizado alguna vez? Cuéntanos tu experiencia con los escapes en los comentarios.

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